Capitulo 23.

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“Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. EPOC.
Es un trastorno pulmonar que se caracteriza por la existencia de una obstrucción de las vías respiratorias generalmente progresiva e irreversible. Se encuentra una mayor incidencia en personas expuestas al humo del tabaco y produce como síntoma principal una disminución de la capacidad respiratoria, que avanza lentamente con el paso de los años y ocasiona un deterioro considerable en la calidad de vida de las personas afectadas, pudiendo ocasionar una muerte prematura.”

Cerrando la computadora de golpe, me levanté rápidamente de la cama.

Joder, joder, joder, ¡Mierda!

¿Eso es lo que yo tengo?

Hace meses, cuando me desmayé y Alex me llevó al hospital, el doctor me había dicho todo sobre la enfermedad, pero yo estaba demasiado aturdida como para ponerle atención. Me arrepiento de ello.

“¿Hola? Ah, sí. Creo que acababan de decirnos que moriríamos en unos meses, ¡claramente escuchar al tipo no era lo primero que teníamos en mente!”

Por lo menos alcancé a escuchar el nombre de la enfermedad, porque si no estaría perdida, muriendo por culpa de algo del que no sé ni el nombre. Fabuloso.

“¿Cómo cuando el estúpido chico nos besó?” canturreó la voz. “No sabíamos quién era. Besando a alguien sin saber su nombre. Eso sí fue fabuloso”

La última semana, la voz ha estado pero de lo normal. Recordándome a Alex cada vez que puede, lo que es siempre; haciendo los pensamientos menos oportunos en nuestra situación.

¿No puede estar un minuto en silencio? Digo, ¡Moriremos en un par de meses!

“Me amas”

Bufé.

Los síntomas de mi enfermedad no están para nada fuera de lugar. Steven fumaba, y la casa siempre estaba llena de humo y olores horribles.

Así que por su culpa estoy enferma. Por su culpa moriré.

Al fin conseguirá lo que quiso durante tanto tiempo. Lástima que no estará aquí para verlo. Seguramente le gustaría saber que su hija finalmente lo dejará en paz.

En fin, volviendo a lo de mi muerte próxima…

Extrañamente, no estoy asustada. Supongo que cualquier persona de mi edad sí lo estaría, ya que extrañaría a su familia y amigos, o porque tiene sueños y tonterías por cumplir, pero no es mi caso. Creo que hasta ya me estoy haciendo a la idea.

Sólo piénsenlo, no tengo familia, mi mejor y única amiga se fue del país, y el chico del que estoy… ¿enamorada? Sí, bueno, nunca supe cuál fue nuestra situación, y ahora él no quiere saber nada de mí.

Soy un maldito desastre.

Aunque quizás Choco me extrañe. Él me necesita para vivir, ¿no?

Como si supiera que estaba pensando en él, saltó a mi lado en mi cama, y se acurrucó en mi almohada. Ya estaba un poco más grande, aunque no es de los perros que crecen mucho, él ya estaba un poco más grande. Seguía siendo adorable, sin embargo.

En la información que leí de mi enfermedad, también decía una larga lista de los síntomas, pero no le presté mucha atención.

La cita con Madison de ayer no fue muy bien que digamos. Había llegado llorando a su consultorio, y ella inmediatamente me había preguntado qué pasaba. Me rompí en ese momento. Le platiqué todo entre sollozos, y estuvo de acuerdo conmigo en que Alex es estúpido.

Cómeme con chocolateDonde viven las historias. Descúbrelo ahora