PABLO
Abrí los ojos lentamente y mi mirada se cruzó con la de Elena que esbozaba una sonrisa.
-Buenos días. Le devolví la sonrisa y me incorporé algo incomodo de la cama.
La última persona con la que había compartido cama antes de acabar aquí era Arima, y la sensación de despertar esta vez junto a Elena me causó cierto dolor en el pecho.
-Tengo muchísima hambre.. -susurró ella haciéndome volver a la realidad.
-Voy entonces a buscarte algo de comer -me levanté algo aliviado al fin y tras dedicarle una última mirada, caminé hacia la puerta.
-Ya me han dicho que la humana ha despertado -Abril se acercó a mi nada más salir de la enfermería -espero que al menos eso te haga ver que hacemos lo que está en nuestra mano para complacerte.
La miré de reojo mientras bajaba los escalones con rapidez y no pude evitar sentirme asqueado con la situación que estaba viviendo.
¿Como podía ser tan falsa? ¿De verdad pensaba que iba a creerme sus palabras?
-Necesito comida para Elena -dije cambiando de tema al llegar al último peldaño mientras esta vez mis ojos se posaban en el chico que había esposado a Arima, que lentamente se acercaba a nosotros.
Abril le miró también por un segundo y al final opto por hablar:
-Aiden busca a alguien que traiga algo de comer a la humana.
El chico me miró fijamente y asintiendo comenzó a andar, pero frenó sus pasos volviendo a clavar la mirada en mi, como si quisiera decirme algo pero no encontrara las palabras adecuadas.
De golpe giró su cuerpo dejando de mirarme mientras retomaba sus pasos de nuevo y lentamente desapareció de aquel lugar.
Volví a mirar a Abril y continué caminando.
-No quiero que nadie me complazca ni quiero ser líder de nada -miré su rostro lleno de angustia - solo quiero que soltéis a Arima y nos dejéis ir.
-Os matarán en cuanto se os ocurra poner un pie fuera de aquí -Abril sujetándome del brazo me hizo frenar de golpe. -No quiero que Elena pase por lo que yo tuve que pasar -comenté – y tampoco quiero ver a Arima de por vida en una celda.
Abril puso los ojos en blanco y yo volví a retomar mis pasos hacia el despacho de Zuko.
-También me gustaría saber porque Zuko sigue vivo si Draven no lo está -dije algo molesto sabiendo que ella aún estaba detrás de mi.
-Eso debe contártelo él -me contestó ella mientras intentaba alcanzarme – y Arima debe estar encerrada porque aquí no hace más que estorbar.
Frené mis pasos y la observé con desprecio, un despreció que cada segundo me costaba más ocultar.
-Eres una traidora .. -susurré sin apartar la vista de la de ella -Arima jamás hubiese permitido que te hicieran ni la mitad de lo que tú estas permitiendo que hagan con ella.
Se cruzó de brazos con gesto enfadado y se giró dándome la espalda sin saber bien que decirme. Era evidente que no había nada que pudiera decir después de lo que sus hechos mostraban.
-Si todos los huesudos son como tú no pienso quedarme ni un segundo más aquí -alcé la voz cuando decidió alejarse de mi.
Suspirando retomé mis pasos y esta vez al fin abrí la puerta de Zuko.
-Quiero que soltéis a Arima y nos dejéis marchar -comenté sobresaltándole.
Zuko me miró y negó con la cabeza.
-Serás débil si después de la traición de Arima decides perdonarla y seguir a su lado -comentó.
Apoyé mis manos en el escritorio y clavé la mirada en él. -Ese es mi problema -dije sintiendo de nuevo el mismo pinchazo en el pecho que sentí al despertar junto a Elena – no quiero que siga en la celda.
Él se puso de pie algo molesto e imitó mi gesto apoyando las manos en el escritorio.
-Es una chica problemática.
-Tampoco le habéis dado motivos para que confíe.
Dejó de apoyar las manos en el escritorio y caminó hacia mi con paso decidido.
-Es lo único que pido, quiero que la soltéis.
-¿Te quedarás si lo hacemos?
Asentí resignado.
-No me importó unir mi vida a la suya -intenté no emocionarme - ¿crees que habrá algo que me detenga si tiene que ver con ella?
Zuko caminó por el despacho en silencio y con la mirada perdida.
-Esta noche firmaras un pergamino en el que te comprometerás a ser nuestro líder hasta tu último día de vida.
Me giré de golpe al escucharle pronunciar esas palabras. -Firmaras con tu sangre -terminó de decir.
-¿Con mi sangre?
-Si rompes la promesa de ser nuestro líder y buscar siempre lo mejor para nosotros, entonces..
-¿Moriré? -volví a preguntar esta vez interrumpiéndole.
-Comenzarás a sentir como el tejido de tu piel empezará a morir lentamente a falta de sangre en tu riego sanguíneo llevándote así a una muerte segura.
Me fulminó con la mirada y al instante esbozó una sonrisa. -Eso es muy cruel.. -susurré aterrorizado.
-Sé que dentro de ti se esconde un verdadero líder y que no conoces realmente todo tu potencial - comentó.
Agaché la cabeza en busca de cualquier otra solución que no tuviera como desenlace mi propia muerte.
-Neferet nos pidió que redactáramos un escrito en el que tú te comprometieras a estar siempre a nuestro lado -lentamente volvió a acercarse a mi -ella sabía que si le pasaba algo, Zafir y los suyos irían a por ti.
Levanté la vista confundido.
-Tu madre solo quería asegurarse de que no elegías el camino erróneo.
Puso los ojos en blanco y se sentó de nuevo.
-Aunque ya cometiste el grave error de darle parte de tu sangre a esa Gazok -esbozó de nuevo una sonrisa -creo que aún podemos salvarte antes de que sigas cometiendo errores.
-¿Y si no acepto?
Zuko soltó una sonora carcajada.
-Entonces querido amigo, Arima pasará el resto de su desgraciada vida en una celda.
Apreté los puños lleno de rabia sin saber bien que hacer, aunque era evidente que solo me quedaba tomar un camino.
-Tanto Arima como Elena serán intocables -apoyé de nuevo las manos en el escritorio y le fulminé con la mirada -y serán tratadas como de los vuestros.
Resoplé inquieto por lo que estaba apunto de suceder y caminé hacia la puerta.
-Solo entonces firmaré ese dichoso acuerdo -la abrí y me alejé lentamente, no sin antes escuchar la voz de Zuko desde el despacho.
-Te llevarán algo más decente para ponerte esta noche.. Agité la cabeza con desaprobación y caminé hacia el cuarto que me habían asignado.
ESTÁS LEYENDO
GAZOKS (parte 1)
Storie d'amorePablo, chico corriente que vive sumergido en sus problemas cuando se muda a vivir con su padre después de la perdida de su madre, descubre nuevos mundos y personas de la mano de una chica. Arima, chica no humana que vive sumergida en un mundo lleno...
