-Hola chicos-dijo mi madre sentándose en el sofá. Harry y yo estábamos sentados en el sofá grande, bueno, yo estaba acostada en sus piernas mientras que el jugaba con mechones de mi cabello, Dylan estaba en el otro sofá viendo Los Simpson, a veces nos veía y ponía mala.
-Hola, Má-contestó Dylan sonriendo. Ella nos miró nos dio una de esas sonrisas orgullosa y se puso a ver la televisor con nosotros. Mi mente comenzó a recordar lo de la tarde y cerré mis ojos recordando hasta que todo se volvió sereno.
-Nena-al escuchar su voz me sobresalté chocando con su frente. Los dos chillábamos para luego entrar en carcajadas.
-¿Dónde están todos?-pregunte entrecortada viendo a mi alrededor, todo estaba apagado, solo una escasa luz alumbraba la sala.
-Durmiendo, son la una de la mañana-susurró viéndome fijamente, yo me senté acurrucándome a su lado.
-¿Por qué no me despertaste? Debes descansar-contesté, pasando mi mano por su mejilla hasta jugar con un mechón rebelde atrás de su oreja.
-Descanso con verte dormir-respondió sonriendo. Entonces ese enrojecimiento ejerció desde mis mejillas.
-¿Has estado viéndome desde que me dormí?
-Siempre antes de dormirme, tomo unos minutos para admirarte, tal vez es un poco demente de mi parte, pero tienes una manera tan perfecta de dormir-èl pasó un dedo por mis cejas-frunces las cejas junto con los labios-dijo bajando su dedo por mis labios, rodeándolos- A veces, cuando te observo, das una vuelta y quedas frente a mí, buscándome cuando no me sientes te inquietas y tengo que acercarme a ti, asegurándome a que estés segura.
-¿No hablo dormida, verdad?-estábamos susurrando, compartiendo este cálido y perfecto momento.
-No, nena, no lo haces-sonrió mostrando sus perfectos dientes-Sería interesante si lo hicieras.
-Sería vergonzoso-agregué arrugando mi rostro.
-No dejaría de oírte-èl se acercó a mis labios y los rozó, cuando íbamos a besarnos la nevera fue abierta interrumpiéndonos, mostrando a un Dylan de espalda y sin camisa. Los dos nos miramos y evitamos reír. Dylan tomó un poco de agua y se regreso no antes de voltearse y vernos.
-Dejen de hacer esas escena asquerosas y vayan a dormir de una vez, si no se las verán conmigo-dijo yéndose, nosotros nos miramos y antes de seguir sus pasos, nos besamos.
Al día siguiente siento el sol calentar la habitación, me doy cuenta que no estoy acostada sobre la cama, sino sobre el torso de Harry, abro mis ojos y me quedo unos minutos más sobre èl, sintiendo como su pecho subía y bajaba, como su corazón latía contra mi oído, cuando decido levantarme y ponerme a su lado, èl me sujeta de la cintura impidiendo mi acto, apresándome ahí, aunque no me quejaba, amaba esto como nadie.
-¿A dónde ibas?-preguntó mientras que su mano comenzaba a dar suaves movimientos en mi espalda.
-Me iba hacer a un lado-respondí con mi voz sensualmente ronca.
-¿Prefieres la cama que mi cuerpo?-su pregunta sonó mas a broma que a pregunta. Yo me quede en silencio fingiendo estar discutiéndolo conmigo misma. En mi caso con Willy.
-No, prefiero esto que a la cama-respondí pasando mis manos por sus laterales. Èl levantó mi barbilla para mirarme, mostrándome esos ojos verdes como la grama recién cortada, fresca y exquisita, miró mis labios y sonrió lascivamente.
-Buenos días, novia-su pulgar acarició las orillas de mis labios. Yo me subí un poquito más a su pecho para poder alcanzar sus labios.
-Buenos días, novio-respondí rozando mis labios con los de èl. Èl terminó de juntar nuestros labios. Cuando el momento se puso mucho mas acalorado, cuando digo acalorado quiere decir que su mano izquierda se encontraba en mi cadera, no apretando, no haciendo presión, no bajando a otro lugar, no, solo se ubicaba ahí, la puerta fue abierta mostrando a mi madre quien pegó un chillido divertido al vernos, dando media vuelta para no vernos pero luego se dio cuenta de quién era y volvió a vernos.
-Chicos, buenos días-habló sonrojada mientras que nos acomodábamos. Gracias a los gatos, Harry durmió anoche con su camisa y yo llevaba shorts, sino si tendría que preocuparme-El desayuno ya está servido, voy a buscar a Benjamín al aeropuerto, no tardo-dijo mi madre saliendo de la habitación. Harry y yo nos miramos y sonreímos.
-Vamos a desayunar, muero de hambre-habló èl viéndome lascivamente, yo le lancé una almohada dando inicio y la bienvenida a una guerra de almohadas.
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All the love that I have.
FanfictionMeggane es una chica de 16 años, inteligente, hermosa, popular pero detrás de esa mascara oculta una vida triste y llena de decepciones. Harry, el mejor amigo de su hermano, regresa para recuperar lo que perdió hace años, a ella. Willy, su concienci...
