¡Hola! He vuelto.
El tiempo no me alcanza para casi nada, pero porfin puede traerles un nuevo capítulo.
Espero que les guste.
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—Estás despierto.
Sus ojos siguieron la dirección de dicha voz, sus sentidos estaban confundidos y no podía distinguir la figura temblorosa que se dirigía con prisas hacia él. Fue su aroma dulce quien le indicó que se trataba de un omega; parpadeó un par de veces hasta que la imagen borrosa se convirtió en una cara angustiada con unos ojos verdes húmedos por el llanto.
Azumi dio un rápido vistazo a todo su cuerpo antes de regresar su atención a su rostro. Posó una de sus palmas sobre su mejilla y su frente, comprobando la pequeña pero presente elevación de su temperatura.
—¿Te sientes mejor?
Asintió, aunque no comprendía del todo la pregunta; el mareo y dolor de cabeza no dejaban de abrumarlo. Llevó su mano hacia su sien, sobando con fuerza la parte frontal con sus dedos en un intento de mitigar el dolor.
—¿Qué pasó? No recuerdo mucho después de…
Lo recordó.
Su mente viajó a los recuerdos del día anterior, cuando estaba tan eufórico después del intercambio de sake con Alexander. Los nervios y la alegría que sintió al jurar pertenecer al alfa fue una mezcla abrumadora y extraña de sensaciones para él que no pudo contener la emoción que explotó junto con sus feromonas. Todo era perfecto, e incluso por un momento sintió que después de llevar tanto tiempo roto, por fin había logrado lo que tanto anhelaba. Había reemplazado los pedazos de sí que le arrebataron para poder experimentar de nuevo la plenitud que había perdido. Pero entonces, sucedió, entre las personas que lo miraban con conmoción, un par de ojos se encontraron con los suyos, destrozando la fugaz fantasía de hace unos segundos.
Sus miradas se cruzaron por un breve momento, pero para él fue suficiente porque lo reconoció de inmediato, era imposible olvidar los ojos salvajes que deseaban someterlo mientras él suplicaba que lo dejara ir. ¿Cómo no recordaría la cara de insolencia que puso cuando él trató de defenderse para evitar que lo marcara y aquel hombre se burlaba por sus vanos intentos de salir corriendo?, ¿o cuando los golpes fueron tan fuertes que no sintió nada cuando las patadas se estrellaron contra su vientre una y otra vez? Pero sobre todas las cosas desagradables y traumáticas que pasó, él también había dejado un marca en él, una que le ayudaría a diferenciarlo entre la multitud y poder acabar con él cuando viera la cicatriz que cruzaba en diagonal por toda su cara.
Se paralizó, su sonrisa se tenso y pasó a convertirse en una horrible expresión que se extendió por toda su cara. Su miedo fue tanto que incluso se recordaba a ver afectado a su alfa, porque ni siquiera Alexander supo cómo reaccionar ante esa situación. Comenzó a temblar cuando notó las caras de desdén y desconcierto de todos los demás, el terror que sentía fue tanto que no pudo formular ni una frase completa y comenzó a balbucear palabras que no tenían ningún sentido. Quería salir de allí, correr con todas su fuerzas y esconderse de todos los presentes y deshacerse de las voces que golpeaban su cabeza una y otra vez.
No supo cómo terminó metiendo la cabeza entre entre sus piernas debajo del escritorio mientras Kazuma y Tetsu luchaban contra el amargo olor que salía de su cuerpo. Escuchaba las discusiones entre ellos pero nada de lo que salía de sus bocas le rendía algún sentido. Los brazos de de Alexander lo rodearon por completo en un intento por tranquilizarlo, pero no fue hasta que este hizo uso de voz que pudo decirle el origen de su miedo antes de sumergirse en un torbellino de horrores que amenazaban con seguirlo hasta en su inconsistencia.
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Entre tus manos
RandomAlek siempre a cumplido su trabajo de manera exitosa, ¿Pero que pasara cunado el líder de unos de los clanes mas poderosos de la mafia se atraviesa en su camino?
