Anya miraba la ventana de su habitación mientras las gotas de lluvia empañaban la vista. Ese día había sido demasiado raro para ella y todo por culpa de su mayor nemesis.
Es un idiota—se sonrojó y caminó a su cama para recostarse—un gran idiota
La pelirrosada miraba el techo y aún esa escena la estaba poniendo nerviosa, el sentir el cuerpo del segundo hijo tratando de detenerla y su rostro sonrojado al mirarla.
Y yo soy una idiota—tomó su almohada y se la puso en la cara—estoy estupida
Pero ese sonido de su corazón se hizo presente, sus mejillas sonrojadas se hacían presentes y otra vez la escena volvía a repetirse en su mente, si tan solo Becky la hubiera detenido seguramente la historia sería diferente pero no fue así.
—.-.-.-.- Flash back
Anya caminaba felizmente por los pasillos de la escuela junto a su mejor amiga, estaba muy emocionada de que pronto serían vacaciones y podría irse de viaje con su familia.
Y no estaré usando este uniforme por dos semanas—brinco
Ay, pero ¿me extrañarás?—Becky se detuvo
Claro que si, además prometí ir a tomar el té contigo—le sonrió
Está bien—siguió caminando con la pelirrosada
El día parecía demasiado perfecto ya que había obtenido buena nota en sus exámenes, dieron comida rica en la cafetería y lo más importante no había rastro de Damián Desmond quien desde que tenía 14 años empezó a ser más fastidioso con ella y no la dejaba sola.
Vaya, que buen día—miró el cielo azul
Pero su día se iba a "empeorar" cuando de pronto oyó una voz conocida
¡ENANA!—gritó el peliverde
Tan feliz que era—murmuró y giró la cabeza levemente para mirar al peliverde corriendo
¿Dónde vas?—se detuvo cerca de ella
A casa—le sonrió—dime ¿me extrañaste tanto que querías despedirte de mí?
Claro que no—cerró los ojos
Para Anya, Damián era un chico raro que pensaba que era linda y buscaba siempre acapararla pero, ella no tenía tiempo para romances de niños ya que merecía a alguien sincero y fuera valiente como Bondman.
Bueno, me retiro—se giró—vámonos Becky
Solo nos interrumpes Desmond—Becky de burló del peliverde que parecía consternado ya que quería hablar con su mejor amiga
Espera—tomó el brazo de Anya—yo
¿Hmp?—se giró para verlo y alzó la ceja
Yo—sus manos sudaban y empezó a escanearla—me llevaré esto—le quitó su capa de imperial escolar y empezó a correr
¡Que infantil eres!—grito—espera, tengo que ir por eso, Becky adelántate sino mi papá se molestara—lo empezó a perseguir
Becky solo sonrió divertida, esos dos no cambiaban desde niños y aunque a veces la frustraban demasiado porque no podían aclarar sus pensamientos, en momentos así de estupidos le proporcionaban entretenimiento a su vida.
Que idiotas son—sonrió
La pelirosa corrió lo más rápido que pudo hasta que casi alcanza a Damián Desmond pero este dio un brinco de las escaleras cayendo de con estilo de pie, por lo que Anya al ver que el menor de los Desmond se burlaba de ella decidió imitar al chico.
Pero fue una mala idea ya que era un movimiento demasiado precipitado y no tenía la agilidad, por lo que estuvo a punto de caer al frío piso de concreto pero antes de que eso ocurriera Damián la atrapó y él fue quien cayó en el piso mientras abrazaba a Anya de la cintura.
¡Que idiota!—Anya ocultó su rostro en el pecho del chico—por tu culpa casi me caigo y me lastimó—alzó la mirada
Pero cuando esto ocurrió, pareció que un mundo nuevo se abría frente a los ojos de la pelirrosada quien se sonrojó al ver que Damián la miraba con ternura y alivio
