Oportunidad
Me desperté hiperventilando. Cuando pude normalizar mi respiración, empecé a tocar mi cuerpo, viendo que no tenía ninguna daga clavada en mi, o una lanza en el medio de mi pecho.
Volteé a mi izquierda, viendo cómo Tzuyu estaba abrazando una almohada.
Me levanté lentamente y fuí al baño.
Cuando me miré en el espejo pude notar como tenía sangre en algunas partes de mi cuerpo, todas donde una de aquellas dagas había caído.
Incluso tenía la boca llena de sangre.
Sin pensarlo dos veces, me di un baño, quitando todo eso, y además asegurándome que no tenía ninguna herida. Inclusive la cicatriz que me había provocado Yeonjun, había incluso desaparecido esa.
Cuándo terminé y me volví a vestir, me senté un momento en el sofá.
Miré la hora, siendo las tres de la madrugada.
Coloqué mi cabeza sobre mis piernas, aún traumado con lo que había pasado.
Al terminar de siquiera procesar algo, noté que no iba a darme sueño, menos tenía algo que hacer, con el trauma, no podría hacer nada con la música.
Recordé la consola, encendiendola, conectando unsi auriculares que estaban sobrando por allí, empezando a jugar.
Por suerte, ser competitivo me quita todos los pensamientos, en general.
Incluso pasando tres horas desde que había empezado y estaba más que encendido en racha.
Había amanecido incluso, pero ninguno había despertado, básicamente de estar hasta tarde el año nuevo.
Cómo había cobrado un poco más de confianza, y no tenía nada de sueño y mucha energía, cociné, para deshacer un poco los pensamientos.
Si en algo era bueno, además de música, era ahogando malos pensamientos.
Hice desayunos para cada uno, incluso poniéndolos en bandeja, llevandolos a la puerta de cada uno, igual eran solo sandwichs con buen relleno que encontré de la nevera.
Obviamente, dejé por última a Tzuyu, ya que también estaría mi desayuno allí y me quedaría en su cuarto con ella a comer.
Regresé a la cocina, poniendo ambos platos y una botella con jugo, poniendo ese último en el suelo para abrir la puerta, un vez hecho eso, lo volví a tomar, pasando y cerrando la puerta con mi pierna.
Cuando volví a alzar mi vista, luego de coordinar mi pierna para cerrar sin tanta fuerza o golpearme, pude ver la misma imagen de Tzuyu llorando que había visto en aquella rara experiencia.
—Tzuyu… — Me anuncié con mi reconocible voz. Alzó su cabeza, viéndome directamente, tenía lágrimas de sobra.
Cuando realmente se dió de que estaba allí, se tiró de la cama, sin siquiera pararse.
En el suelo, se lanzó hacia mi, abrazando mis piernas y pegándose fuerte a ellas.
— ¡Pensé que te habías ido! — Ahogó su llanto con mis piernas y pantalón. —No me iría sabiendo que sientes lo mismo que yo— Miré por entre la bandeja y mi pecho.
—Dame un espacio para dejar esto y te podré abrazar de verdad— Fué inútil, ella seguía igual. No me quedó otra cosa más que esperar a que sacase todo.
Probablemente yo no podría llorar, mi último par de lágrimas fué cuando más o menos, morí viéndola y despidiéndome, ya no me quedaba nada más de tristeza.
A lo mucho, las únicas lágrimas que podrían brotar de mi, serían de felicidad únicamente.
Cuándo por fin terminó de llorar, se levantó, tomando la bandeja de mis manos y colocándola en su cama.
Luego, se puso frente a mi, se limpió una vez las lágrimas, y luego se lanzó a besarme.
De lejos, ese era el mejor beso que había tenido en la vida.
Aunque no fuera el más intenso, tierno, bonito o especial.
Para mí, era el beso que significaba un nuevo comienzo y una básicamente… resurreción.
—Creo que ahora sí puedo ser del todo sincero— Dije, al despegarnos del beso. —Creo que más de una vez he dicho que moriría por ti en canciones, y si no lo he hecho… lo haré pronto— Sonreí. —Realmente lo haría, iría desde el cielo hasta el peor sufrimiento físico y mental posible solo para volver a estar contigo— La abracé, como si fuera a desaparecer esa realidad.
Tenía realmente miedo de que eso pasara, tenía miedo de que todo solo fuera una ilusión.
Así que estaría aprovechando cualquier segundo y momento juntos.
Y así fué cómo estuvimos, después de desayunar, unas cuatro horas abrazados y besándonos.
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180 Grados - Tzuyu & Tú.
FanfictionFuturo incierto. Amor casi imposible. ¿Que podría salir mal?
