PABLO
Cerré la puerta del despacho de Zuko de un golpe y le miré con gesto enfadado.
-No entiendo como pudo ocultarme algo así…
Estaba dolido y decepcionado.
-Te dije que los Gazoks no son de fiar -se sentó en su sillón – no deberías haberle pasado una sangre tan especial como la tuya.
Suspiré y volví a fijar la mirada en la puerta del despacho. Por muy herido que estaba no podía negar que deseaba con todas mis fuerzas que Arima abriera la puerta y entrase.
Cerré los ojos apoyando las manos en una de las sillas del despacho y suspiré recordando su rostro completamente lleno de tristeza.
-Debes olvidarte de ella en este momento – Zuko me hizo volver a la realidad -hay cosas más importantes en las que pensar.
En ese momento la puerta se abrió y Abril entró esbozando una sonrisa que ya no me creía. Había algo en ella que me generaba desconfianza..
-Creo que deberías saber todo lo que pasó y como tu madre acabó siendo la líder de un puñado de huesudos.
Escuchar esas palabras de la boca de Zuko hizo que de golpe dejara de mirar a Abril para clavar la mirada atentamente en él.
-Tu madre nos lidero durante años -Abril caminó hasta posicionarse al lado de Zuko -y lo seguiría siendo si no fuera porque Zafir pensó que enviar unos profesionales a matarla iba de algún modo a acabar con nosotros.
Les miré con atención intentando no perderme ningún detalle de lo que contaban.
-Tu madre era demasiado inteligente para este mundo.. -susurró Zuko con la mirada perdida -creó vida a base de una flor, curó enfermedades que creíamos incurables y sé que tenía muchos sueños que cumplir a nuestro lado.
Me llevé las manos a la cabeza y retrocedí hacia atrás.
¿Por qué jamás me di cuenta de nada?
Jamás presenté atención a lo que hacia mi madre.. ¿Cuando dejaba de ser ama de casa y luchaba contra los Gazoks? ¿De donde sacaba tanto tiempo?
-Tu madre nos habló de más gente.. -Zuko continuó hablando esta vez levantándose de su sillón – gente como nosotros que podrían ayudarnos a acabara con Zafir. Lentamente se acercó a mi sin dejar de mirarme.
-Esté donde esté tu madre estoy seguro de que estará feliz de que te hayamos encontrado -posó sus manos en mis hombros y atrayéndome a él me abrazó con fuerza.
-Se hace el duro pero en el fondo es un sentimental -Abril se acercó a nosotros y me liberó de los brazos de Zuko. -Necesitamos saber que piensas de los huesudos -ella puso los ojos en blanco y dio un paso hacia mi- estoy segura de que Arima no habrá contribuido mucho a decir cosas buenas…
-Ah..bueno.. -me quedé en silencio intentando no mostrarme nervioso -sé que os transformáis en horribles bestias.
Zuko soltó una sonora carcajada.
-Nos convertimos en huesudos -Abril me sonrió y dio otro paso hacia mi -una parte de nuestro ADN nos hace mejores a cualquier Gazok.
Fruncí el ceño recordando la primera vez que vi a un huesudo delante de mi.
-Es decir, tenemos la habilidad y la fuerza de un Gazok ,pero con una ligera diferencia, podemos adoptar una forma que acabaría con un Gazok en segundos. -Genéticamente somos seres superiores -Zuko se cruzó de brazos con una ligera sonrisa en el rostro -y eso es lo que no deja a Zafir dormir por las noches.
-Y si tan geniales sois, ¿por qué jamás acabasteis con ellos? -pregunté .
Sus rostros cambiaron de inmediato dejando que el miedo se apoderara de ellos.
-Zafir obligó a tu madre a crear unas maquinas que acabarían con nosotros si nos atrevíamos a dar un paso cerca de la nave -contestó Abril -tu madre no pudo negarse porque Zafir prometió acabar contigo si ella no accedía. -Por ese motivo tu madre decidió escapar de aquel horrible lugar y atreverse al fin a vivir con un simple humano -explicó Zuko.
-¿Qué hacen esas maquinas? -pregunté.
Los dos se miraron, pero fue Abril la que decidió hablar. -Quemar la parte de ADN que hace que podamos convertirnos en huesudos, consiguiendo así matarnos a los pocos segundos.
Tragué saliva asustado. ¿Eso había hecho mi madre?
-Eso fue lo que Zafir le hizo a Draven -la mirada de Zuko se perdió de nuevo -ese cabrón le mató sin una pizca de compasión.
Abril esta vez se alejó de mi y caminó decidida hacia su compañero.
-Tranquilo.. -susurró pasando una de sus manos por uno de los brazos de Zuko – juro que le vengaremos.
-¿Quién es Draven? -pregunté acercándome a la mesa .
Los dos me miraron fijamente durante un segundo, pero fue Zuko el primero en agachar la mirada con tristeza mientras comentaba en un hilo de voz:
-Era el amor de mi vida, un chico rudo y decidido, un chico que me hizo perder la cabeza en el primer momento que nuestras miradas se cruzaron – me fijé en como sus ojos se iban enrojeciendo - como muestra de amor le ofrecí pasar mi flor Ika a su cuerpo y así siempre estar juntos y protegernos en todo momento.
Asombrado e intrigado me senté en una de las sillas.
-¿Eras portador..
-Le conocí siendo humano y … -Zuko se levantó de golpe y casi entre lagrimas salió del despacho dejándome boquiabierto.
Esta vez mi mirada se clavó en la de Abril.
-Zafir mató a Draven -terminó de decir ella con la voz apagada -usó esa maquina con él cuando Draven decidió que tenía que vengar a tu madre sin contar con nosotros.
-Pero… ellos estaban unidos por la sangre de…
-Si te refieres a que porqué Zuko no murió, es simple – se levantó de la silla en la que se había sentado y caminó hacia la puerta -solo tienes que fijarte en él.
Concluyendo la conversación salió del despacho dejándome solo con mis pensamientos y tanta información que asimilar.
¿Acaso había posibilidad de no morir si la otra persona que portaba tu sangre lo hacía?
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GAZOKS (parte 1)
RomancePablo, chico corriente que vive sumergido en sus problemas cuando se muda a vivir con su padre después de la perdida de su madre, descubre nuevos mundos y personas de la mano de una chica. Arima, chica no humana que vive sumergida en un mundo lleno...
