Hera Mitch
-Hera vamos tarde – gritó por tercera vez mi madre y suspiré –
- Hija un grito más de Lana y me voy a volver loca, vamos ¿si? – asentí y me miré por última vez –
- Tienes razón, pero odio este uniforme – dije molesta y mi mamá Judith se reía –
- Es regla de la escuela – dijo y negué –
- Esta gente cavernícola, en Estados Unidos no es así – mi madre se reía –
- Hay escuelas que si Hera – bufé y salí junto a mamá –
Me presento, mi nombre es Hera… Hera Mitch, mis madres me tuvieron un año después de casarse y soy realmente feliz con dos madres, una es más negociadora que la otra pero siempre logro hacer lo que quiero y cuando quiero, vengo de New York, nos tuvimos que venir a México por cuestión de trabajo de mi madre Judith, ella es médico y pidió traslado al país donde nació su madre, no conozco muy bien a mi familia, pero por lo poco que sé son increíbles y a diferencia de mis abuelos, adoran a mi madre.
En cambio mi madre Lana mis dos abuelos son originarios de Canadá, sin embargo, la del apellido raro es mi madre Judith, algo loco para alguien fuera de Estados Unidos y Canadá. Ya casi cumplo un mes en Ciudad de México y aunque no conozco del todo el estado, me gusta las partes que he ido conociendo, ya necesito amigos para despegarme de mis madres, las amo pero ya basta.
-¡Llegamos! – chilló mi madre Judith emocionada y rodé los ojos –
- ¿Aquí es la directora tu amiga? – preguntó mi madre Lana y mamá Judith negó –
- Su esposa – le ppresté mayor atención ahora – ella se llama – mamá se quedó pensando – Michelle Rojas – dijo finalmente y mi madre Lana asintió sonriendo de lado –
- Vamos – dije saliendo del coche y me arreglé el uniforme –
El uniforme no se veía tan mal después de todo, una camisa manga larga blanca de botones, corbata roja, falda de cuadros, chaleco negro, calcetas largas, botas negras, me gusta nada más las botas y la falda pero podré adaptarme. Sonrío prepotente y agarro mi bolso para entrar junto a mis madres.
-¿Disculpe la dirección? – pregunta mi mamá Lana y el señor canoso la mira unos segundos interrogativa –
- Disculpen tenemos cita hoy, porque mi hija comienza las clases – señala mi madre Judith y aquel señor me mira no muy seguro y asiente –
- Entren y caminan derecho, allí les sale el mapa de la escuela allí sabrán donde esta la dirección – responde aquel hombre sonriendo y asentimos –
Entramos y caminamos como nos dijo el vigilante, luego de encontrar el mapa, mi mamá Lana nos guió hasta que llegamos a mitad del pasillo de la dirección, mi madre Judith llegó hasta la puerta que dice con letras doradas “dirección” mientras mi mamá Judith y yo nos quedamos viendo el lugar.
-Es hermoso ¿no? – preguntó y asentí –
- Muy hermoso – respondí embelesada con la repisa llena de premios –
- Ya fueron por la directora – avisa mamá Lana y asentimos –
Estábamos hablando mientras esperábamos a la famosa directora, unos minutos después empezaron a sonar unos tacones en todo el pasillo y las tres volteamos a ver a la dueña de aquel sonido, me paralice al ver aquella diosa, no podía quitarle la mirada de encima, empezó a hablar con mis madres y dijo su nombre, Michelle Rojas.
Tragué saliva de sólo imaginar mil escenarios con ella entre mis sábanas y mi cuerpo empezó a vibrar, pero cuando estrechamos las manos todo mi cuerpo se estremeció.
-Un placer, Michelle Rojas - se presentó estrechando nuestras manos mientras una sonrisa aparecía en sus labios –
- Hera Mitch – me presento y me estremecí al sentir contacto con su mano, ella me pone nerviosa –
Mis madres se despidieron y me quedé pensando cuando su voz me sacó de mis pensamientos y volví a verla.
-¿Necesita algo más señorita Mitch? – preguntó la directora y volteo a verla pero esta vez la veo de abajo a arriba sin disimulo –
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INSTINTOS
RomanceMichelle Rojas, una vida tranquila, directora de Arcadia School, su sonrisa calma hasta la peor de las guerras y su voz hasta el peor de los demonios, es una mujer con muchos secretos y frustraciones, a pesar de ello, sonríe y sigue adelante, su sue...
