XXI.

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Michelle Rojas

Llamada

- Ella me odia Regina – suspiro pesadamente –
- Pero es que tú no ayudas, ¿Cómo le vas a decir eso ESTANDO CASADA? – dijo exasperada y luego resoplo – ¿Quieres que vaya por ti? – preguntó y sonreí de lado –
- Tráeme el carro rojo por favor, haré algo – dije mordiéndome el labio inferior –
- ¿Secuestrarla? Aprovecha que tu esposita no está – dijo riendo pero imposible negarlo –
- Sí, quiero que se le pase todo – dije triste –
- Llévala a la mansión – dijo Regina y sonreí –
- Va, espero el carro – dije y me despedí para colgar –

Finalizada Llamada

- ¡Catrina! – Llamé por el teléfono y segundos después llegó al despacho –
- ¿Si directora? – preguntó y sonreí –
- Regina me traerá unas llaves, me las pasas ¿vale? – ella asintió anotando – te puedes ir – susurré –
- Hasta luego Michelle – dijo y me reí negando –

Pero segundos después me puse seria, han pasado los días, ya es noviembre y Hera sigue molesta conmigo, todo lo que hago es un fracaso, lo que le dije le dolió más de lo que creí y lo peor es que ahora sí se la pasa con Catalina para arriba y para abajo, me tenso de sólo pensarlo y recordarlas.

- Hera me vas a perdonar – susurré decidida y el timbre de clases me sacó de mis pensamientos –

Me tocaba clase de Química con ese salón y sonreí porque la iba a ver, es el único momento que no tiene a la garrapata pegada a ella, agarré mi maletín para salir y despedirme de Catrina, recordándole lo de las llaves, salí de dirección y todo estaba solitario, en los pasillos no había ni un alumno, mis tacones sonaban detrás de cada paso que daba, sonreía satisfecha, me encantaba.

- Buenos días – dije dejando mi maletín en el escritorio y me giré a verlos –
- Buenos días directora – dijeron al unísono y me sorprendió –
- Gracias pero recuerden que ahora soy su profesora de química nada más – explico y todos asintieron –

Di una vista panorámica y sonreí al ver a Hera con Hanna, Julián con Jesús y la garrapata con sus amiguitas. Me giré hacia mi maletín y saqué el marcador para acercarme al pizarrón y escribir la clase de hoy, aparte del trabajo grupal.

- Yo elijo los grupos – todos se quejaron menos ella –
- Profesora pero es que cuando hacen eso, nos ponen con personas que odiamos – dijo Kendra y la miré seria –
- Tranquila que a ti no te pongo a Mitch ni en un multiverso – todos se reían y Hera alzó la mirada para sonreír – bueno chicos voy diciendo los grupos – dije y todos se quedaron en silencio – Las Marín, junto a Christopher y Marcos – dije escuchando las quejas de Catalina –
- No, me rehusó a trabajar con Christopher – dijo cruzada de brazos –
- ¿Se puede saber por qué? – pregunté apoyándome del escritorio –
- Porque mi cuñado la ama aún – Catalina viró los ojos y yo asentí comprendiendo –
- Cata vente conmigo – dijo Hera y me tensé –
- Ya le puse un grupo Marín y si no quiere llevarle la contraria a la directora colóquese en su puesto – dije seria –
- Usted dijo que era profesora ahorita – dijo Hera visiblemente molesta y volteé a verla –
- Pues, ahora soy la directora ¿tienes alguna queja? – pregunté retándola, más no dijo nada – vaya Marín –

Cuando se iba a quejar sonó la puerta y dejé que entrará quién fuera, para mi salvación era Regina, todos silbaban y los mandé a callar, es inevitable mi mejor amiga es hermosa, cabello largo rubio, ojos verdes claros, sonrisa blanquecina, nariz perfilada, labios carnosos, tez blanca, cuerpo de modelo, alta y su vestimenta es de diseñadores famosos así que como tal es perfecta, sonrío y la abrazo fuerte para susurrarle un gracias.

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