- ¡Que alguien empuje a Archie! ¡Los novios han llegado!- gritó Ellen, obligando a la gente a que abriera paso a los protagonistas de ese día.
- No os preocupéis, que puedo solo.- soltó Archie, algo cansado. Digamos que juntar a Ellen con la euforia no era una buena combinación, y llevaba así desde esta mañana y durante la ceremonia.
Habían pasado un par de días desde la llegada de Max, lo que significaba que habíamos tenido el tiempo justo de buscarle un esmoquin decente y que le quedara bien para la ocasión. Por suerte lo tenía. También la manía de Archie de avisarnos a última hora de que su pareja llegaba esa misma noche al aeropuerto de Florida y que teníamos que recogerle de urgencia no había ayudado.
Miré a mí alrededor, observando a mi madre y cómo desfilaba junto a Erick rumbo a la carpa improvisada que, por suerte, esta vez la montaron profesionales; además contábamos con un precioso salón repleto de cristaleras y luces tenues, era un lujazo miraras por donde miraras.
- ¿Y Max?- me preguntó Edward, mirando al frente.- Hace tiempo que no le veo.
- ¿Qué crees que está haciendo? Grabándolo todo a lo tipo documental.- contesté.
- ¡Que sepas que me estoy enterando!- gritó desde donde estaba, concentrado en conseguir el mejor de los planos mientras grababa a mi madre y a Erick de camino al salón.
- ¡Si necesitas una reportera de urgencia llámame!- contesté alzando la voz.
- Será mejor que vayamos entrando, ¿no crees?- dijo Ellen, parándose a mi otro lado.
- ¡Si alguien puede ayudarme a mover esta maldita silla lo agradezco!- gritó Archie, debido a que el suelo era de tierra.- ¡Sí, lo digo por ti Jasper!
- ¡Ya voy, ya voy!- contestó, entre risas.
- ¿Alguna de vosotras sabía que Archie tenía pareja?- preguntó Ed, mirando a ambas.
- Para nada.- negó Ellen.
- A mí me mencionó algo hace tiempo, al parecer llevan juntos casi dos o tres años creo que me dijo.- contesté.
Jasper era muy distinto de Archie, era moreno y de ojos casi negros, su pelo era mucho más largo comparado con el de Archie, tenía rastras y las solía llevar recogidas con una goma de pelo, sumando a que llevaba una barba poco cuidada de cuatro o cinco días que tenía su toque. Por lo poco que había hablado con él se notaba que era alguien algo más reservado que el extravagante Archie.
Junto a Ellen y Edward caminé hasta dentro del salón, donde los pocos invitados que éramos, incluyendo amigos de Erick y de mi madre, ya estaban se estaban sentando. En la mesa presidencial solo se encontraban ellos dos, felizmente charlando y dando comienzo al banquete que habían preparado.
En mi mesa se sentaban los hermanos Fletcher, Ellen, Archie y Jasper, y además teníamos el placer de dar la bienvenida a Joshua, que había decidido no llevar acompañante. Me senté entre Max y Joshua, sonriente, el ambiente era agradable y tranquilo. Al fin sentía que todo lo malo había cesado.
- Mira, esta es Natacha, la hija de Oliver. La tuvieron hace poco.- dije, pasándole el teléfono a Ellen con una foto de la niña. Todos nos reímos al ver la cara que ambos pusieron al ver la foto, mirándose mutuamente nada ver a la niña de apenas unas semanas.
- Ellen... me han entrado ganas de tener uno.- le dijo Edward, tomando su mano.
- A mí también Ed.- contestó ella.
- Alto, alto, pareja. Que todavía soy demasiado joven como para ser tío.- les interrumpió Max, quitándoles mi teléfono de las manos.
- ¿Y para ser padre qué?- le dijo Ellen, provocando que yo la mirara con los ojos abiertos.
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Cómo ser la Torpe perfecta.
Romanzi rosa / ChickLitNatacha Greens, una mujer sencilla de veintisiete años, como todas algo alocada, enamorada de la vida y su ciudad natal, Florida. Con un apartamento de lujo, un trabajo asegurado y... ¿a quién queremos engañar? Empecemos de nuevo. Natacha Gree...
