No recordaba hacía cuánto no se sentaba a ver un partido de Quidditch en Hogwarts, supuso que hacía ya más de cuatro años masomenos. Porque luego de que Snape dejara el colegio, se concentraron en las boticas. Que por cierto, ahora eran las más reconocidas en Europa.
Sabía muy bien la castaña que el orgullo Slytherin de Snape saldría más a flote de lo normal. Un buen partido de Quidditch siempre sacaba lo más profundo de uno. Al igual que ella, a quien el orgullo Gryffindor la carcomía.
Aquella era una ocasión especial, hacía cosa de una semana, Minerva había invitado a varios miembros de orden y de los alumnos interrumpidos para ese fin de semana a ver el partido.
El mundo no ignoraba a la pareja, pues hacía ya dos años que está se había casado y no había dejado de ser escándalo para el mundo mágico. Hermione aún recordaba perfectamente como aquel pelinegro se lo dijo.
Un año había pasado ya y Hermione era socia de Snape en la botica, tambien trabajaba en el ministerio. Esa tarde al llegar a su casa, dejó las cosas y tomo uno de los sacos de Snape para correrlos, cuando de este cayó una cajita antigua de cuero. Hermione intrigada, la tomó en las manos y fue cuando tocaron la puerta. Sabía que era él. La caja la guardó en su propio saco.
-Hola.- Dijo Snape entrando y besando en los labios a Hermione, que aún estaba algo confundida con la caja. -¿Cómo te fue? Leí los periódicos, parece que les cerraste la boca. No me sorprende, eres terca cuando quieres algo.
-Bien, el ministro parecía derrocado. Pero descubrí que sigue buscando escusas para verificar la botica y mandar aurores para inspeccionar. No sé la haré tan fácil. - Snape al ver su saco en las manos de Hermione se puso algo tenso, volvió a mirarla.
-¿Por qué tienes mi saco?- Preguntó tratando de restarle importancia. Hermione miró el saco y luego a Snape.
-Es que lo estaba corriendo para poner el bolso, es que en este siempre se cae.- Casi aliviado, el pelinegro asintió con un suspiro disimulado, entonces fue cuando Hermione levantó la caja.- Aunque me preguntaba que era esto. Sin querer se me cayó.- Snape miro la caja en las manos de Hermione y luego seriamente frunció el seño.- No la abrí, pero me preguntaba...
-Accio- Dijo el peligro con la varita en mano, Hermione sorprendida de cruzó de brazos. Severus intentaba desviar la mirada.
-¿Algo que decirme, Snape?- La pregunta fue con autoridad, estaba aprendiendo a ser cada vez más fuerte por el trato en la oficina. Severus frunció el seño y luego de pensarlo, extendió la caja. Hermione la miró el peliengro luego la abrió. Dentro había una sortija con una piedra verde esmeralda. Hermione no tenía habla.
-Estuve en la mansión Prince a fines de mes... Y encontré la vieja sortija de mi madre, la cual ocultó luego de casarse con mí padre.- Snape frunció el seño y dio un paso adelante para acercarse a Hermione.- Sabes bien que no soy romántico. En navidad te regalé un libro.- Hermione río.
-Un libro muy bueno.- contradijo la castaña.
-No quiero huir más. No quiero esconderme al besarte. Ni que me pregunten: "¿Sabe cuál es el buho de Granger? Quisiera invitarla a cenar."- Hermione tomo la cara de Snape mientras reía
-Sucedio solo una vez y fue porque estaba ese hombre trabajando contigo.- Severus la tomó del mentón y la miró a los ojos.
-Quiero caminar contigo por la calle. Tomar un café en paz en esta casa sin miedos a qué Potter o los Weasleys vengan.- se acercó a los labios de Hermione y susurró: -Hacerte el amor sin escapar en las mañanas...- La castaña sintió como un escalofrío le recorrió la espalda. - Me robaste la oportunidad el día que te iba a proponer ser... - Volvió a la cara de asco.- ser novios - escupió con desprecio. pero luego alzó la caja frente a Hermione.- Así que... Hermione Jane Granger... ¿Aceptaría casarse conmigo?- el habla ahora no volvía. Y la sortija de Snape estaba frente allá, mientras que la cara tensa del hombre que amaba no le sacaba los ojos de encima.
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Sobrevivir
RomanceLuego de la guerra mágica, Severus Snape se despierta de un coma de tres semanas deseando haber muerto. Pero las visitas casi diarias de Hermione hará que ambos entablen una nueva relación desconocida para ambos. La castaña acepta por medidas de San...
