Pov Windie.
- Qué bueno está esto, en serio - Adri habla con la boca llena y cuando acaba de hablar se mete a la boca una cucharada entera con huevos revueltos.
- Sí, nos ha salido muy bueno hoy - asienten con la cabeza de acuerdo con mi opinión.
Miro el reloj en el móvil y puedo decir que mi boca está en el suelo de lo abierta que está...
- ¡Adam! Llegamos tarde - nos miramos y empezamos a ponernos el abrigo y las mochilas encima a toda prisa.
Cuando estamos en la puerta nos giramos hacia nuestros compañeros que nos miran extrañados.
- Adiós - respondemos acalorados abriendo los dos la puerta de la salida.
Vuelvo a mirar la hora y miro a Adam.
- Corre - decimos a la vez, saliendo corriendo de la fraternidad mientras escuchamos las risas y las despedidas de nuestros compañeros a nuestras espaldas.
Vaya... Menudo día nos espera hoy.
***
Me observo en el espejo con curiosidad pasándome las manos por los muslos del pantalón, justo donde termina la camiseta blanca de Adam. Como es de esperar me queda grande y como he dicho antes me llega por el muslo a unos dos o tres dedos por encima de la rodilla.
Suspiro, negando con la cabeza y cogiendo el móvil del escritorio, salgo de mi cuarto cerrando la puerta tras de mí con llave. Bajo las escaleras escuchando el bullicio que están armando las chicas abajo en el salón.
- ¿Y esa camiseta? - María señala mi camiseta y me mira.
- Es de tu hermano - me encojo de hombros.
- ¿Cuando te la dio?
- ¿Cómo te la dio?
- ¿Que te dijo cuando te la dio?
Me abordan a preguntas todas a la vez mientras me rodean, al final de la escalera. Soy incapaz de contestar ninguna de sus preguntas, principalmente porque no las entiendo.
- ¡Que bonita pareja! Me encantan - ese comentario llega a mis oídos y me quedo de piedra, el aire risueño de Alberto hace que todas mis compañeras se callen y que nos giremos a la vez para poder mirarle bien - Es la pura verdad, no lo neguéis.
Las señala con el dedo y ellas se miran confusas para luego asentir con la cabeza.
‐ Sí, tienes razón... - miro a Eva pidiéndole una explicación con la mirada - Lo siento, pero Alberto tiene razón, - le señala y se encoge de hombros - no lo podemos negar.
- Estoy de acuerdo - levanta la mano Nerea y la miro - ¿Qué? Desde que os vi juntos supe que había algo entre vosotros, y tenéis buen filing.
Niego con la cabeza.
- Yo también estoy de acuerdo - miro sorprendida a María - Sabes que me encantaría que fueses mi cuñada - se encoge de hombros.
Dios, todas me han salido ranas. Miro sorprendida a mis amigas una a una, cada vez que levantan la mano.
- ¿Nos podemos ir ya? - mi voz suena molesta e impaciente.
- Sí - dicen todos a la vez.
Empezamos a movernos en el salón, algunos cogen sus accesorios y se dirigen a la puerta y otros, cono Nerea, se cogen un aperitivo para el partido. Yo cojo mi abrigo del respaldo del sofá, poniéndomelo antes de salir por la puerta.
Nos montamos cada uno en nuestro coche asignado y yo enciendo el motor de mi coche escuchando a mis compañeros.
- Dios mío... Esto es enano - Dikra intenta acomodarse en el asiento del copiloto - Es muy pequeño... ¿Como lo haces tú, Windie?
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LA FRATERNIDAD.
Ficção AdolescenteWindie Williams, una alumna de segundo grado de criminología de la universidad y sus compañeras de fraternidad se mudan a una nueva, donde tienen un trato con los chicos de otra fraternidad (se van a vivir todos juntos para crear una fraternidad mix...
