25. ¡SIN MIEDO A LA FELICIDAD...!

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Nieves Oswaldo era un trabajador como muchos en el mundo, que se esfuerzan por darle a su familia lo mejor... y así poder disfrutar juntos del resultado de sus esfuerzos. A la hora de cenar en familia... Nieves Oswaldo, en la oración diaria de agradecimiento a Dios, dijo: ¡Te damos gracias, Dios! ¡Y gracias por enseñarnos a no tenerle miedo a la felicidad!

Eliécer, quien era amigo de uno de los hijos de Nieves Oswaldo, en una tarde - noche cenando como invitado con la familia, preguntó: ¿Qué era eso de no tenerle miedo a la felicidad?

Y con todo el cariño y amabilidad, Nieves Oswaldo le dijo:

Mi estimado Eliécer, en nuestra sociedad, desde muchos siglos pasados... desde que nacemos... crecemos en "un mundo de lo prohibido". ¡No toques! ¡No mires! ¡No lo hagas! ¡Eso es caca! ¡Eso es pecado! ¡Eso está mal! ¡Eso no se hace! Y pues, sin darte cuenta, creces en un mundo donde, al parecer... la frustración y la tristeza debieran ser la norma.

¡Y en mi caso! ¡Cuando era niño! ¡Tenía miedo de la felicidad! ¡Ya que la creía pecado! ¡Porque decían que mucha gente sufría en el mundo! ¡Y nos hacían sentir culpables de ello! ¡Y por ende! ¡Vivíamos en una especie! ¡De prohibido ser feliz! Y en gran medida... tuve una infancia muy triste y de pocas alegrías y de una casi nula felicidad... frustrando, incluso, gran parte de las vidas de los seres que me amaban... y con los años... pude darme cuenta... que, cuando tienes temor de la felicidad... alejas cosas, momentos y personas maravillosas de tu lado...

Y de ese modo, ahuyentas la alegría, ahuyentas la paz y casi siempre hasta el amor...

Y en el mundo, a la gran mayoría... por error o desconocimiento de nuestros padres... se "nos entrena" para la tristeza, el dolor y temerle a la felicidad... pero cuando eres feliz, la abundancia positiva y la riqueza integral llegan con facilidad.

¡El universo es como un viejo y un niño a la vez! ¡A los dos tienes que hablarles con claridad! Repitió N. Oswaldo: ¡Y por eso en esta casa! ¡Pedimos en abundancia! ¡Abundancia positiva! ¡Y que Dios nos libre de tenerle miedo a la felicidad!


Moraleja: Sin temor a la felicidad... atraemos más felicidad...

LAS CURVAS DE MI ABUELA...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora