— ¿A que te refieres con que escapo? — pregunta Jayden preocupado — Ella estaba en su habitación ¿No es así? — Kaiden asintió.
— Eso creímos. Mi madre fue a buscarla, así podríamos prepararnos para entrar a la ceremonia. Pero al entrar dice que ella no estaba. La buscó por la habitación pero Alyra no estaba.
— ¿Y los sirvientes? ¿Y los de Seguridad? — pregunto Aleksander pero Kaiden nego.
— Nadie la vio. Dicen que ni siquiera la vieron salir de su habitación.
Aleksander apretó su mandíbula, al mismo tiempo que inconscientemente comenzo a liberar sus feromonas. Kaiden hizo una nueva ante eso, Jayden, acostumbrado al olor de su esposo, pudo notar como Zinnia comienza a ponerse incómoda, y como Cassandra comenzaba a tambalearse.
— Zinnia sostenla — ordenó rápidamente Jayden y la omega cargo a la niña en brazos. Jayden miro a su esposo y tomó su rostro entre sus manos — Debes calmarte, tus feromonas están perjudicando a nuestra hija, Cassy solo tiene cuatro años y tus feromonas la pueden matar. Nuestro bebé también se está sintiendo incómodo, tu hermano y zinnia también. Debes controlarte. —ordenó Jayden y Aleksander asintió — Controlate.
El alfa trago en seco ante el tono de advertencia de su omega. Miro a Kaiden y alto un suspiro.
— ¿Han buscado por todos lados? — Kaiden nego.
— Madre dijo que debías informarte primero, nuestro lider — hizo enfasis en la palabra lider — solo dijo que es mejor buscarla. — Aleksander soltó un bufido.
— ¡Señor! — todos miraron hacia la entrada, uno de sus hombres entró a la habitación.
— ¿Que es lo que sucede ahora? — cuestiona Aleksander molesto.
— La señorita Alyra no aparece por ningún lado. Ni siquiera sus pertenencias — aquello los alertó.
— ¡Avisale a mamá! — grito el albino saliendo del cuarto.
Aleksander corrio hacia la habitación de Alyra y efectivamente su hermana no estaba.
— ¡Que alguien venga! — grito el platinado mirando al rededor de la habitación.
Un grupo de sirvientas y personal de seguridad entraron a la habitación.
— Busquen a mi hermana. Encuentrenla, y si permitieron que alguien se la llevará ¡Los mataré! — grito furioso el albino.
La servidumbre asintió y rápidamente salieron de la habitación en busca de la novia. No sabían en que momento la platinada había podido escaparse.
Aleksander llevo las manos hacia su rostro y agarró su cabello con frustración, ya era de noche.
¿A dónde pudo haber ido su hermana?
Miro hacia el tocador y entonces se dió cuenta que además del ramo y el velo, se encontraba otra cosa. El albino se acercó al tocador y vio una nota como también una carta.
Lo siento. No deseo casarme con Colin, no deseo volverme su mujer, mucho menos formar una familia con él. Quiero ser libre, feliz, aunque sea una vez en mi vida, deseo salir de mi cajita de cristal.
Los amo.
Atentamente Alyra.
Aleksander miro al lado de la nota y al ver una carta con las palabras "para mí rosa" rápidamente la abrió. Jamás imagino que leería tales palabras.
Mi amada rosa, mi dulce y hermosa Alyra. No sabes cuanto te extraño, y no sabes las ganas que tengo de verte.
Te estare esperando en la entrada de la villa, cerca del arroyo donde tuvimos nuestro segundo encuentro. Finalmente podremos estar juntos, mi amor.
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Un Voto De Honor Y Sangre | Duologia Dulce Condena #1
RomanceSus familias se odian desde siempre. Incluso ellos debian odiarse por los problemas del pasado, pero cuando un operativo sale mal, Vlad Románov y Victoria Ivanov, llegan a un acuerdo. En un intento de unir ambas mafias y familias, ambos líderes, co...