Estaba al borde del sueño, a punto de caer en los brazos de Morfeo, cuando sentí una sacudida en la cama. Merula, como siempre, se movía como si estuviera nadando en un mar revuelto. Suspiré y me volteé para mirarla, encontrando algo reconfortante en su constante inquietud.
"¿Otra vez haciendo gimnasia nocturna, Merula?" pregunté con una media sonrisa, intentando hacer un chiste para disipar mi cansancio.
Ella murmuró algo ininteligible, todavía enredada en las garras de su propio sueño. Decidí que no importaba perder un poco de sueño si eso significaba estar a su lado.
"Supongo que prefiero esto a cualquier tranquila noche sin ti," susurré para mí mismo, viendo cómo la luz de la luna se filtraba por la ventana y jugaba con los contornos de su rostro. Cerré los ojos, decidido a encontrar el sueño junto a ella, no importa cuánto se moviera. Era nuestro pequeño caos nocturno, y en cierta manera, lo amaba tanto como a ella.
La luz del amanecer comenzaba a filtrarse por las cortinas, tiñendo la habitación con tonos suaves de oro y rosa. Merula, por fin quieta, descansaba su cabeza en mi pecho, su respiración tranquila era música para mis oídos cansados. Con sumo cuidado, ajusté su posición para poder mirarla mejor, sonriendo ante la paz que mostraba su rostro.
"Buenos días, bailarina nocturna," le susurré suavemente al oído, esperando que mis palabras la despertaran con suavidad. Merula murmuró algo y luego abrió los ojos lentamente, encontrándose con mi sonrisa.
"¿Bailarina nocturna?" preguntó, frotándose los ojos y sonriendo a medias.
"Definitivamente. Deberías ver cómo te mueves en la cama. Es todo un espectáculo," dije entre risas. "Podrías competir en un concurso de danza... aunque todo sucede cuando deberías estar dormida."
Ella soltó una carcajada, su humor matutino tan encantador como siempre. "Lo siento, no sabía que estaba dando un espectáculo cada noche. ¿Y tú cómo duermes sabiendo que puedes recibir un golpe en cualquier momento?"
"Es un riesgo que estoy dispuesto a correr," respondí, dándole un beso en la frente. "Pero tal vez podríamos considerar un entrenamiento especial para controlar esos movimientos, ¿eh?"
Merula se estiró y se acomodó más cerca de mí. "Mientras no me saques de la cama, está todo bien," dijo, y ambos reímos, disfrutando del momento de calidez compartida antes de que la rutina diaria comenzara.
Nos comenzamos a preparar el inicio de las clases, ella se comienza a vestir en el baño mientras yo me cambio en el cuarto. Ella sale del baño mientras se pone unos aretes discretamente pero algo mas tiene en una de sus manos. Mientras Merula se ponía los aretes frente al espejo, noté algo inusual en su mano. Una pequeña caja blanca que reconocí de inmediato. La tensión llenó el aire mientras ella jugueteaba con la caja entre sus dedos, finalmente rompiendo el silencio.
"Frank, ¿estas son tus?" preguntó, sosteniendo la caja hacia mí con una mirada de preocupación.
No supe qué decir en ese momento, la sorpresa de ver esas pastillas allí, en su mano delicada, me dejó mudo. Miré hacia otro lado, intentando formular una respuesta adecuada.
"Son... medicación que me recetaron hace un tiempo," respondí finalmente, mi voz más baja de lo usual. "No es nada grave, solo para ayudarme con algunos... problemas de ansiedad."
Merula se acercó, colocando la caja sobre la mesa junto a mí. "¿Problemas de ansiedad?" repitió, su tono suave, lleno de preocupación y cuidado. "¿Por qué no me dijiste?"
"Supongo que no quería preocuparte, o que pensarás menos de mí," confesé, evitando su mirada. "Todos esperan que siempre esté en control, especialmente tú."
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La Elección
RomanceHistoria basada, recopilada e inspirada en Hogwarts Mystery, he sustraído los personajes y la temática de esta, para crear mi propia Fanfic, pero esto no absenta que la historia vaya de acuerdo a la trama del juego, o la misma cadena de reproducción...
