Capitulo 122: Esperanzas futuras

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Se pudo escuchar algo que no era muy discernible. ¿Era un bostezo o un suspiro? Fuera cuál fuera, salió de la boca de Ozzy, quién hacía guardia en ese momento. Estaba por atardecer otra vez desde el incidente de la pierna y llevaba unas tres horas en su tarea. ¿Para qué hacía guardia? Veía directamente la salida de la caverna para ver si "eso" aparecía. Y para su horror y el de todos, lo había hecho en su tan distintivo destello azul-morado.

-¡Oficial Keen!

El ex oficial corrió, rifle de estasis en mano. Podían ver al Curvador nadando en la entrada de la cueva. Este los observó por unos segundos y luego desapareció.  Sin acercarse más, pero llenándolos de un temor latente. Podía destrozarlos cuando quisiera, arrancarlos de la base sin siquiera tocar los muros ¿Por qué no lo había hecho aún?

-Es la cuarta vez desde ayer. ¿Qué demonios hace? ¿¡Esperar a sus amigos para que vengan todos a por nosotros!?- dijo Ozzy con exaltación.

-Creo que puede estar tanteando el terreno. Saben que tenemos... "armas".-dijo Keen mientras alzaba su rifle de estasis para probar su punto.

Bart, que había sido atraído por los gritos, llegó corriendo.

-¿¡Pasa algo!?

-Tranquilo, Bart. Estamos bien. - enunció Keen- Pero, el Curvador sigue ahi- añadió solemne

Ante estás palabras, Bart suspiró aliviado, no obstante, miró incómodamente a través de su ventanal, apoyando la frente contra su codo alzado en el vidrio.

-¿Por qué? Viví aquí una década sin que jamás se acercarán. ¿Por qué decidieron atacar ahora.

-Quizas la cantidad de gente, quizás lo mucho que ha avanzado la infección- teorizó Keen.

-Quizas no debimos trastear con esas malditas bases aliens- interrumpió Ozzy, su voz con un dejo de molestia. No era que estuviera enojado con su gente por sus acciones, no. En realidad, le molestaba la impotencia de toda la situación, el miedo constante.

-¿Qué hacemos?- preguntó Bart, genuinamente aterrado. Pese a los horrores de 4546B, había hecho de esa cueva, ese pedacito de planeta su hogar, su lugar seguro. ¿Cómo es que ya no estaba a salvo ni en su casa?

-Por ahora... Creo que es mejor mantenernos alertas.

No era como si realmente tuvieran una oportunidad real de atacar a esa cosa. Incluso el taladro del Prawn de nada servía contra un monstruo que desafiaba las leyes de la realidad como si fuera un paseo por el lago.

-Puedes descansar, Ozzy. Me toca la siguiente guardia- dijo Keen.

- Je. Un chef nunca descansa. Voy a hacer la cena- sonrió Ozzy mientras se retiraba. Y aunque Keen notó que volvió a cierto estoicismo una vez empezó a retirarse, admiraba su capacidad de sonreír aunque fuera un poco en esa situación tan grave. Quizás era porque estaba ocupado todo el tiempo. A veces un chef era más valioso que un oficial y eso le daba un poco de envidia si era honesto.

-¿Y Ryley? Pensé que estaba aquí.- preguntó Bart, pero se corrigió de repente, lo que no paso desapercibido para Keen. - Ahmmm, Ryley y Avery y Yu.

-Ryley tiene su guardia con Danby- dijo Keen, mitad curioso, mitad solemne.- Yu dijo que se sentía cansada y fue a acostarse un rato. Avery no sé ... no sé veía bien.

Bart suspiró. Siguió mirando por la ventana por un momento, se estiró, dio una vuelta sobre si mismo y al fin se decidió a salir.

- Voy con Ryley... Y Danby.

- Vale.

Y así, Bart se retiró, con Keen empezando a preguntarse si lo que pasaba en su mente eran solo imaginaciones suyas.

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