Una mañana común, Becky Blackbell noto algo raro en su mejor amiga, no era que tuviera algo físico pero si sentimentalmente y se preocupo, no obstante la pelirosa solo le sonrío con un deje de tristeza y le dijo que no se preocupara.
Pero ¿cómo decirle eso a Becky Blackbell?, era como una señal de que todo estaba mal, así que decidió seguirla y observarla para ver la razón de su tristeza.
Pero, era una misión difícil aunque tuvieran 16 años y supiera su secreto de que leía la mente, el querer descifrarla era lo más complicado como las matemáticas.
Entonces un día mientras platicaba con Ewen y Emile noto que tanto Anya como Damián se veían distantes, cosa que era raro ya que el peliverde desde que cumplió 8 años siempre estaba pegado a Anya, pero en ese día parecía que Anya lo estaba evitando.
¿Se pelearon?—Becky le comento a Ewen
No se, han estado raros estos días—comento—es como si
Como si no supieran que hacer—comento Emile—ojalá se pongan felices porque es fastidioso verlo ensimismado
¿Esto lleva días?—se sorprendió la castaña
Si, desde hace como 3 semanas han actuado raro—comento el robusto
¿Raro?—se extraño Becky
Si, nuestro amigo ha llegado al dormitorio y se queda mirando el techo hasta que se queda dormido—Ewen comentó
Becky ahora estaba más intrigada ante esto ya que aunque ella fuera la mejor amiga de Anya, también era la amiga de Damián y porque le había prometido a él que lo iba a ayudar para conquistarla. Pero ¿por qué todo se sentía lejano ahora?
La castaña siguió observando a su amiga, seguía notando cosas raras como cuando Desmond hablaba con alguna chica esta hacía una mueca de cansancio o cuando ambos se topaban en el pasillo ella bajaba la vista.
¿Qué es lo que ocurre?— Becky no pudo esperar más y le pregunto en el patio después de ver como bajaba la vista al ver a Damián hablando con Susan Garnet
Nada importante—desvió la vista
Anya, te conozco desde los 6 años y a ese idiota igual, dime ¿qué ocurre?—su voz sonaba molesta
Yo—se puso nerviosa
Anya—le dio un abrazo—estoy preocupada
La pelirosada le correspondió el abrazo a su amiga y empezó a llorar
Estoy perdiendo mi poder—murmuró—se que nunca lo quise pero me frustra no poder oír a veces algunas cosas
¿Cómo cuando las chicas hablan con Desmond?—alzo la ceja
¿Lo has notado?—se sorprendió
Si—asintió—Anya, no me digas que te gus
El sonido del timbre escolar sonó y las dos chicas regresaron al salón de clases, ahora Becky estaba algo molesta porque el idiota de Damián había conquistado el corazón de su amiga pero en esas semanas la había dejado a la deriva con un dolor el su corazón por no leer la mente de las personas que se le acercaban. La castaña quería hablar con ella al finalizar las clases pero la pelirosada le comentó que tenía cosas que hacer y se fue primero del salón.
Becky estaba algo molesta con Desmond porque ahora que al fin Anya estaba mostrando sentimientos románticos por él, este lo arruinaba con su distancia.
Becky—Ewen se acercó—¿no has visto a Damián?
No y no quiero verlo por hacer sufrir a mi amiga—murmuró
Sabía que era el culpable—suspiró el rubio
Los chicos se fueron del salón de clases y Becky se despidió de los lacayos de Damián, empezó a caminar a la salida cuando noto algo que la hizo ir hacia un pasillo de la escuela.
Cuando llego a ese lugar observó algo que no entendía y era Damián abrazando a Anya mientras esta lloraba en su pecho.
¿Cómo estas?—le susurró
Espantada—lo abrazo con fuerza
Tranquila—beso su frente—Anya no tienes porque tener miedo
Becky no tenía el contexto de eso y su mente empezó a rellenar espacios con lo que veía en sus novelas, entonces creyó que sus amigos esperaban un bebé a esa corta edad, empezó a angustiarse pero sabía que debía apoyarlos en todo, pero antes de interrumpir decidió seguir oyendo, aunque sabía que estaba mal espiar.
