Lagrimas de plata caen de la bóveda celeste

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Bueno, ¿Qué habrá pasado conmigo durante este tiempo? Bueno, no ha pasado nada, he decidido centrarme en los estudios, oficialmente ya he terminado el curso de anatomía patológica y citodiagnóstico, la única pega es que no voy a poder ir a las practicas en hospital ya que he suspendido un modulo de los cinco que hay, más específicamente citología general.

Ya sé que no os importa y que solo queréis saber como acaba esto, pero nada, solo era poner una excusa, además, de que también volveré a fanfiction.net, si os pasáis os lo agradezco, pero no he subido nada de Percy Jackson, me centro un poco más en Fate y cross overs. Nada más, os dejo con el capítulo.

Mmmmmmm.... ¿Por donde iba?

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Ya ha acabado. Esas fueron las palabras de Percy mentiras se arrancaba la lanza de su pecho. El resto de los semidioses que habían conseguido mantenerse conscientes en la batalla en la sala del trono observó como el semidiós perdía tanta sangre que no podía ser sano.

Thalia se había congelado, ella pensó que era ella la que tenía que haber derrotado a Cronos, la que tendría que haberle dado el golpe de gracia, la que tenía que haber salido herida si no fuera por la maldición del estigio. Ella intentó levantarse, pero el cansancio comenzó a aparecer en su cuerpo y le costaba moverse.

Ella sabía que no podría hacer anda para sanar a su primo, pero algo le estaba empujando a ir con él. Desde su posición, Annabeth, también se había congelado y no sabía por qué no podía moverse y Nico estaba luchando entre la consciencia y el sueño.

Percy, comenzó a moverse poco a poco mientras su sangre bañaba el piso a cada paso que daba. Con cada paso, el mundo estaba cada vez más oscuro pero también aliviaba el dolor que había sentido siempre en su vida, pero lo único que quería hacer ahora era llegar junto a Sophie, solo quería llegar a su lado y recostarse un rato para luego volver a atender a sus lobos en el campamento de las cazadoras.

Poco a poco fue llegando, pero a los pocos metros sus piernas le fallaron y cayó al suelo, pero no llegó a sentir ni el impacto ni el dolor, por lo que se arrastró hasta que llegó a tomar la mano de la figura que tenía como hermana mayor más cercana.

- Sophie... - Dijo este con una voz débil que resonó en toda la sala del trono. - Siento... Que no haya podido ser... lo suficientemente rápido... como para evitar esto. - Dijo este mientras agarraba con fuerza su mano inerte y sin vida. - Pero, por el momento... Me encuentro bien... Algo cansado, pero bien... - Dijo el chico mientras se ponía más cerca de ella. - Por primera vez... No me duele nada... No me duelen los ojos por la luz... Ni nada que tenga que ver con mi salud... Solo tengo un poco de sueño. - Dijo este mientras Thalia comenzaba a sentir las lágrimas en sus ojos. - Voy a descansar un poco... Después iré a cuidar a Selena y a los lobeznos...

Después de esas palabras sus ojos se cerraron y su respiración cesó marcando que su vida se había apagado.

Sin que ella quisiera, Thalia, rompió a llorar. Las lágrimas calleron de su rostros mientras gritaba. Annabeth fue con ella mientras sus propias lágrimas rodaban por sus mejillas. Nico había conseguido despertarse y solo podía mirar como el chico de plata se había ido.

Poco después de eso, un brillo las doce deidades olímpicas y Hestia. El silencio se hizo presente hasta que la diosa de la caza procesó lo que estaba viendo.

Con los ojos muy abiertos ella avanzó hasta los cuerpos sin vida de sus dos cazadores. Primero vio a Sophie al estar bocarriba, pero inmediatamente después vio a su hijo. Ella comenzó a correr solo para ver como el pecho de su hijo había sido atravesado.

Hijo de la lunaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora