El guardia tuvo que ayudar a la pelirroja a subir al taxi.
Natasha se acomodo en el asiento trasero y agitó su mano en modo de despedida al hombre de traje que le ayudó.
El taxista la miraba de vez en cuando por el retrovisor, el hombre opto por bajar los seguros de las puertas para evitar cualquier accidente.
—¿Tienes omega? Preguntó la pelirroja mientras bajaba un poco la ventana.
—No. Soy beta, no es algo que me interese. Dijo el hombre mientras bajaba el sonido de la radio.
—Conozco una beta que está empeñada en tener uno. El taxista sonrió.
—Supongo que no eres tú.
—Tengo un omega. Sonrió. Tengo, tenía, ya no lo sé. Sé encogió de hombros.
—¿Por eso la borrachera? Preguntó el hombre con una sonrisa.
—No. Rió. Es para tomar valor y dejarlo.
—Tú noche no suena muy prometedora. Contestó el hombre.
—Si continuas manejando así de lento llegaremos al amanecer. Ambos rieron mientras el taxista aumentaba notoriamente la velocidad.
—Se nota que no quieres dejarlo. Hablo una vez más sacando a Natasha de su trance.
—En ocasiones el tener es más fuerte que el querer.
—Si se quiere entonces se puede. Dijo el hombre mientras le daba una mirada rápida.
—No sabes de lo que hablas. Rió. Dicen que si amas de verdad, tienes que buscar el bienestar de la persona. Él asintió.
—¿Y si el bienestar de esa persona es a tu lado? Natasha frunció el ceño.
—Entonces mi pequeño Brucie esta completamente jodido. Dijo seriamente y el hombre prefirió guardar silencio.
Las 4:00 am marcaba el reloj cuando el auto estacionó frente a la casa. Natasha le dio un par de billetes al hombre y bajo no sin antes agradecer.
La casa se encontraba en silencio, Wanda dormía abrazada de Visión en la sala, y Pietro se encontraba en el sillón profundamente dormido.
Natasha intento no hacer ruido, aunque con su embriaguez le fue un poco difícil. Camino hasta su habitación y miró al omega quien estaba sentando en el piso mirando el televisor.
Bruce frunció el ceño al ver como se tambaleaba de un lado a otro, la pelirroja cerró la puerta y se recargo en la pared mirando al pelinegro.
—¿Qué haces despierto? Pregunto retadora.
—Esperándote, supongo. Contestó extrañado al oír su tono.
—No lo hagas más, he llegado.
—¿Estás bien? Natasha asintió y trago saliva.
—Lo estoy. ¿Acaso no lo notas? Bruce se puso de pie sin dejar de mirarla.
—¿Estás molesta? Ella carraspeo.
—No comiences, por favor. Rodó los ojos y Bruce hizo una mueca de desagrado.
—No estoy comenzando nada. Se sento en la cama. Solo fue una pregunta.
—Entonces no preguntes. Camino mostrando molestia y tomo la botella de whisky que estaba sobre el buro.
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Aroma. (Brutasha)
FanfictionDe tantos aromas sólo uno debe cautivarte, ese será tu verdadero amor.
