Miré a Mishell con la boca abierta y ella sonrió.
–No puedes ponerte eso. –murmuré.
Ella se encogió de hombros y se dio la vuelta para entrar al baño. La seguí con la mirada y levanté ambas cejas en cuestión.
Al parecer encontró vestido en la pequeña tienda, pero era extremadamente corto, aunque eso no le quitaba lo bonito. Era de color azul cielo, sin mangas, con pedrería y encaje. Era muy bonito, no de mi estilo, pero sí muy bonito.
Ella se enojó cunado le dije que ya tenía vestido, pero bueno, no es como si pudiera hacerme cambiar de opinión, yo en serio quería llevar el vestido que me había dado Alex.
Aunque el muy imbécil no se lo mereciera.
– ¡Kaelin, apresúrate! –gritó Mishell desde el otro lado de la puerta.
Puse los ojos en blanco y me levanté de la cama, intentando acomodar mi cabello para que se viera medio decente. Gruñí con frustración cuando unos mechones se salieron de su lugar.
La fecha del baile se cambió a último minuto, pasándolo de la segunda semana de diciembre, a la primera. Todos se quejaron, estaba demasiado lejos de navidad, pero no se podían hacer nada.
Parecía que el padre de Shelly tenía algo que ver con todo el asunto, pero ningún tipo de información o excusa fue dada, así que todos teníamos que aceptarlo. Oh, y lo que más molestó, fue no sería baile, sino fiesta. Empezaría en la tarde y se acabaría como un baile normal, después de media noche o en la madrugada, peor nadie quería llegar tan temprano a la escuela.
De todos modos no importaba.
Suspiré con frustración y dejé mi cabello en paz. A este paso acabaría calva.
Me acerqué a la puerta del baño y escuché el agua correr. Bien, Mishell tardaría un rato en salir, podía cambiarme sin preocupaciones. Tampoco es como si ella intentara violarme o algo, pero mis cicatrices aún eran visibles, y el tatuaje de mi espalda no la cubría por completo.
Me desnudé rápidamente y miré el vestido en mi cama. En verdad era hermosa, no era del tipo de ropa que yo compraría, pero me encantaba.
"No es sólo el vestido, sino de quien viene"
Apreté los dientes cuando las lágrimas picaron en la parte posterior de mi garganta.
No, maldición, no era momento de llorar.
Miré el sujetador sin tirantes con duda. El fin era mantener mis senos en su lugar, no que salieran por la parte de arriba. Intenté probarme el vestido sin sujetador, pero inmediatamente rechacé la idea. Ya de por sí el vestido no tenía mangas o tirantes.
Me puse la ropa interior y me deslicé en el vestido, sintiendo la suave tela rozar contra mis muslos.
Alex tenía buen gusto.
La voz se aclaró la garganta.
"Y no sólo en ropa"
Rodé los ojos justo cuando la puerta del baño se abrió. Mishell dio una pequeña vuelta y mis ojos se abrieron. El vestido apenas cubría su trasero.
–Por favor dime que no te agacharás. –dije con el ceño fruncido.
Ella sonrió.
–Ese es el punto.
Me reí y busqué mis zapatos debajo de la cama.
–Sigo pensando que deberías llevar tacones. –dijo mirando mis zapatos de piso.
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Cómeme con chocolate
Teen Fiction¿Qué haces cuando la persona que más quieres te ha dejado sola?
