La cena fue en su mayoría silenciosa a excepción de las ocasionales preguntas que el rey le hacía a las muchachas y a su hijo.
Reika estaba ansiosa y tenía una pregunta en mente que no la dejaba en paz y por la forma en la que su hermana la miraba, sabía que ella tenía la misma duda.
—¿Cómo va la guerra? —Se animó a preguntar la mayor, ocasionando que el bocado del rey se quedara a medio camino y que el príncipe Jungwon la mirara con los ojos bien abiertos a causa de su atrevimiento.
—Preferiría no tocar el tema en esta cena. —La muchacha apretó los puños debido a la poca información que tenía sobre la situación.
—¿Por qué ha vuelto entonces? —Esta vez incluso Selina la miró con sorpresa, sabía que el juego de su hermana podría llegar a ser muy peligroso.
—No creo necesitar una razón para volver a mi reino —contestó con rudeza el hombre—. Pero si tanto le interesa saber, vine para asegurarme de que el príncipe Jungwon estuviera cumpliendo con sus deberes hacia el pueblo.
—¿Cómo le parece que lo está haciendo el príncipe? —aventuró la peli plateada.
El hombre miró con severidad hacia donde se encontraba su primogénito, cosa que hizo que el menor desviara la mirada y se hundiera en su silla. Ante esta acción, el hombre sonrió.
—Me parece que ha estado un poco disperso, necesita alguien que lo ayude a enfocarse y a gobernar correctamente. Necesita a alguien con carácter y poder a su lado. —Selina se tensó, sabía que la charla que venía a continuación posiblemente no les traería nada bueno.
—¿Alguien? —Reika lo observó genuinamente confundida.
—Sí, princesa. —El hombre sonrió—. Me parece que Jungwon necesita una reina. —El corazón de los jóvenes se detuvo, el chico apretó los dientes y los puños.
—¿Matrimonio? —Selina dijo con un hilo de voz, aunque lo suficientemente alto como para ser escuchada.
—Así es. Mi pueblo y mi hijo necesitan una alianza fuerte y benéfica. Cuando esta guerra termine Erontios necesitará recuperarse y ser más fuerte. Engenia necesitará recuperar su vieja gloria y estoy seguro de que mi reino logrará ayudar en eso.
—¿Está sugiriendo una alianza entre nuestros reinos? —Reika tragó fuerte.
—Así es. La pregunta ahora es ¿quién de ustedes será la afortunada en salvar a su reino de la quiebra y traerle paz y gloria a estas tierras? —Las hermanas intercambiaron miradas.
—Yo lo haré —se ofreció Selina sin pensarlo dos veces.
La menor creía que su hermana ya había hecho suficiente y merecía ser feliz a lado de alguien que realmente la amara, cosa que no lograría si se casaba con el heredero de Erontios.
—No, yo lo haré —Reika se levantó de su asiento con seguridad en su voz.
—Reika... —Un duelo de miradas se desató entre las mellizas, ninguna deseaba que su hermana tuviera un destino tan terrible como ese.
—No —soltó la mayor con firmeza—. Como heredera al trono de Engenia, es mi deber restaurar la gloria perdida de mi reino, y sí para eso se necesita formalizar una alianza con el reino de Erontios... Entonces lo haré. —Selina bajó la mirada con tristeza, la determinación en el rostro de su hermana le había dejado en claro que no importaba qué tanto discutieran, la decisión ya había sido tomada.
—¡Magnífico! —El rey aplaudió con una enorme sonrisa en el rostro—. Entonces podemos formalizarlo. —El chico se hundió más en su asiento, siendo incapaz de ver a nadie en esa habitación—. Príncipe Yang Jungwon de Erontios, princesa Zhinter Reika de Engenia, les doy mi bendición para comprometerse y contraer sagrado matrimonio para unir en paz y fuerzas a nuestros reinos.
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Cursed-Blessed {Enhypen}
FanfictionLas princesas cabalgaban por el frondoso bosque con sus espaldas saludando al sol, las lágrimas corrían por sus rostros cansados y mantenían la mirada en el azul del horizonte sin saber realmente a dónde es que se dirigían. Cabalgaron por horas sigu...