Anya—la tomo de la mano—yo siempre te voy a apoyar en todo
Lo se—le dedico una pequeña sonrisa
No tienes porque sentirte mal por perder tu poder, a mi me gustas con o sin él porque yo te amo a ti—limpió sus lágrimas
Pero—intento refutar eso
Te amo—acercó su rostro a sus labios y la beso tiernamente—no importa si no lees la mente de las personas que se me acercan por favores, yo solo quiero que estes bien y me acompañes todos los días
Oí que Ewen y Emile le comentaron a Becky que mirabas el techo en estos días—lo miro a los ojos
Es que estaba pensando en todo lo que habías sufrido y buscando como apoyarte porque no quiero que pases esto tu sola, quiero que tu confíes mas en mi—toco su mejilla—porque eres mi novia y mi esposa próximamente—la volvió a besar
Becky se sonrojo ante lo que acaba de ver, no sabía que esos dos estaban saliendo ni que Damián era un romántico empedernido, estaba sorprendida ante todo lo que oyó y deshecho la idea de que du amiga estaba embarazada, entonces después de confirmar decidió irse para darles privacidad, las preguntas se las haría después.
¿Notaste lo que yo?—Anya lo observó
Que Becky nos oyó y vio—su voz sonaba ronca
Si—asintió
Creo que ya es hora de que nuestros amigos sepan que vamos en serio—la tomo de la mano
Pensé que no querías que se enteraran—se sorprendió y empezaron a caminar hacia la pared de la sala de imperiales escolares
Nunca pensé eso—se sorprendió y la pego a la pared poniendo su mano al lado de ella—siempre pensé que tu querías un perfil bajo
No—se puso nerviosa—yo pensé
La joven no pudo hablar porque ya estaba siendo besada con intensidad mientras era encerrada por una maniobra conocida como kabedon.
Al otro día, Becky quería preguntar varías cosas y cuando vio a su amiga llegando de la mano con el hijo menor de los Desmond sonrío como tonta que le cumplían un capricho en su novela.
¿Se puede saber que es esto?—se acercó
Estamos saliendo—comento Damián con orgullo
Vaya, al fin—se burlo Ewen quien llegaba con Emile
Felicidades—comento el robusto y les dio una galleta
Los 5 fueron al salón de clases y Becky noto que su amiga ya no se sentía incomoda por lo que le acontecía pero si la notaba rara ya que intentaba cubrir su cuello con la capa de imperial escolar.
Al terminar las clases la joven le comento a su novio que hablaría con su amiga y luego lo iría a ver.
¿Qué sucede?—alzo la ceja
Disculpa que no te haya contado mi noviazgo con Damián—murmuró—es solo que, si esto salía mal no quería que tu lo mataras
Esta bien, comprendí que era algo de eso—se burló—pero aun así, si te hace algo si lo matare
Lo se—se burló—porque mi señorita siempre me defenderá
Anya—la abrazó—dime ¿por qué te sentías incómoda?
Porque tenía miedo de no ser fuerte, al perder mi poder ya no iba a ser de ayuda para verificar quien iba a acercarse a él por amistad o por algún favor y eso me frustraba porque yo no quiero que sufra—suspiró
Amiga, a ese idiota lo único que le importa es que tu lo ames—se burló—las demás personas son innecesarias en su vida, excepto sus amigos
Lo se—sonrío sonrojada
En fin, me alegro ver que solo fue un mal entendido—le puso la mano en su hombro—vámonos
Si—sonrío con amabilidad
Por cierto—la observó—hoy te noto rara ¿qué tienes?
Ah—se sonrojo y jugo con su cabello—nada, este ire al dormitorio para despedirme, nos vemos mañana—se fue corriendo a gran velocidad
Esa mocosa—se burló y siguió caminando hacia la salida—espera—recordó una parte de su novela donde una chica se sentía avergonzada por haber tenido—ese maldito quiere pervertir a mi linda niña—gruño—lo voy a matar
Pero esa es otra historia.
