1) Los amigos no se celan.
2) Los amigos no se besan apasionadamente.
3) Los amigos no hacen el amor.
4) Los amigos no se enamoran entre ellos.
Esas eran las cuatro reglas que tenían Lucas y Chloe para que su amistad perdurara en el tiempo y ambos...
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Chloe
Las semanas pasaron, con ello toda mi amistad con Luke había enfriado bastante. El cariño seguía siendo el mismo, pero muy poco lo veía y me refugiaba en la excusa de que los exámenes finales me estaban respirando en la nuca, por lo que hice todo lo posible para no verlo más que alguna vez más que otra cuando me era inevitable. Él también tenía muchas cosas que estudiar. El ingreso a la escuela de medicina era un coñazo.
No es que no quisiera verlo, moría por hacerlo, pero no estábamos listos para ello. Así que me refugié en todo lo que pudiese evitar un encuentro demasiado largo.
Pero ya se me acabaron las excusas.
Porque dentro de dos días viajaríamos a Alabama por navidad.
Sí, el semestre acabó. Ambos salimos bien y se suponía que había llegado la hora de planificar nuestro viaje para ir a casa. Lo haríamos en su camioneta porque bueno, era más espaciosa y teníamos que traer equipaje de regreso, pues nuestras madres nos llenaban de comida que parecía alimentar un batallón.
Además, eso estaba decidido desde mucho antes de que las cosas se pusieran raras entre nosotros.
Maldita sea.
La única cosa buena que había pasado en mi vida fue, que mi video de Tik tok salió bien y la profesora me dio mi nota para pasar. Hice un trend estúpido en el cual bailé una cosa tonta y me valió la mínima para no quedarme cateada por un crédito extra. Y no me hice viral porque noq me hicieron memes. Era una victoria en toda regla. Un milagro entre todo lo que me pasaba.
Ahora vivía metida en la aplicación.
Caminaba rumbo a la cafetería cercana la universidad para comprarme un merecido pastelillo de chocolate. No pensaba en nada, solo que todo cambió cuando me encontré frente a frente con Luke.
Mi respiración se quedó en algún lado de mi tráquea y seguro se me fue al estómago, porque me sentía ahogada de momento. Yo no esperaba encontrármelo, al menos no ahorita.
Era increíble como algo que siempre fue tan sencillo, ahora parecía más complicado que nunca. Como resolver la teoría de la relatividad o algo así. Yo estaba tan nerviosa que seguramente debía de estar viendo el temblor en mis manos, por lo que las escondí en mi chaqueta.
-Hola, Chloe.
Tragué en seco. -Hola, Lucas.
Se suponía que cuando pasábamos tiempo sin vernos implicaba darnos un abrazo fuerte, pero no era buena idea que me acercara a su cuerpo. Yo no pensaba con claridad cuando lo tocaba. Pasaban cosas, cosas como el beso que no se me quería olvidar para nada.
Ambos obviamos el asunto como si no hubiese ocurrido y eso era justo lo que quería. Pero, también sentía que no habíamos quitado eso de en medio y sentía que nos iba a explotar en la cara en cualquier momento.