La cabeza me dolía. Abrir los ojos no había sido una gran opción. ¿Qué había pasado? Siento cómo mi cabeza quiere ser expulsada de mi cuerpo. Entonces, recordé.
La sesión de fotos.
El vodka alterado.
La ducha.
Anna insultando a Felipe.
Oh, no. Felipe. No volvería a hablarme después de esto.
Me puse triste porque realmente quería volver a verlo, aunque un poco estaba aliviada; era una carga muy pesada para lo que ahora podía soportar. Él iba a descubrir mi secreto y yo no podía permitir que pase eso. Una relación no se puede construir en base a una mentira.
Agarro mi celular; eran las 2 de la tarde. Había perdido mis clases de hoy. Miro mis mensajes:
Anna: "Espero que te sientas mejor, luego hablamos" "Mer, tengo que hacer un trabajo. Estoy en la biblioteca con unos compañeros. Llámame si me necesitas"
Mare: "Annie me contó, espero que estés mejor. Entregué el trabajo que hicimos la semana pasada y te cubrí con los profesores. Cuando despiertes, llámame"
Felipe: "Quisiera hablar contigo. Llámame"
Quería hablar conmigo. Seguro iba a decirme que borre su numero y no lo vuelva a contactar. De todos modos, me lo merecía.
Marqué su contacto.
—Meredith— responde consternado.
Su voz me provocó un escalofrío.
—Felipe— digo con la voz ronca. Debería haberle mandado un mensaje.
—¿Estás bien? Me quedé preocupado. Anoche me llamó una amiga tuya, no estabas bien— exclama.
Podía notar la preocupación en su voz y eso provocó que mi corazón de un vuelco.
—Sí, lo estoy. Lo siento por cancelar nuestra cita de ayer, también lamento las cosas que Anna te dijo. Cuando estábamos hablando por mensaje, una amiga me contó que había terminado una relación de muchos años. Pidió verme y no me pude negar, fuimos a tomar algo pero creo que me sentó muy mal; sólo había comido un muffin en todo el día. Aunque estoy empezando a creer que le pusieron algo a mi trago— miento.
Era una historia bastante creíble, me había convertido en una mentirosa profesional después de tantos años.
—Eso es terrible— me dice con preocupación— ¿Cómo te sientes ahora? ¿Fuiste al médico?
—Estoy bien, sólo me duele la cabeza. Disculpa por el espectáculo de Anna, olvidé decirle que salía con esta amiga. Ellas no se llevan muy bien. Pensaba que estaba contigo— explico.
—No hay de qué— responde— Entiendo y me alegra saber que estás bien.
La situación se había tornado tensa, creo que ambos estábamos pensando en vernos de nuevo o dejar todo de lado como si nunca hubiera pasado.
—Esto es incómodo— ríe y yo me uno— De verdad me gustaría volver a verte.
—A mi igual.
Después de todo lo que había sucedido anoche quería volver a verme. Una sonrisa se estableció en mi cara.
—Si te sientes mejor, ¿te parecería vernos a la noche? Me puedes contestar más tarde. Debo asumir que hoy sí tienes resaca.
—Me encantaría, escuchar tu voz me hizo mejor. ¿Me pasas a buscar o nos encontramos en el lugar?
—Paso por tí.
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Un nuevo camino
ChickLitMuchas veces buscamos un nuevo comienzo, el problema es que no nos damos cuenta que, para lograrlo, debemos superar las cosas que nos llevaron a buscar ese comienzo. La necesidad de encontrar algo nuevo. Parece un juego de palabras, pero es la reali...
