–Lamento que nuestra cita terminara así. –dijo Alex.
Sonreí.
–No es tu culpa. –dije- Fue mi idea venir a ver a tus abuelos. Por cierto, tu abuela no parecía enferma.
Alex suspiró con frustración y se pasó ambas manos por la cara.
–Si... Lo que acabas de ver probablemente era su "medicina".
"Debemos enfermarnos y que Alex nos cuide y nos de MEDICINA"
Solté una risita nerviosa y miré el suelo.
Llevábamos caminando unos 30 minutos. Alex que estaba enseñando el lugar.
La verdad todo era muy bonito. Árboles por todas partes, muchos tipos de flores y un lago. Aunque el lago aún no lo he visto.
Ver a Alex con sus abuelos, ver todo el cariño que se tienen, sólo me hizo sentir mal.
No me mal interpreten, amé a sus abuelos, y me encanta que se quieran tanto.
Lo que pasa es que todo eso me hizo recordar a mis abuelos.
Si, tuve abuelos. No eran mis abuelos de sangre, de eso me enteré después, pero los amaba y los amaré siempre.
Alex paró de pronto y choqué contra su espalda.
–Descansemos. –dijo, y se sentó en un árbol caído.
Escuchamos un trueno. Miré hacia arriba y el cielo estaba completamente cubierto de nubes.
Suspiré y me senté a su lado. Seguramente tendríamos qué irnos pronto.
– ¿Qué te pasa? –preguntó. Negué con la cabeza. –No Kaelin, dime. ¿Qué está mal?
–Nada. –sonreí, pero no llegó a mis ojos y Alex lo notó. –Me gustaron tus abuelos.
Frunció el ceño, dudoso.
–Dios, no. No puedo creer que hicieran eso frente a ti. –suspiró –Desearía que no fueran así.
Lo miré fijamente.
–Alex... No sabes lo que dices.
–No, créeme, lo sé. Toda mi vida los he visto así. A veces desearía que se comportaran, por lo menos un momento. Ya estoy cansado de verlos hacer eso siempre. Sólo... desearía que todo fuera diferente. –me miró a los ojos. –Pero el mundo no es una fábrica de conceder deseos.
Los ojos se me llenaron de lágrimas y miré hacia otro lado.
–No, Alex. No sabes lo que dices. –sollocé. –No sabes lo que yo daría por tener unos abuelos así. O por tener...
– ¿Y tus abuelos? –preguntó.
–Me dejaron. –no intenté ocultar la amargura en mi voz –Como todas las personas, y fue mi culpa.
–Kaelin, no llores. Por favor. –suplicó. –No pudo haber sido tu culpa el que se hayan alejado.
Sollocé con más fuerza ante el recuerdo. Fue mi culpa. Todo siempre es mi culpa.
Pero en especial ese día.
–No, Alex. En serio, en serio fue mi culpa. –dije – Mis... mis abuelos eran las personas a las que yo quería más en el mundo. Sabes cómo eran mis padres, no me querían. Pero mis abuelos sí. Lo malo, era que vivían lejos de casa.
Miré a Alex, quien se había quedado en silencio, escuchándome. Cerré los ojos y me recargué contra su pecho.
Tomé una bocanada de aire.
–Era mi cumpleaños. –Alex se tensó. – Cumplía 14 años. Sarah y Steven me ignoraron todo el día. Pero en la tarde llegaron mis abuelos, con un pastel de chocolate y regalos. –sollocé. – Recuerdo que yo estaba muy feliz, porque alguien se había acordado. –también me tenían prohibido juntarme con Allison, pero eso no se lo dije. – Me abrazaron, me dieron besos y yo no dejaba de reír, como un bebé, pero era porque nunca... –me callé. "Porque nunca nadie nos daba muestra alguna de cariño" –Mis risas hicieron que Steven saliera de su despacho, recuerdo que me gritó, y me golpeó. Ahí fue cuando mis abuelos intervinieron. Ellos me preguntaron si estaba bien, así que como yo ya estaba acostumbrada a los golpes, no me quejé; eso pareció preocupar más a mis abuelos. –hice una pausa, sintiendo todo el cuerpo de Alex tenso. –Los tres empezaron a gritarse. Mis abuelos defendiéndome. Y Steven golpeó a mi abuelo. Era su papá, ¿cómo pudo hacerle eso? Es algo que nunca he entendido. –me acurruqué más en el pecho de Alex y miré hacia arriba, lo vi tragar saliva; pasó sus brazos por mis costados y me estrechó fuerte. –Ahí fue cuando yo comencé a llorar. Intervine, me golpeó de nuevo. Después de todo el teatro, mis abuelos se fueron, preocupados, alterados, y totalmente ansiosos. –lloré y me aferré a su camisa, necesitaba el apoyo de alguien. –No vieron la luz roja. Fueron arrollados por un camión que iba a ciento treinta kilómetros por hora.
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Cómeme con chocolate
Teen Fiction¿Qué haces cuando la persona que más quieres te ha dejado sola?
