Me desperté con una extraña sensación de calma. El cuarto estaba en silencio, demasiado silencio para mi gusto. Extendí el brazo buscando a Merula, pero la cama ya estaba fría. Sabía que hoy debía ir a clases, así que no me alarmé... al menos no de inmediato.
Me senté al borde de la cama, aún medio dormido, y fue entonces cuando noté la nota cuidadosamente doblada sobre la mesa. A su lado, una pequeña pila de ropa: su blusa, su falda y su capa de Slytherin. Me quedé quieto, como congelado. Solo atiné a tomar la nota con una mano temblorosa.
"No olvides que soy tuya, incluso cuando no estoy a tu lado. No te metas en líos. Te amo, monstruo mío."
Suspiré. Me sonrojé, claro. Era inevitable, incluso con la parte de mí que insiste en mantenerse fría. Esa maldita dualidad que cargo me tiene atrapado entre lo que fui y lo que estoy siendo. Me llevé la nota al pecho por un segundo... y luego la guardé en el cajón más escondido del escritorio.
No era el momento para perder el enfoque. Tenía muchas cosas en qué pensar, especialmente lo de la cicatriz. No paraba de arder. Ya no era un punto negro, era una grieta en expansión, como si algo dormido bajo la piel estuviera por despertar.
Me metí a bañar. El agua caliente golpeaba mi cuerpo, pero el vapor no podía ocultar la punzada helada en mi pecho. La cicatriz palpitaba como un corazón ajeno, y por un segundo creí escuchar su voz... la de Darius.
No podía dejar que eso me controlara.
Hoy, aunque suspendido, sería un día para avanzar en las sombras. Merula no estaba... y eso me daba libertad.
Traté de ignorar la cicatriz. Negarla, enterrarla bajo capas de rutina. No era el momento para hundirme otra vez en esa espiral que ya conocía demasiado bien.
Así que decidí usar mi cuerpo. Exigirle tanto que no me deje espacio para pensar. Me puse el conjunto deportivo negro que suelo usar cuando quiero pasar desapercibido. Me miré al espejo solo un segundo, lo suficiente para ver la marca oscura en el pectoral, como si una sombra me hubiese tocado desde dentro. Fruncí el ceño y bajé la camiseta. No más.
Salí de la sala común de Slytherin sin hablar con nadie. El castillo todavía estaba medio vacío por las clases en curso, así que no encontré resistencia en el camino. Cuando llegué a los jardines exteriores, el viento frío me golpeó el rostro como un recordatorio de que aún estoy aquí. Vivo, pero no del todo.
Comencé a correr.
Primero lento, luego más rápido. Sentía cómo el corazón latía con fuerza, y el aire me cortaba la garganta. Era placentero. Me alejé del castillo, siguiendo el borde del lago, perdiéndome entre los senderos ocultos donde solo el silencio me acompañaba.
Y ahí... el sobrepensar comenzó, inevitablemente.
Pensé en Darius.
En cómo terminó todo.
En si fue realmente mi decisión... o si fui empujado a eso por algo más oscuro que aún no termino de entender.
"¿Y si él tenía razón?", me pregunté mientras pisaba con fuerza el lodo bajo mis pies.
Pensé en Merula.
Ella es la única que me hace sentir que tengo el control, que puedo proteger algo... o a alguien. Pero incluso eso se siente contaminado. ¿Y si todo esto es solo una excusa para justificar lo que soy ahora? Un monstruo disfrazado de novio atento.
Me detuve bruscamente. El sudor bajaba por mi rostro, el pecho me dolía, y no era por el ejercicio. La cicatriz ardía, y no podía seguir fingiendo.
Me quité la camiseta y vi cómo la mancha negra se había expandido aún más. Era casi un emblema ahora... una firma. Como si Darius me hubiese dejado una parte de él clavada en el cuerpo.
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La Elección
RomanceHistoria basada, recopilada e inspirada en Hogwarts Mystery, he sustraído los personajes y la temática de esta, para crear mi propia Fanfic, pero esto no absenta que la historia vaya de acuerdo a la trama del juego, o la misma cadena de reproducción...
