Capítulo 89: Escuchar

47 0 0
                                        

Nada más el hombre reveló su nombre, todo se puso súbitamente callado. Su ceño parecía preocupado, pero luego se desvío por completo, siguiendo algo con la mirada. Cómo quien sigue una abeja zumbando junto a su cabeza. ¿El qué mira? Desconocido, no había nada ahí para mirar que no fueran ellos.

-Están todos bien, ¿Verdad? El Mesmer no les hizo daño.- preguntó Bart.

-Aha...

Los tres asintieron lento, sin tener ni idea de que era un Mesmer. ¿Se refería al pez sospechoso que levantaba a los muertos y traía su imagen a este mundo? Y hablando de muertos, miraron a Torgal como si fuera un fantasma.  En cierto sentido, lo era, y no era ya tan raro. Hubiera sido el cuarto del día contando a Eric, Eddy y Edgar. Sintiéndose demasiado observado, Bart se sintió repentinamente incómodo, agachando la cabeza para evitar contacto visual, aunque aquellas personas frente a si mismo seguían buscándole los ojos.

-Ahmm ... no quiero ser grosero pero, ¿qué tanto me ven? ¿Tengo algo en los dientes?

-Dijiste Bart Torgal, ¿No? ¿Cómo en el Bart Torgal de Torgal Corp.? ¿Hijo de Paul Torgal? ¿Ese Bart Torgal?- dijo Keen con absoluta sorpresa y el  joven hombre al que dirigió su pregunta pasó de incómodo a sorprendido.

-¿Cómo sabe eso?

-Era mi trabajo...

-¿Eh?

Ahora todo el mundo estaba confundido. A ese muchacho que ahora ya no era tan muchacho lo creían muerto hacía diez años. Habían escuchado su lucha, su despedida, su esperanza de formar parte del ecosistema tras su partida de ese mundo. Tenía que ser imposible, ¿Verdad?

-Si... Mi trabajo. Nuestra nave tenía de misión secundaria el rescatar a la suya, la Degasi.

-Ah... El seguro, ya recuerdo. Padre había dicho que teníamos que esperarlos. Se que había dicho años pero... Demonios, se tardaron demasiado.

-¿Qué?

-¿Qué?

-Encontramos sus bases y mensajes.- Interrumpió Yu, igual de impactada que Keen- Creímos que todos habían muerto. Qué la enfermedad te había matado.

Esa era la interrogante que todos tenían, o la más grande de todas al menos, pero fue solo Yu la que se atrevió a hacerla.

-¿¡Cómo es que sobreviviste todo este tiempo!?

Pero ante esa pregunta, la sorpresa y confusión en el rostro de Bart se convirtió en tristeza muy profunda.

-Esa... Es una historia muy larga.

-¡Bart, vuelve aquí! ¡Es peligroso!

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

-¡Bart, vuelve aquí! ¡Es peligroso!

Dijo su padre, Paul Torgal, a través de la radio del hábitat. Maldita tecnología mongola, los cascos tenían radio integrado de corta distancia. Gracias a eso podía oírlo pese a que lo que quería era precisamente no escuchar a nadie.

-¡Maldita sea, muchacho! ¡Se que puedes oírme!

¡Oh si! Podía oírlo, y estaba harto de ello. Él y Marguerit no hacían más que pelear por el control de como hacer las cosas. Y ninguno tenía la razón.

Sabía que era peligroso, sabía que su padre quería protegerlo, era su hijo por sobre todo, aún si muchas veces se sentía que lo quería más por el valor que le daba a la empresa que por estar emparentados. Pero su padre tendía a la extrema inacción, demasiado asustado, o demasiado cómodo sobre su trasero por décadas de ser "el Jefe", daba igual cuál. No negaba que su padre era un hombre inteligente, pero ser un tiburón en los negocios no lo hacía un tiburón en ese mar. No salir de la base no les ayudaría de nada.

Marguerit, por el contrario, era extremadamente propensa a la acción. Si no tenía la solución a algo, la buscaba o se la inventaba. Era inspirador hasta cierto punto. Marguerit, no obstante, actuaba mediante la temeridad, la imprudencia o la extrema violencia. Acababa de matar a un Leviatán, ¡A un maldito Leviatán Segador! ¿Admirable? Tal vez. ¿Impresionante? Definitivamente si. ¿Útil? Ahmm, no realmente.

Solamente quería salir un momento, sin importar los curvadores y los crustapodos. Así, se subió al Seamoth que Marguerit había fabricado para dar una vuelta y calmar sus nervios en el Maldito Cacharro, como Maida lo había nombrado.  El nombre le había dado gracia en su tiempo, pero ahora nada que saliera de la boca de ella o la de Paul le hacía gracia.
Porque estaba harto de que nadie lo escuchara, necesitaban conciliar, necesitaban un punto medio. Pero solo lograban pelear y pelear. Ya no quería escucharlo, o ese era su pensar, porque a los segundos, lo hubiera dado todo por seguir escuchando las peleas, por escuchar lo que sea menos lo que escuchaba ahora.

Un rugido, y luego la voz de Marguerit desde la radio.

-¡Sostente!

Padre había tenido razón. ¡Era otro leviatán Segador!

Nunca había visto uno antes... Aparte del muerto que Marguerit había traído arrastrando con el Cyclops. Era mucho más terrible de lo que podía imaginar. Sus ojos negros muertos, las garras de su cabeza, esos dientes. Golpeó el Cyclops, dejando caer el cadáver de su igual al abismo. ¡Golpeó la base, partiendo el conector de la entrada a la mitad. Vio el agua entrar, y una figura salir disparada.

¡Padre!

No sabía si era venganza o comida lo que buscaba, pero una cosa era segura, esa bestia anunciaba peligro mortal. Se abalanzó sobre su progenitor y todo lo que Bart pudo hacer fue mirar en horror, incapaz de hacer nada para salvarlo de las literales garras del Leviatán. Vio salir la sangre cuando el Segador mordió la pierna de Paul, y luego vio aún más sangre salir del Leviatán, cortesía de Maida, que se había lanzado al monstruo con un deslizador, un pedazo de metal y una plegaria.

Bart aceleró con el Seamoth ¡Tenía que ayudarla! ¡Tenía que ayudar a Padre! Pero por supuesto, acercarse a esa mole era inconcebible, a no ser que fueras cierta loca mujer.

-¡Marguerit!

Maida por supuesto, no podía oír a Bart bajo el agua, sus gritos literalmente ahogados por el agua y superados por los del propio monstruo marino. La bestia se retorció herida, golpeando todo a su alrededor para quitarse a la mercenaria de encima. El techo de la caverna, la base otra vez, el Cyclops y para su desgracia, a Maldito Cacharro.

- ¡Ahhhhhh!

Y entonces sintió un dolor seco en la cabeza y todo se borró en un flash.

Y entonces sintió un dolor seco en la cabeza y todo se borró en un flash

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

Hola. Muchas gracias de nuevo por leer.

Si, otro flashback, ya se. Pero este será más cortito. Espero...

¿Qué les parece Bart por ahora? El pobre también ha pasado por mucho y estamos por verlo.

Espero les haya gustado, nos vemos a la próxima.

Hope runs deepStories to obsess over. Discover now