—Hola chicos —la voz de Maggie llamó nuestra atención al vernos llegar.
—Hola, Maggie —dijo Franco saludándola.
—Veo que viniste con Michelle —dijo ella, con una sonrisa muy falsa, por cierto—. Se ven bien juntos. Ahora tengo que buscar a mi novio, disfruten la fiesta —añadió, alejándose con una sonrisa de victoria.
—¿Quieres que vayamos por algo de tomar? —me preguntó Franco y asentí. Sería algo sin alcohol, ya que yo conduciría. Él tomó mi mano para no perderme entre la multitud mientras comenzábamos a caminar. Mi vista se fue hacia el jardín y ahí lo vi: Lando, con Maggie colgando de su brazo. Al verme tomada de la mano de Franco, su sonrisa desapareció y cambió por una expresión seria. Maggie, en cambio, sonrió aún más y nos llamó con la mano.
—Pero mira a quién tenemos aquí, no pensé que fueras a venir, señorita —dijo Lando mirándome a los ojos. Se acercó para darme un beso en la mejilla, y al separarse, pude ver el rostro molesto de Maggie.
—Alex y Kimi me obligaron, a decir verdad.
—¿Y dónde están por cierto?
—Deben estar por ahí.
—Mira, ahí vienen —dijo Maggie señalando. Volteé y vi a mi mejor amiga sonriendo ampliamente.
—Me doy cuenta de que ustedes son como muy unidas —añadió Maggie, con un tono extraño.
—Te sorprendería —respondí.
—¡Holaa! —dijo Charles, quien venía tomado de la mano de Alex—. ¿Ustedes están saliendo? —preguntó algo confundido, mirándome por estar tomada de la mano con Franco.
—No.
—Aún —interrumpió Franco, provocando que Lando lo mirara con molestia y tensara la mandíbula.
—¿Me acompañas? —preguntó Alex, jalándome del brazo hacia el interior de la casa—. ¡Nuestro plan funcionó! Charles me invitó a salir mañana en la tarde.
—¡Oye, eso es increíble! ¿Él te gusta?
—En realidad no sé... él es muy lindo conmigo, pero no estoy segura de lo que realmente siento por él —dijo con un dejo de tristeza.
—Bueno, solo te digo que no lo ilusiones. Se nota que le gustas de verdad.
—Estoy de acuerdo —respondió. Luego, su mirada se desvió hacia donde estaban Lando y Maggie, tomados de la mano, sonriéndose.
—¿No le has avisado a Rockstar que llegaste? —preguntó Alex, devolviéndome a la realidad.
Negué con la cabeza. Me había olvidado por completo.
—Bien, hazlo ahora.
—¿Qué?
—Como oíste. Esta es tu gran oportunidad de conocerlo —dijo, poniéndome presión.
Respiré profundo y saqué mi celular.
Rockstar
Hola, ya estoy en la fiesta. ¿Y tú?
Hola, sí, ya llegué. ¿Qué tal si nos vemos en la cocina?
Bien, voy para allá.
Guardé el celular y miré a Alex con nerviosismo. Ella puso sus manos sobre mis hombros, me giró en dirección a la cocina y se quedó en su lugar. Empecé a caminar, tratando de no tropezar con mis propios pensamientos. Mientras esperaba, revisé mi celular.
La música techno retumbaba por toda la casa. Me quedé en la cocina alrededor de diez minutos, pero Rockstar no aparecía. Bebía una Coca-Cola cuando alguien tocó mi hombro. Me giré... y ahí estaba Max Verstappen, el chico malo del colegio. Comencé a toser por la sorpresa, y él enarcó una ceja.
¿Un momento... él era Rockstar?
—Hey, ¿estás bien? —preguntó con preocupación.
—¿Tú eres Rockstar? —la pregunta salió sola, sin filtro. Él frunció el ceño.
—¿Rockstar? —repitió confundido.
Respiré hondo. No era él. Menos mal.
—Nada, olvídalo.
—Franco te estaba buscando —añadió, con tono casual.
—¿Sabes para qué?
Encogió los hombros, sin darle importancia.
Ya habían pasado al menos quince minutos desde que llegué a la cocina. No pensaba quedarme toda la noche ahí.
—¿Sabes dónde está?
Max me tomó de la mano y me llevó hacia uno de los muebles. Ahí estaban Alex, Charles y una chica llamada Tessa. Me sorprendió verla tan integrada.
—¿Y Franco? —grité para que me escucharan.
—En el jardín, jugando —respondió Tessa también a gritos.
—¡Gracias! —dije mientras me dirigía al jardín. Ahí me encontré con Lando.
—¿Dónde dejaste a tu perrito faldero? —preguntó burlón, tomando un sorbo de cerveza.
—¿Franco?
—Exactamente —dijo, riéndose.
—No es mi perrito faldero. Es un chico muy dulce.
—¿Recuerdas que te dije que iba a invitar a Maggie a salir? Bueno, ella fue la que me invitó a mí.
—Eso es genial —dije, intentando sonar convincente.
Justo en ese momento, Franco llegó y pasó su brazo por mis hombros, haciendo que Lando tensara la mandíbula.
—Te estaba buscando —dijo él, con una sonrisa.
—¿Quieres ir con los demás? —me preguntó, y le respondí con una sonrisa como única respuesta.
Nos acercamos a los sillones donde estaban los chicos. Había más gente ahora, y el ambiente era divertido. Nos pusimos a jugar y reír, y debo decir que Tessa me cayó muy bien. Me acerqué a Franco para preguntarle dónde estaba el baño, y él me lo señaló.
En el baño, revisé mi celular y vi un mensaje de Rockstar:
Rockstar
No te veo, ¿dónde estás?
Te esperé como 15 minutos y nunca apareciste.
Lo siento, Maggie me pidió que la ayudara con algunas cosas.
¿Ustedes se conocen?
Somos amigos. Estudiábamos juntos antes.
Oh, ya veo...
¿Entonces ya no nos veremos?
Ahora estoy con mis amigos, y no creo que me dejen irme a otro lado.
Entiendo. Fue mi culpa por no avisarte y dejarte esperando.
Quizá nos veamos mañana en la otra fiesta, si es que vas.
No podía creerlo. ¿Rockstar era amigo de Maggie? Otro más bajo su hechizo. Solo espero que no esté obsesionado con ella como lo estuvo Lando.
Aunque, pensándolo bien... quizá no sea tan buena idea conocernos aún. Si él sabe quién soy y se lo cuenta a ella, Maggie podría usarlo para jugar conmigo. Y eso... es lo último que necesito ahora.
Esta fiesta no terminará tan grandiosa como esperaba.
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𝑹𝒐𝒄𝒌𝒔𝒕𝒂𝒓. ᴸᴬᴺᴰᴼ ᴺ
Fiksi RemajaMichelle nunca imaginó que un simple chat en una app anónima haría que se encariñara de rockstar sin siquiera conocer su rostro. Mientras su corazón latía por el chico detrás de la pantalla, Lando Norris aparecía en su vida, un chico que al principi...
