Capitulo 74: Descubrimientos

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No se fueron de la región de inmediato. Aquel trágico día, Yu solo había estado ahí por menos de media hora y Eric había hecho toda la recolección. No sabían que cosas valiosas podía haber ahí. Así, la expedición se expandió.

Ryley se enfocó en las plantas ¿Aquellos puntos rojos como la grana en las algas? Hemoaceite para hacer benceno. ¿Los hongos ácidos pálidos? Aún más ácidos, capaces de procesar materiales industriales más extremos. Una cantidad enorme de sacos de gel también. Ozzy seguro que podría cultivarlos... en cuanto estuviera sano de nuevo, claro.

Yu se enfocó en lo mineral. Enormes depósitos de oro y cobre. Grandes cantidades de cuarzo. Quiza podría hacer un acuario más grande. Tenía algunas teorías sobre la enzima, aunque esperaba no tener que probarlas si la expedición a aquella caverna salía bien. En cierto punto, el contador Geiger incluso empezó a sonar, alerta del cristal de Uranita que había en las paredes y que solo Yu con el Behemoth podía tomar sin matarse de radiación.

Keen por su parte, trato de buscar restos de la nave, algo que les apoyase en su siguiente expedición profunda. Quizás por la muerte de su amado, Yu jamás había llegado a revisar la caja de datos que venía con su cápsula, conteniendo mejoras para el Cyclops, aquel gran submarino prometido que esperaban construir algún día. No obstante, no encontró nada más. Ya lo sabía, era inservible y por eso seguramente no podía hallar nada bueno. No obstante, algo llamó su atención. Algunas de las grandes algas que la PDA había nombrado cariñosamente como algas de SANGRE, enraizaban y conectaban pedazos de tierra entre si, lo que en si mismo no sería impresionante de no ser porque estos pedazos de tierra flotaban.

-¿Qué rayos?

Era como la Isla Flotante, aunque a un escala menor. Gigantescos flotadores levantaban los pedrolos, todo un archipiélago bajo el agua. Viendo que sus compañeros estaban terminando sus recolecciones, los llamó con las luces. Tuvo éxito al parecer pues estos fueron atraídos a las islas subacuáticas dejando atrás a las algas y los hongos pálidos, a la sangre aceitosa, las anguilas y cazadores, los pulpos cangrejo y, sin que ellos lo supieran, algo mucho mucho más grande.

-Los patrones de erosión en las masas terrestres suspendidas aquí sugieren que alguna vez flotaron en la superficie- dijo la PDA, como quien añade un dato curioso, como ya era común de esta. Era fascinante pensar que alguna vez toda esa región había estado llena de las maravillosas plantas de la Isla Flotante. Los arboles de copas azul brillante y aquellos helechos de punta roja, arbustos Voxel y hongos. En su lugar, formaciones coralinas, y hermosas algas rojizas y violetas habían hecho su hogar allí.

-Wow- se le oyó decir a Ryley en su submarino.

Aquellas islas subacuáticas, no obstante, su extraña belleza y majestuosidad, eran hogar de una cierta fauna que todos despreciaban. Tiburones óseos, cientos y cientos de ellos. Ni siquiera los campos de peñascos o la zona de bulbos parecían tan repletos. Con la suerte que tenían, seguro este era su lugar de anidada, y ahora los acosaban como los abusones que eran.

-Carajo. ¡Larguénse!- grito Ryley, literalmente intentando cometer asesinato vehicular bajo el agua al "arrollar" a uno de ellos, en un intento de quitárselos encima. Keen por su parte, intentaba superarlos con velocidad pero lo golpeaban de todas partes. Yu era la que menos tenía problemas, su brazo taladro protegía bien al Behemoth. No obstante, ya era bastante difícil pilotar el exotraje, no le hacía gracia con los tiburones de distracción mientras saltaba entre islas flotantes con decenas de metros de distancia de ellas, sin fondo visible.

Eventualmente, notaron una isla particularmente grande. Pero no era esto lo que les llamaba la atención, sino lo que había en ella. Un pedazo del Aurora yacía ahí, uno de los más grandes que hubieran visto. Eso era una completa invitación a explorar, aunque bajar no iba a ser divertido. O eso pensaban Ryley y Yu. Keen, no obstante, ya estaba preparado. Nada más "aparcó" su Seamoth, empezó a disparar su rifle de estasis a todos los que se acercaban, y Ryley pronto le imitó. Yu no obstante, no salió. Se quedó en el Behemoth. Ambos hombres se preocuparon, así que marcharon a verla primero pero ella les hizo señales de que siguieran. Al ver que no se iban, esta, exasperada, empezó a escribir en su PDA y se los pasó a las propias por mensaje.

-"Defenderé los Seamoth. Vuelvan antes de que me quede sin batería"

¿Estaba Yu tan loca para querer replicar aquella película de los Robots y los Kaijus en el Océano Pacifico? Probablemente si. Pero la verdad es que el Mirón y el Veoveo tenían una posibilidad más alta de sobrevivir si alguien estaba defendiendolos y el taladro del Behemoth fácilmente podía penetrar plomo. Seguro que un exosqueleto animal no sería difícil si hacía falta. Así, con la bendición de Yu, partieron.

El interior como siempre, era un desastre. Una montaña de cosas tiradas, cables por todas partes que sabrá el cielo como producían energía aún. Puertas por derribar a base de láser. Pedazos de la vida que no iba a volver, ya sabían el guión. Tristemente, para este punto ya todo lo habían visto, y de forma similar casi todo lo valioso lo habían encontrado antes. Aunque aún habían cosas interesantes. Planos para mejorar las aletas, un reclamo de criaturas que seguro les serviría para distraer a muchas futuras hordas de tiburones. Una sola consola aún funcionaba en el interior, hablando sobre la importancia de jamás subir o bajar de un P.R.A.W.N. cuando está en movimiento. Ryley recordó la regla de sus lecciones con Yu, la primera que está le dijo. Aunque probablemente no había una regla sobre no pelear con criaturas subacuáticas con él. Quizá lo de la sensación de poder ilimitado era cierta.

Y entonces la encontraron, la más brillante pieza de hallazgo de este viaje. Una sola pieza de un mecanismo roto, pero era todo lo necesitaban.

Un plano terminado saltó en la PDA, y al verlo, Ryley no pudo evitar sonreír. Al ver que este se había detenido, Keen se acercó a ver si estaba bien, siendo confrontado por la sorpresiva mueca alegre de este y el plano que mandó directamente a la PDA de su ojo izquierdo.

El plano de un Cyclops.

El plano de un Cyclops

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Gracias por leer.
Finalmente, nuestros supervivientes han encontrado lo que necesita para el Cyclops. Y todos sabemos a dónde lo llevarán ahora.

Canónicamente, el Cyclops se recomienda para una tripulación de tres personas. ¿Quienes creen ustedes que serían los más indicados para pilotar?

¿Y que opinan del Cyclops? Veo a los fans de Subnautica divididos, unos lo aman y otros lo odian. Yo lo amo.

Nos vemos a la próxima

Hope runs deepStories to obsess over. Discover now