Jayden mordió su labio por el nerviosismo. Aleksander al ver como su esposo mordía su labio y jugaba nerviosamente con sus manos, puso su mano sobre las de su Omega. Jayden volteo su rostro hacia su esposo y suspiro al sentir los labios de su esposo sobre el dorso de su mano.
Era una de las formas de Aleksander para reconfortarlo. Tal vez para algunos no era un gran acto de cariño, pero para Jayden eso era más que suficiente.
— Señor Jayden Romanov. — la pareja se levantó al oír que llamaban al omega.
— La doctora los espera en el consultorio — informo la secretaria. — Permítame llevarlos. — Jayden asintió y caminaron detrás de la secretaria siendo llevados al consultorio.
Al entrar, fueron recibidos por una alegre doctora. La mujer se puso de pie, sonriente.
— Bienvenidos. Tomen asiento, por favor. — pidió señalando los asientos frente al escritorio, indicandoles que tomaran asiento. — ¿Cómo has estado Jayden? ¿Algún malestar o dolor? — El omega negó.
— No he tenido ningún dolor. Solamente náuseas matutinas. — la doctora asintió. — Y he tenido muchos antojos de pastel de chocolate.
— Eso es bueno. Pero también debes preocupar alimentarte bien, y comer saludable, eso haría un poco más fácil tu embarazo. — él asintió. Y la doctora volteo a ver al alfa de cabello albino. — También, es mi deber recordarle sobre los actos maritales. — las mejillas del omega se tiñeron de rojo — Con tu estado actual, es inevitable que te sientas excitado en algunas ocasiones. No me refiero a que este mal querer satisfacer sus necesidades, pero solamente te sugiero que tengas cuidado. ¿Está bien?
Jayden asintió y observó a su esposo, Aleksander también asintió, ante las palabras de la doctora.
— Muy bien. Ahora veamos cómo están esos bebes — dijo la mujer poniéndose de pie. — Ya sabes cómo es, ponte cómodo en la camilla y levanta tu ropa hasta dejar al descubierto tu abdomen. — el omega hizo exactamente lo que la doctora le ordenó.
Aleksander se puso a su lado, sosteniendo la mano de su esposo. La doctora no sabía quien estaba más nervioso en ese momento, si era el omega que miraba la pantalla con atención y lágrimas en sus ojos, o era el alfa que tenía una sonrisa boba en su rostro.
— Muy bien, aquí vamos — dice la doctora terminando de poner el gel sobre el un poco abultado vientre del omega y pasando el aparato sobre su piel. — Aquí hay uno, o una — señala y Aleksander cree que podría morir de felicidad en cualquier momento. — Y aquí hay otro, o otra — sonríe la doctora moviendo el aparato. — Estás son sus cabecitas, estás de aquí sus manitas, y sus piernitas.
Los ojos de Jayden se llenan de lágrimas al ver a sus dos bebés. Es imposible ocultar la sonrisa de felicidad que se dibujo en su rostro.
Jamás se había sentido tal feliz como en ese momento. El alfa también está feliz, para Aleksander fue casi imposible intentar de evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas por la felicidad y emoción que estaba sintiendo en ese momento..
—Mira, mi amor, ahí están nuestros bebés —susurró Aleksander con la voz temblorosa por la emoción.
—Son tan pequeños —dijo Jayden, apenas conteniendo las lágrimas—. No puedo creer que estén aquí, dentro de mí.
La doctora continuó moviendo el aparato, mostrando más detalles de los pequeños cuerpos en formación.
—¿Pueden ver esto? —dijo la doctora, señalando la pantalla—. Aquí se pueden ver sus corazones latiendo. ¿Desean que escuchemos sus latidos por un momento? — la pareja asintió con euforia. La doctora sonrió y subió el volumen en el monitor.
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Un Voto De Honor Y Sangre | Duologia Dulce Condena #1
Storie d'amoreSus familias se odian desde siempre. Incluso ellos debian odiarse por los problemas del pasado, pero cuando un operativo sale mal, Vlad Románov y Victoria Ivanov, llegan a un acuerdo. En un intento de unir ambas mafias y familias, ambos líderes, co...