ARIMA
Abrí todas las carpetas que había en aquella sala de vigilancia en busca de información.
¿Donde nos tenían ocultos?
Tiré al suelo todos los archivadores que había en una pequeña estantería con ruedas y me senté en el suelo con algo de esperanza.
Repasé las hojas de cada archivador con detenimiento mientras agudizaba el oído por miedo a que alguien como Zuko me encontrase. De golpe me detuve en una de las hojas donde se podía ver la fotografía de un gran Aquarium en su primer día de apertura. Las letras algo borradas no me dejaron leer bien el nombre del lugar.
Con rapidez arranqué la hoja y tras doblarla cuidadosamente la oculté en el sujetador.
¿Estábamos debajo de miles de peces?
Sonreí con algo de malicia estando cada vez más cerca de saber que escondía aquel lugar y tras mirar a mi alrededor comencé a guardar los archivadores en el mismo lugar donde los encontré.
Unos pasos hicieron que dejara mi labor a medias y me escondiera con rapidez detrás de la puerta.
Respiré algo nerviosa, pero con un ligero cosquilleo de adrenalina que hacía mucho que no sentía.
-No hay que darles armas -la voz de Abril rompió aquel silencio – se cual es su potencial y no pienso darle oportunidad de actuar.
En el pasillo otros pasos sonaron demasiado cerca de mi. -Ya sabes lo que piensa Pablo de ella – comentó Zuko – primero habrá que destruir esa conexión que tienen los dos.
Fruncí el ceño y apreté los puños llena de impotencia. En otra circunstancia habría salido de inmediato a acabar con ellos, y me resultaba demasiado frustrante no poder hacerlo.
-En cuanto ella sepa lo que Pablo oculta..
Antes de que Abril terminase su frase, Zuko entró en la sala de vigilancia a paso acelerado haciéndole un gesto con la mano para que dejase de hablar.
-Alguien ha estado aquí… -susurró agachándose y recogiendo las últimas hojas del suelo.
Abril le siguió dentro de la sala y se agachó a su lado. Momento que aproveché para quedar más pegada a la pared esperando que no me vieran.
-Esto no ha sido uno de los nuestro -comentó Abril.
Me mordí el labio con nerviosismo cuando los dos de nuevo se pusieron de pie.
-Te he dicho que no es de fiar … -susurró de nuevo Abril – me juego el cuello a que es ella la que ha pasado por aquí. Los dos se quedaron en silencio y yo temiéndome lo peor , cerré los ojos con fuerza.
Iban a descubrirme.
Pero antes de que se dieran cuenta de mi presencia una voz interrumpió en la sala haciéndome abrir los ojos de golpe. -Los profesionales están rodeando la zona -un huesudo que no había visto hasta aquel momento entró en la sala – deberíamos andar con cuidado.
-¿Crees que la Gazok sigue teniendo contactos en el exterior? -preguntó Zuko desviando la vista hacia Abril. Ella no tardó en negar con la cabeza.
-La matarían en cuanto la vieran cerca -resopló y puso los ojos en blanco – loa gazoks no perdonan.
Los tres caminaron hasta salir de nuevo al pasillo y lentamente se fueron alejando.
Suspirando salí de detrás de la puerta y observé las hojas que aún cubrían el suelo.
¿Ha que se referían con que Pablo me ocultaba algo? Tragué saliva con nerviosismo y salí de la sala en completo sigilo.
Caminé por el pasillo sin poder evitar seguir dándole vueltas al mismo tema.
¿Qué era lo que me ocultaba Pablo? ¿Por qué no había tenido la suficiente confianza para contármelo?
Resignada abrí la puerta de mi cuarto y caminé hacia el baño mientras me desprendía de aquel vestido.
Abrí el grifo de la ducha y me introduje directamente de bajo del agua fría para intentar así aclarar mis ideas. Estábamos de bajo de lo que parecía ser un edificio repleto de peces que tenía como única utilidad entretener a los humanos , estábamos tan cerca y a la vez tan lejos de ellos que ni en mil vidas Zafir hubiera imaginado que los huesudos se ocultaban aquí.
Pero.. ¿ahora porque había profesionales rodeando el lugar? ¿Nos habían descubierto?
Cerré los ojos dejando que el agua recorriera cada milímetro de mi cuerpo e intenté relajarme después de un día lleno de estrés.
Cada día estaba más cerca de salir de aquel lugar y no pensaba parar hasta huir lo más lejos posible de aquellos huesudos.
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GAZOKS (parte 1)
RomancePablo, chico corriente que vive sumergido en sus problemas cuando se muda a vivir con su padre después de la perdida de su madre, descubre nuevos mundos y personas de la mano de una chica. Arima, chica no humana que vive sumergida en un mundo lleno...
