37. ¡Y ME PUSE A CONTAR MIS DERROTAS!

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Y cuando habían pasado más de cincuenta años y próximos a los sesenta, Julio Rocha, que era reconocido entre sus amigos, cercanos y conocidos como un triunfador y exitoso hombre que había logrado la mayoría de sus metas en la vida y, sobre todo, ser un respetado empresario.

En aquella mañana, solo faltaban tres horas para que Julio Rocha asistiera a la casa de recepción de la Presidencia de la República. Donde sería homenajeado por ser el empresario de tan brillante carrera comercial que había brindado tantos aportes a la nación.

Mientras se preparaba para asistir al evento, sus recuerdos y la reflexión, sin duda, lo abordaron. Al mismo tiempo, escuchaba en la televisión cómo en el noticiero elogiaban su tan distinguida carrera empresarial. Y él, en su privacidad... sonrió por lo quizás irónico de la vida..., ya que la gente, con cariño, te puede celebrar el éxito...

Pero cuando se cuentan o se enumeran las derrotas como en aquel momento hacía Julio Rocha, consideraba en su reflexión que, en realidad, las que deberían ser celebradas, debían ser las derrotas o la actitud para la superación y la sabiduría de obtener las enseñanzas y experiencias de los errores, caídas y derrotas.

A sus años... sabía ya, profundamente, que "un ganador tan solo fue y sigue siendo... un perdedor que nunca se rindió". Darse por vencido no tenía lugar en su código moral de vida. El éxito es, en realidad, el resultado de una visión de cero rendiciones ante las luchas que has decidido enfrentar.

Pensaba él... puedes ser muy inteligente y si te rindes fracasas... Pero también puedes ser un idiota y si no te rindes... quien te espera será el éxito...

Cuando ya estaba listo... salió con su maravillosa familia al lugar del evento y al momento de dar el discurso a la audiencia. Lo comenzó diciendo: ¡Y esta mañana! ¡Me puse a contar mis derrotas...!


Moraleja: La única y verdadera manera de hacerte mejor y de llegar al sitio del éxito es la de crecer a través de las caídas, los errores y las derrotas...

LAS CURVAS DE MI ABUELA...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora