Pensar

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Esperaron pacientemente a la llegada de Tae Hyung y Wong, compartiendo miradas extrañas, especialmente Nam y Jin que trataron de mantener el color normal de sus rostros.

Algunas leves imágenes pasaron por sus mentes, provocando un cosquilleo que les preocupó. No querían que sus miembros se emocionaran en ese preciso momento, donde tenían que pensar en todo, menos en tener sexo salvaje que sí, pasó por sus cabezas.

Jin rió por la persistencia de Nam Joon de esquivar su mirada, no evitó acercarse, quería provocarle incomodidad, se acercó hasta sentarse a su lado, aprovechando que Min Yoon Gi y Park Jimin estaban más preocupados en hablar de su siguiente paso como novios, bueno, al menos Jimin.

—¿Eres un semental? —susurró cerca del oído de Nam, haciendo que se percatara de su presencia cerca de su cuerpo. Seok Jin posó una de sus manos en la pierna del contrario.

—Uy, quieto. —Quitó la mano del chico.

—Uy como que eso no se va a poder —rió y volvió a ponerla sobre la pierna, un poco más cerca de su parte baja.

La terapia de Seok Jin había logrado desatar algunos deseos reprimidos del chico, en referencia a no ocultar sus emociones, sentimientos, pero sobretodo algunos instintos.

A veces su actitud tan despreocupada parecía transformarlo en una persona totalmente distinta, sin embargo eso solía suceder sólo con Nam Joon.

—¡Jin! —susurró, pero no quitó la mano—. Te voy a denunciar por acoso laboral.

—Pero esto de laboral no tiene nada... —Movió su mano para acariciar de manera seductora la entrepierna, recibió un manotazo que le dolió hasta el alma y dejó de tocarlo, sobándose por el dolor.

—Te lo advertí.

—¡No me advertiste nada!, una advertencia hubiese sido: "Oye Jin, si no me dejas de andar provocando te voy a pegar!". —Frunció el entrecejo, pero ya no pudo decir nada más porque llegaron Wong y Tae.

—Perdón la tardanza, Tae Hyung se detuvo a ver a las chicas de la farmacia —rió sin poder negar, porque las cosas se le habían complicado, el chico no se le había apartado para nada en la plaza y tuvo que inventar una excusa tonta para poder entrar a comprar sus pastillas. Aunque jamás creyó que lo delataría, después de haberle pedido que no les dijera a los demás.

Kim Seok Jin había logrado meditar las palabras de Suga, descubriendo que realmente le importaba ese joven, sin embargo a quien amaba era a Kim Nam Joon, así que se sintió feliz por el interés que estaba demostrando por alguien que no fuese él. Sonrió.

—¿Seguro que no fuiste tú? —cuestionó Nam, conociendo a su jefe y su gusto por las chicas.

—Me ofendes Nam Joon, soy papa casada, así que no puedo ver el menú de otras papas.

—Suena aprendido —rió Jimin.

—Haneul me hizo memorizarlo, pero realmente no fui yo. ¿Verdad Tae? —el joven sonrió culpable, evitando mirar a alguien en específico.

Min Yoon Gi dirigió su mirada a Jin, calmando su angustia al verlo sonreír de manera genuina.

—Bueno, demos inicio —mencionó Seok Jin, levantándose de su lugar, dándole una última caricia a Nam Joon en su barbilla, haciéndolo sonrojar.

Empezó a hablar de las ideas que tenía, mientras todos escuchaban atentos cada uno de sus proyectos, admirando la pasión del chico al hablar.

—No creí que pudieses hablar tanto —susurró Wong al terminar la reunión. —Me gustaría hablar contigo antes de iniciar con las actividades. —Los demás platicaban sobre las ideas que más les gustaron, así que ambos caminaron fuera de la habitación y quedaron en el pasillo, frente a frente.

La musa secreta [NamJin]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora