Un vals perfecto y completo
—Buenos ¿Días? — Preguntó ella viéndome a mí y no al sol colándose por la ventana. —Buenos días— Le dije sonriendo.
Nos levantamos y ambos a la vez nos cepillamos los dientes.
Luego nos quedamos en el medio de la sala y nos preguntamos. — ¿Qué hacemos ahora? — Al mismo tiempo.
Propuse hacer las versiones coreanas de ambas canciones que habíamos hecho, ya que bueno, estábamos en Corea filmando un programa coreano y éramos estrellas del pop coreano, una más que otro, pero ambos lo éramos.
Así es como gastamos dos horas de nuestro último día juntos en el programa.
Luego de hacer las canciones, nos dispusimos a terminar el drama.
Terminando por llorar ambos con aquel final.
Ya que era el último día tenía planeada una velada más especial.
Coloqué velas por toda la sala, teniendo a Tzuyu viéndome algunas veces raro por ello, no le había contado nada de lo que tenía planeado.
Además aproveché para ir limpiando de a poco.
Luego salí al jardín, al pequeño jardín pero que allí estaba.
Saqué la mesa de campo que tenía guardada en un techo donde no le caía el agua o nieve, la coloqué al lado del árbol cubría lo poco de patio que tenía y un poco de la calle.
Me metí en la casa, busqué ciertas cosas para decorar y luego volví a salir para terminar el ambiente afuera.
Había terminado con casi todo a mi parecer, solo debía dejar que la noche hiciera su trabajo y abrigase el cielo dejándonos en oscuridad.
Me senté con Tzuyu en el sofá, siendo prácticamente uno de los sitios en donde más estuvimos toda la semana.
Pese a que ella no me estuviera poniendo atención a mi, empecé a rebobinar un poco sobre todo, sobre cómo empezó siendo mi amor inalcanzable y hoy día la tenía a mi lado en mi propio sofá bajo mi techo.
El como pasé de ser el bicho raro de entre cuarenta y siete normales, sobre cómo me catapultó ella con una sola canción.
Sobre todo. Ella volteó y luego yo quité mi viste y la puse en la televisión.
Escuché su pequeña risa para luego sentir que ambos mirábamos al mismo punto.
Cuando vi que mi teléfono marcaba ya pasadas las seis de la tarde, ordené dos pizzas, ya que no quería cocinar, ni hacerla cocinar.
Cuando ya veía que el sol empezaba a ponerse, apagué dos de las tres luces de la sala, para luego encender las vela que había puesto anteriormente.
Ella simplemente se limitó a mirarme raro como era costumbre últimamente.
Mientras tanto yo admiraba mi trabajo y el como transformé mi sala en un salón con ambiente.
—Ahora, ¿Quiere concederme esta pieza? — Pregunté, haciendo que me volviese a mirar raro, luego coloqué "Perfect" en su versión coreana y ya me entendió, se levantó y se puso frente a mí.
Nos tomamos de manos y empezamos a bailar al ritmo de la canción.
Cada palabra y segundo de la canción empezaba a desvariar, a ser más eterno que etéreo.
A su lado, todo dejaba de tener sentido, tal cual una dimensión alterna para ambos.
Todo acto hecho por amor, va más allá del bien o mal, ya entendí mejor aquella frase.
Pese a estar en pijama, para mí de veía tan hermosa como si llevará uno de aquellos carísimos vestidos en las premiaciones.
Si ya todo empezaba a ser no terrenal, cuando empezó a sonreír, podía sentir como mi tiempo, el mismo que se paró cuando no estaba ella, hiciera el mismo parón, aunque por primera vez de buena manera.
Solo había tenido cuatro sensaciones así, tres habían sido negativas.
Sentí como todo empezaba a cobrar vida, como un pequeño foco de mi sala se convertía en un reflector.
En como las velas se convertían en público, como el piso de madera empezaba a transformarse en un escenario donde solo nosotros dos existimos.
La mitad de la canción había pasado, pero ya sentía como mi felicidad aunque terminase todo, nunca se esfumaría.
Ni ella.
Solo esperaba que ella lo sintiera igual que yo, no solo aquel momento, todo lo transcurrido.
Ya casi terminaba la canción, llegando el solo de guitarra.
En donde acortamos más las distancias, bailando casi abrazados.
—Te amo— Susurré para ella.
—Te amo— Respondió ella igual de bajo.
En el final de la canción nos separamos un poco, con las manos aún juntas, y fué el mejor momento para un beso.
Ahora sí se vienen capítulos de 1.5k de palabras porque ya no tengo que matarme pensando en que poner aquí
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180 Grados - Tzuyu & Tú.
Fan-FictionFuturo incierto. Amor casi imposible. ¿Que podría salir mal?
