Hera Mitch
- ¡Buenos días! – susurró Julián mientras me subía a su coche –
- Por fin pasas por mi perra – dije y se reía –
- También te amo – dijo sarcástico y lo abracé acaramelada –
Amaba estar con Julián es un chico tan hermoso, aparte de que siempre sabe lo que pasa por mi mente, en tan poco tiempo ya me conoce tanto, estábamos cantando canciones de Lana del Rey hasta llegar a la escuela, cuando llegamos se estacionó y nos bajamos, me quitó el bolso de mis cosas para jugar fútbol y lo llevaba como buen caballero que a veces suele ser, mientras nos reíamos de todo y de todos.
- ¿Cómo que la directora te besó? – chilló y miré a todos lados –
- Habla más duro para que te escuchen todos – dije deteniéndome en el pasillo –
- ¡Oh! – susurró y se quedó boquiabierto viendo a mis espaldas –
Fruncí el ceño y giré sobre mis talones para ver que pasaba y me paralicé al ver a Michelle, también estaba boquiabierta, ella entraba sonriendo agarrada de la mano de su esposa Alondra, aunque ese no era el gran problema, bueno uno de ellos, Michelle parecía un ángel, su aura, su sonrisa, su vestido blanco ceñido al cuerpo hasta las rodillas, su cabello suelto que era llevado por el viento y cuando nuestras miradas se conectaron sentí un cosquilleo en la parte baja de mi vientre.
- Hera ¿Qué tal? – saluda Alondra y volteé a verla, sonreía tan orgullosa –
- Señora Ashton que bueno volver a verla – dije educadamente – directora Rojas – sonreí de lado –
- Señorita Mitch – dijo asintiendo y volteó hacía mi amigo – señor Martínez – dijo sonriendo amablemente –
- Directora que bueno verla, está muy guapa – ella solamente sonreía y vi a Alondra tensarse – Hasta luego – se despidió mi amigo y entró al salón –
- Hasta luego señoras Ashton – me despido y Alondra asintió de nuevo sonriendo, mientras Michelle se tenso ahora –
Entré al salón y sonreí al ver a mis amigos hablando, iba caminando entre las filas cuando sentí un tropiezo y me quejé, era la infaltable Kendra, la fulmine con la mirada y ella me volteó la mirada, bufé y seguí hasta los chicos.
El profesor llegó y nos sentamos para comenzar la clase, mi mente no se alejaba de aquel beso de anoche, sin embargo, recaí en que llegó con su esposa, que se veía feliz con ella y que yo sólo podía ser un pasatiempo.
- ¿No es igual como la ves tú? – preguntó mi subconsciente y vire los ojos –
- Hey ¿todo bien? – susurró Hanna y asentí –
Las dos primeras horas pasaron y después de ellas las otras dos horas siguientes, estaba cansada, no quería más clases, pero faltaba dos más y por fin podía ir a ver si quedaba en fútbol, espero no poder tener algún pero para entrar, volteé a ver a Kendra y sonreí, le quitaré el título de capitana.
- Hera – dijeron y alcé la mirada encontrándome con Catalina –
- Hola – saludo confundida –
- Quería preguntarte algo – susurró titubeante y asentí – ¿Te gustaría ir a tomar un café? Cuando quieras claro – fruncí el ceño y oí el repiqueo de aquellos tacones que aceleran mi corazón –
- No lo sé Catalina, tu hermana me odia y no quiero que tengas problemas – Catalina bufó y volvió a verme –
- Ella no importa ¿entonces aceptas? – cuando me preguntó miré sobre sus hombros y estaba la directora cruzada de brazos mirándonos –
Me levanté sonriendo y me acerqué al oído de Catalina, haciendo que se estremeciera, me sentí muy satisfecha y mirando a Michelle Rojas.
- Acepto – le susurré y la oí jadear –
- Va… vale – titubeó y me alejé sonriendo angelical –
- Nos vemos entonces – Ella asintió y fue hasta su puesto –
Yo volví a mi puesto y Michelle carraspeo amargada para comenzar la clase, fue una de esas clases donde todos nos queríamos cortar las muñecas con un cuchillo de papel, estábamos estresados y por todo ella nos gritaba, no podía más, solamente me quería ir, el timbre nos alegró la vida cuando sonó.
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INSTINTOS
RomanceMichelle Rojas, una vida tranquila, directora de Arcadia School, su sonrisa calma hasta la peor de las guerras y su voz hasta el peor de los demonios, es una mujer con muchos secretos y frustraciones, a pesar de ello, sonríe y sigue adelante, su sue...
