Sus lágrimas bajaban por su rostro, tan desgarrador y difícil de mantener, su corazón dolía y sus manos temblaban. Cassandra la abrazó, envolviéndola en sus brazos, y Emma lloró tanto hasta sentir como su corazón lloraba junto al de ella.
Sus manos estaban aferradas a su cintura, y su cabeza estaba en su pecho, sintiendo los latidos de Cassandra tan rápido que daba miedo, podía sentir como ella también lloraba, pero era silencioso y doloroso.
—Te amo.— Susurró Cassandra tan bajo.
Emma la abrazó más fuerte queriendo que no se fuera a ningún lado.
—Te amo.— Dijo Emma y levantó su vista para verla, tomó su rostro entre sus manos y la besó con delicadeza por última vez.
Cassandra sonrió un poco en medio del beso, y volvió a besarla con suavidad, luego se separó y besó su frente con delicadeza dejando sus labios por un momento ahí.
Y se marchó.
Emma quería correr detrás de ella y pedirle que se quedara, pero jamás puedes detener a alguien de su partida cuándo no quiere quedarse, y es tan doloroso.
...
5 días después.
Keyla se sentó al lado de Emma, y tomó un control de juego para jugar con ella. La rubia había estado tan apagada en los últimos días, se levantaba más temprano de lo normal, y se iba a la empresa, para llegar tan tarde y hundirse en su cama a llorar.
Keyla había llegado en la noche a la mansión Barker, ya que mañana temprano se irían a Londres junto a Ben.
—Soy buena en esto.— Dijo Keyla tecleando rápido los botones del control y asesinando a su enemigo, dando por ganada la partida.
Emma sonrió y luego soltó el control del juego, y tomó la cerveza que estaba a su lado.
—Eres más rápida que yo.— Dijo Emma bebiendo de su cerveza al igual que Keyla.
Keyla suspiró y luego colocó la cerveza en la mesa y miró a Emma con atención.
—¿Vendrás a Londres?— Preguntó Keyla viendo a su cuñada.
—Sí.— Susurró Emma.— Hunter me invitó.
Keyla elevó sus cejas sólo un poco y luego suspiró.
—Sé que el ha sido tú mejor amigo desde la universidad.— Dijo Keyla y luego tomó la mano de Emma.— Pero no te pierdas en el camino dejándote llevar por el dolor, Emma.
—Lo sé.— Suspiró.— La extraño.
Keyla sonrió y luego la abrazó.
—Ella está bien, nos vimos en la mañana, retrasó su vuelo por unas horas ya que tenía unas reuniones mañana temprano con unos proveedores.— Dijo Keyla acariciando el brazo de Emma.
Emma asintió lentamente y se acurrucó en el pecho de Keyla y la abrazó por la cintura.
—¿Cómo fue su infancia?— Preguntó Emma luego de unos minutos en silencio.
Sintió como Keyla suspiraba, y se quedó callada por unos largos segundos que para Emma parecieron eternos.
—Raro.— Dijo Keyla rompiendo el silencio.— Cuando tenía 5 años, Cassandra había cambiado bastante, como si algo malo le hubiera pasado, pero ella jamás dijo nada, sólo se sumergía en el campo de tiro a los 10 años. Pasaba todos los días disparando, tengo vagos recuerdos, pero antes de que se volviera tan fría, ella era una niña llena de vida, bastante inteligente, admiraba tanto su capacidad intelectual ante las cosas.— La voz de Keyla sonaba tan nostálgica.— Pero después de los 10 años, se volvió una reina en el sarcasmo, la maldad desbordada de su cuerpo, siempre quise saber porque cambió tanto, siento que maduro a una edad muy temprana.
ESTÁS LEYENDO
En tú mirada (#2)
RomanceSus ojos podrían ser los más hermosos que haya en el mundo, pero su mirada podría matar a quién quiera a su paso, envenenar tú alma y arder en el infierno con ella, pero también podría sanarte del mal en el que estás, aunque desgraciadamente ella se...
