Al día siguiente me metí a la ducha lo más rápido posible para vestirme, ya que me había levantado tarde, muy tarde. El día estaba soleado, así que me puse unos shorts y una camisa oversize.
—Cariño, ¡apresúrate! —gritó mi madre mientras bajaba las escaleras a paso veloz.
—Ya estoy lista —le respondí y le di un beso en la mejilla.
Caminé rápido y me subí al auto, llevándome una gran sorpresa: Lando estaba sentado en la parte de atrás.
—Cariño, Lando se irá a la escuela con nosotros, ya que me ofrecí a llevarlo —dijo mi padre.
Sin duda, el camino hacia el instituto era más corto de lo que pensaba. Llegamos cinco minutos antes de que sonara el timbre.
Cuando entramos, caminé hacia mi casillero, y ahí estaba Alex con los chicos.
—¿Qué tal la nueva casa?
—Está genial, es mucho más grande.
—¿Te mudaste? —preguntó Franco pasando su brazo por mis hombros, y yo asentí.
—Eso es genial.
—Sí, muy genial —dije de la manera más sarcástica posible.
—Hey, ¿qué pasa? ¿Por qué estás molesta? —preguntó Franco acercándose a mí y envolviéndome en sus brazos. Suspiré de alivio por eso.
—Lo que le molesta es que yo soy su nuevo vecino, ayer almorcé con su familia y hoy vine a clases con ella —dijo Lando llegando mientras sonreía. Es un gran idiota.
—¿En serio? —preguntó Alex, y volví a hundir mi cabeza en el pecho de Franco.
El timbre sonó y caminamos hacia el salón.
Horas después iba caminando hacia la cafetería después de haber salido de la clase de Matemáticas.
—Hey, Mich —alguien dijo mi nombre y volteé para ver que Lando caminaba hacia mí.
—¿Qué pasa? —le pregunté sorprendentemente en buen tono.
—¿Te cae mal Maggie, cierto? —preguntó, y yo arqueé una ceja.
—¿Ahora eres ciego? A la mayoría de las personas no les cae bien Maggie, ella es muy irritante, Lando, pero pareces ser el único que no lo nota —respondí lo más honestamente posible—. ¿Por qué lo preguntas?
—Curiosidad —dijo simplemente y luego me dio una sonrisa para irse.
Al día siguiente estaba sentada en la sala con una taza de café caliente en mis manos y una colcha rodeando mis hombros mientras veía una película; el tiempo estaba súper frío. Las gotas de lluvia no dejaban de chocar contra el ventanal que daba al patio trasero. Era sábado, así que obviamente no tenía clases.
Madi entró a la sala con su pijama y una colcha exactamente como yo, y se dirigió hacia mí.
—Dios, qué frío hace —dijo y se sentó a mi lado, colocando su cabeza en mis piernas—. Hoy hay una fiesta en la casa de Mattia.
—No tengo idea de quién es.
—Dios, ¿en serio no lo conoces? Tenemos que ir a su fiesta, hace unas fiestas súper legendarias.
—Bueno —respondí encogiéndome de hombros, restándole importancia—. Voy a decirles a mis padres, ya regreso —dije y me levanté del sofá para caminar hacia la cocina.
Un momento... ¿La fiesta la van a hacer con este clima tan frío? Es una completa locura.
Hablé con mis padres y ellos accedieron con mucha facilidad, ya que hoy tendrían una cena. Aproveché el viaje y rellené mi vaso de café.
—Sí, iremos. ¿A qué hora tengo que estar lista?
—La fiesta es a las 8, así que arréglate a las 7 —respondieron.
Luego volví a sentarme en el sillón, dejando la taza sobre la mesa, y levanté los brazos para que Madi volviera a poner su cabeza en mis piernas.
Pasamos todo el día viendo películas y tomando café. Pasaron las horas y faltaba poco para la fiesta. Madi se levantó y caminó, al igual que yo.
Hace rato que había dejado de llover, pero el viento aún estaba un poco frío. Decidí alisar mi cabello y dejarlo suelto; tenía ganas de usarlo así. Tomé dinero, recogí mi teléfono y caminé a la habitación que Madi compartía con su madre, donde estarían de visita el resto del fin de semana.
—¿Estás lista?
—Casi, casi —dijo mientras terminaba de ondular las puntas de su cabello.
Mis padres tendrían una cena, por lo que podría tomar mi auto para ir a la fiesta, con la única condición de no beber mucho alcohol.
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𝑹𝒐𝒄𝒌𝒔𝒕𝒂𝒓. ᴸᴬᴺᴰᴼ ᴺ
Teen FictionMichelle nunca imaginó que un simple chat en una app anónima haría que se encariñara de rockstar sin siquiera conocer su rostro. Mientras su corazón latía por el chico detrás de la pantalla, Lando Norris aparecía en su vida, un chico que al principi...
