Capítulo 56 - La bomba a caído

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MICHELLE

Al llegar a la fiesta, había el doble de gente que en la pasada. Luces por todos lados, puestos de bebida en cada esquina, la piscina llena de pelotas y luces flotantes, bailarinas, decoración por todos lados... definitivamente sería una noche inolvidable. Caminé con las chicas hacia un puesto y pedimos bebidas para comenzar a disfrutar la noche.

Después de un par de horas, la mayoría estaba bajo los efectos leves del alcohol. Llevábamos bailando y jugando beer pong toda la noche. Yo había decidido parar de beber ya que alguien debía estar al pendiente de todos, en especial de Logan. Como su novia no había venido con él, decidió llevar todo al extremo. Bailaba exóticamente y cantaba todas las canciones a todo pulmón. Faltaba muy poco para que se quedara dormido.

Después de analizar toda la fiesta —como era mi costumbre— pude ver todas las fases del alcoholismo: desde los que no bailaban porque apenas habían llegado y el alcohol empezaba a hacer efecto, hasta los que estaban vomitando o tirados en cualquier parte de la casa. Busqué a Logan por todas partes. Estaba muy amigable con un grupo de amigos que lo veían como un loco.

—De acuerdo, es todo por hoy para ti, muchacho —dije recostándolo en un sillón.

—Noo, esta fiesta está divertida, no quiero irme —respondió riendo—. Deberías preocuparte más por Oscar. Es su primera vez en una fiesta como esta, debe estar sentado en alguna esquina sin hablar con nadie.

—¿De qué hablas? Claro que no es su primera vez, estuvo en la fiesta pasada. Íbamos a vernos aquí —le dije, y él comenzó a reírse como si le acabara de decir la mayor tontería del mundo.

—Supongo que no te contó —volvió a decir.

—¿Contarme qué?

—Él nunca estuvo aquí, Mich. ¿Cómo podría estarlo si estábamos en Australia y ni siquiera sabía de tu existencia? —dijo como si fuera algo muy normal.

—No estoy entendiendo nada, Logan.

—Él no estuvo aquí porque en realidad no es tu amigo de la aplicación. Hasta yo que estoy ebrio puedo entenderlo. Él encontró un teléfono y vio tus mensajes en una app. Y después de leer todo, se enamoró de cómo eras, así que decidió hacerse pasar por el real —explicó todo muy lento, como para que pudiera digerirlo—. No contábamos con que nos mudaríamos aquí. Le pedí que te dijera todo para no arruinar las cosas contigo, porque él te quiere de verdad. Solo que no supo cómo hacer las cosas. Y tú me agradas, y quiero conservarte, así que olvida lo que dije y vamos por un trago —agregó como si no acabara de lanzar una bomba.

Mi mente estaba tan revuelta que no sabía si era el alcohol que aún quedaba en mi sistema. ¿Él me había mentido todo este tiempo? No podía creer nada de lo que había escuchado... pero era algo muy elaborado para que Logan lo inventara. Bien dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad. Entre toda la gente, encontré a Kimi con un amigo suyo. Les pedí que subieran a Logan a uno de los cuartos para que durmiera. Yo buscaría a Oscar. Necesitaba que me explicara qué demonios estaba pasando.

LANDO

Estaba siendo una noche tranquila para mí. No había bebido, pero me divertía viendo a los que sí lo hacían. Después de inspeccionar la pista de baile, pude ver a Michelle caminando molesta hacia la pista. ¿Le habrá pasado algo? Seguí con la mirada cada uno de sus pasos y vi cómo encontraba a Oscar, que bailaba muy divertido con Amelie. Ella se le acercó para decirle algo y luego lo jaló del brazo. Tenía que ver qué estaba ocurriendo, porque aunque hayamos terminado, siempre me preocuparía por ella.

Subieron al segundo piso y llegaron a uno de los balcones del rincón. La música no sonaba tan fuerte ahí, así que supuse que iban a hablar. Yo me quedé tras la pared, al lado de la puerta... y los escuché.

—¿Todo en orden? —preguntó él, confundido.

—¿Cuándo ibas a decirme que no eres Rockstar? —dijo ella mirándolo con enojo. ¿Cómo se había enterado?

—¿Cómo lo sabes?

—Claro que no lo ibas a negar... cómo fui tan tonta.

—Déjame explicarte todo.

—¿Vas a explicarme cómo fue tan fácil para ti encontrar un teléfono y revisarlo, para luego hacerte pasar por alguien más?

—Es lo que había tratado de decirte estos últimos días, pero no se daba la oportunidad.

—¿Los últimos días? —soltó una risa irónica—. Llevas meses viviendo en mi casa y no pudiste decirme.

—No te quería perder —dijo él con un tono tan triste que hasta a mí me dolió.

—No lo ibas a hacer, porque nunca me tuviste —eso... eso me dolió hasta a mí.

—Déjame explicarte todo. Nada de lo que te dije, ni de lo que vivimos, fue mentira. Este es el verdadero yo. Es lo único en lo que te he mentido. Después de leer la conversación quedé flechado por ti. Eres una chica increíble y quise hacer lo que fuera por conocerte, incluso hacerme pasar por alguien más.

—Sí, por mí —dije entrando al balcón. Los ojos de Oscar se pusieron rojos de la ira.

—Es una plática privada —dijo con enojo.

—¿De qué hablas? —la voz de Michelle nos tomó por sorpresa.

—Yo soy Rockstar. El chico con el que hablaste por meses. El mismo que conoce más de ti que cualquiera —dije caminando hacia ella. Su cara de perplejidad fue... todo.

OSCAR

No sabía qué decir. El momento que tanto había temido había llegado, y ni siquiera fui yo quien lo confesó. Me sentí acorralado, impotente. Michelle me miraba con esa mezcla de decepción y sorpresa, y Lando... Lando me había ganado esa jugada. Pero no podía dejar que ella pensara que todo había sido falso.

Le conté cómo los vi el día del karting. Cómo, al ver las fotos en la galería, supe que era él. Lo reconocí, lo supe de inmediato... y supe también que yo no tenía ninguna oportunidad. Pero aún así... decidí seguir cerca de ella. Porque me enamoré. De cada palabra que escribió, de cada audio, de cada forma de ver el mundo que compartía en esa app. Y aunque no era mío, quería conocerla de verdad. No con máscaras.

—No deberías ser tan dura con Oscar. Quizá no estuvo bien lo que hizo, pero sus intenciones no eran malas. Si yo hubiese estado en su lugar, habría hecho lo mismo para acercarme a ti —dijo Lando, y eso me sorprendió más que cualquier otra cosa. Que me defendiera... después de todo.

—Los dejaré hablar. Creo que deben tener muchas preguntas que hacerse. Solo espero que puedas perdonarme. El chico que conociste es mi verdadero yo. Quizá no soy tan interesante como él... pero todo lo que pasamos fue real —dije con el corazón en la garganta. Y salí del balcón, dejándolos a solas.

MICHELLE

Me quedé helada al escuchar a Lando decir que él era Rockstar.

¿Qué demonios estaba pasando?

Oscar bajó la cabeza y confirmó todo. Y aunque mi corazón latía a mil por hora, lo más sorprendente de todo fue que... no me sentía sorprendida. Ni siquiera enojada. Como si algo en todo esto... encajara.

Tenía sentido que Lando y yo hubiésemos conectado incluso sin saber quiénes éramos.

Definitivamente era una noche que no podría olvidar.
Cuidado con lo que deseas.

 𝑹𝒐𝒄𝒌𝒔𝒕𝒂𝒓.  ᴸᴬᴺᴰᴼ  ᴺHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora