Anya sentía que su cuerpo estaba demasiado cansado, pero no podía dejar sin ayuda a Damián, en ese momento lo único que podía hacer era llevarlo a un lugar oscuro antes de que la luz del sol saliera y con eso el fin de él llegara.
Todo parecía una mala broma el día que ella regreso de su intercambio universitario sobre magia, lo peor es que Damián solo fue a saludarla después de no verla por 3 años pero cuando estaban a punto de decirse unas palabras, Arnold Crowley lo ataco, Damián intento alejarlo de Anya ya que no quería que fuera herida en esa "guerra" contra los monstruos y los cazadores pero ese chico de cabello raro sabia su debilidad por lo que aprovecho cuando Damián se sentía más victorioso y utilizo a Anya para herirlo. Ella ni poniendo una barrera pudo detener esa estaca que casi llegaba a su corazón de él, entonces utilizando un poco de su conocimiento recién adquirido mando a volar a Crowley mientras cargaba a Damián en su espalda.
Anya—murmuro Damián intentando recuperarse—déjame acá, es lo mejor, no te involucres
Que idiota eres—murmuro molesta—casi llegamos a la cueva donde nos perdimos
¿Me has cargado 1 hora? —su voz sonaba cansada—sí que me debes de amar
No tanto como tú lo haces—se sonrojo un poco
Eso es—el peliverde quería mentir, pero sabía que si no lograban llegar a esa cueva moriría así que decidió ser sincero—verdad, por eso me he rehusado a tomar tu sangre, porque no quiero ver un mundo sin ti
Que ridículo eres—se abochorno—espera, me tienes que decir tus sentimientos cuando lleguemos a la cueva
Anya sabía que estaban a 15 minutos de la cueva, pero mientras más caminaban, la sangre de Damián seguía brotando y eso era una señal de que estaba a punto de fallecer sin que ella pudiera hacer algo, así que lo dejo cerca de un árbol que hacia una buena sombra y puso un hechizo para al menos alargar el tiempo de la noche.
Creo que es mi final—sonrió con algo de tristeza—pero está bien porque así no vere cuando tu mueras antes que yo
Ya deja de decir idioteces—se hinco dónde estaba y tomo su rostro
No pasa nada si muero—le sonrió—mi familia fue asesinada hace unos meses por Crowley
Lo sé—suspiro—Becky me dijo, por eso quise volver antes
Hubiera sido mejor que te quedaras en ese país y no vieras mi muerte—tomo su mano con las fuerzas que le quedaban—no quiero que vivas tu tiempo mortal con esta carga
Anya quería llorar, pero sabía que no era la hora, giro su rostro hacia el charco de agua que estaba al lado de ellos y noto que solo ella se reflejaba, sabía que lo que iba a hacer era algo que nunca le perdonarían sus padres, pero no podía dejar morir al chico que siempre la apoyo y de quien estaba enamorada.
Así que tomando su varita recordó un hechizo que aprendió en ese intercambio y se hizo una herida lo suficientemente grande en su brazo para que él pudiera tomar su sangre.
¿Estas loca? —tomo su brazo y trato de detener su hemorragia—revierte esto, no tomare tu sangre
¿Por qué no? —lo miro con firmeza—te la estoy ofreciendo, ¿Qué tiene de diferencia con la que tomas siempre?
Porque—la miro con dolor—la sangre que tomo no conozco a la persona ya que son donaciones que nos daban, pero si tú me das tu sangre yo no poder seguir deteniendo mis sentimientos por ti y me dolerá verte morir
Entonces—lo miro a los ojos—transfórmame para estar juntos
¿Sabes lo que eso significa? —toco su mejilla—verías morir a tus seres queridos, estarás en grave peligro y lo más importante, renunciarías a renacer
