Las semanas pasaron, y en menos de un mes comenzaría la escuela. Era una total mierda.
Un día me escapé y fui al hospital, era sólo por rutina, para ver qué tan mal me encontraba y todo eso. Resultó que nadie me atendió, mi médico ni siquiera había ido y ningún otro doctor estaba dispuesto a checar a una paciente de alguien más. Me enojé, porque, bueno, fue sólo una pérdida de tiempo.
Sin embargo, aprendí que las apariencias engañan. Y no fue bonito.
Cuando estaba por irme de la sala de espera, algo me llamó la atención. Una chica había estado sentada, temblando y tosiendo, parecía que sus pulmones saldrían por su boca en cualquier momento. Era algo horrible de ver. Las ojeras debajo de su rostro se marcaban de una manera espantosa, parecía que había usado rubor negro en sus pómulos. Lo peor era que sólo tenía asma. ¡Asma!
Y luego estaba yo, que me tenía un mejor estado físico que ella, y de todos modos moriría en menos de cinco meses. Apestaba ser yo.
Sobretodo porque tendría que ir a la escuela. Buuu.
Pero este año sería diferente, claro que sí, por muchas diferentes razones. La principal, ¡Alex estaría ahí! Se supone debería estar en alguna universidad, pero por alguna razón perdió un año de clases, y estaba atascado en el bachillerato de nuevo.
Tyler sí estaba en una universidad de la ciudad, o al menos lo estaría una vez que comenzaran las clases. Allison estaba emocionada por eso. No sabía si era por las fiestas que eso conllevaba, o por el hecho de tener un novio inteligente, pero estaba entusiasmada.
No quería ir a la escuela. Odiaba la escuela.
Quiero decir, no tenía malas calificaciones ni nada, pero no me gustaba la idea de ver las mismas caras aburridas todos los días. No quería levantarme temprano. No quería hacer tareas.
No conocía a muchas personas, no era popular, pero tampoco era una antisocial. Hablaba con unas cuantas personas que conocía desde el jardín de niños o la primaria, pero no mucho. Sólo tenía dos mejores amigos, uno de ellos se había ido a otra ciudad, y aunque seguíamos en contacto, y atenía un amigo menos. Nada era igual una vez que había distancia de por medio.
Sólo me quedaba Allison, y ella estaría ocupada. Sabía a ciencia cierta que la loca de mi mejor amiga intentaría hacer todo lo que pudiera, desde presidente estudiantil, hasta reina del baile. Ya era porrista, y siendo tan activa como ella, podía asegurar que ganaría.
Y eso sólo me dejaba sola.
Quizás con Alex, pero no quería hacerme muchas ilusiones acerca de eso.
No era pesimista por naturaleza, pero tenía la extraña sensación de que no estaríamos juntos durante las horas dentro de la escuela. Estaba la posibilidad de que él se fuera con sus otros amigos, los tipos de la fiesta, y entonces se olvidaría de mí. Él era una buena persona, sabía eso, un chico encantador y muy... pero no sabía si le gustaba un perfil bajo o ser popular.
Y aunque era un poco tímido, probablemente le gustaría ser popular.
Hice una mueca por mis patéticos pensamientos. ¿Qué demonios pasaba conmigo?
No es como si pudiera obligar a Alex a algo, ¿cierto?
"Depende de qué sea ese 'algo'"
Me removí, incómoda. Era extraño cuando la voz hacía comentarios sugerentes. Nunca antes había pasado... al menos no tan frecuentemente.
Miré por la pequeña ventanita de una casita para niños. Apenas había suficiente espacio para dos personas de estatura promedio, sentadas. La casita una vez perteneció a Allison, incluso llegué a jugar un par de veces en ella en algunas ocasiones que lograba escaparme de casa. Claro que en ese entonces cabía perfectamente, un poco encorvada, pero yo continuaba jugando.
ESTÁS LEYENDO
Cómeme con chocolate
Teen Fiction¿Qué haces cuando la persona que más quieres te ha dejado sola?
