Capítulo 110: Persecución espectral

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El aterrador lamento del Fantasma se incrementó en intensidad, sus potentes decibeles haciendo eco por toda la cueva. Parecía que venía de todas partes. Por fortuna y por desgracia, podían ver de que dirección iba hacia ellos.

-¡Agarrense! ¡Velocidad de flanco!- gritó Avery listo a largarse de ahí tan rápido como fuera físicamente posible, pero antes de poder activarla, su mano fue detenida por la de Bart.

-¡Avery, no!

-¡¿Qué haces!?

-Metennos a la boca del leviatán.

- ¿¡Estás loco!? ¡¿Quieres que vaya hacia el fantasma!?

-¡El esqueleto! ¡El fantasma nos dejará en paz si nos quedamos quietos!

Avery dudó. Prefería correr que esconderse, pero si Bart llevaba diez años vivo en ese planeta despiadado debía ser por algo, así que, apretando los dientes, acomodó a su propio Fantasma dentro del fosil gigantesco y apagó el motor, mientras que Keen apagó las luces. Imitándolos, Yu y Ryley hicieron lo mismo con el Behemoth y el Mirón, reposando los vehículos donde alguna vez estuvo la lengua de esa bestia casi bíblica, ahora llena de algas y esa sospechosa agua verde que esperaban los cubriera de la mirada de la criatura.

-No hagan ruido...- susurró Bart y el resto prácticamente dejó de respirar. A bordo del Cyclops, los otros cuatro hombres no movieron ni un musculo, temiendo que una pisada, un movimiento en falso los delatara. Solo se atrevieron a seguir al temible super depredador con la mirada. Era la mitad de pequeño que aquel que casi había matado a medio grupo antes, pero seguía siendo más grande que un Segador, y sobretodo, más grande que el Cyclops. Los haría pedazos si quería.  Por suerte, la criatura no los molestó, ya fuera porque Bart había tenido razón, o porque los dientes petrificados de aquel depredador apex que usaban como cubierta eran demasiado afilados para que el monstruo quisiera arriesgar su vientre suave

-Debe ser un bebé- susurró Bart.

-¡¿Ese es un bebé?- dijo Ozzy susurrando/gritando.

Pero pese al temor y a la posible baja integridad estructural de unos huesos de millones de años. Pese a que en ese momento se sentía que el submarino era más un ataúd que un vehículo y rogando que este no fuera a ser el caso, la criatura seguía siendo magnífica mientras les dedicaba un vistazo rápido y luego se enroscaba en si misma. Su brillo azul se combinaba con el resplandor esmeralda del lugar, sus interiores visibles coloreandose con pulsos anaranjados de su propio sistema nervioso. Eran las únicas personas vivas que habían presenciado tal vista, eso tenía que significar algo, e incluso en su temor, su corazón se llenaba con aquella misteriosa belleza. No obstante, la contemplación en el Cyclops se vio interrumpida por la radio desde el Mirón.

-¿Ey, Yu...?

-¿Si?

-¿Tu Prawn está bien?

- Si, ¿Por qué?

- Oh... Entonces tengo un problema.

-¿Qué pasa, Ryley?

-La integridad de mi casco está bajando, y rápido.

-¿Qué porcentaje?

-Setenta y cinco por ciento... Setenta y cuatro.

No podía ser la presión, faltaban para los 900 metros. El fantasma ni siquiera lo había visto, mucho menos tocado. ¿Qué estaba pasando?

- John- susurró Bart- ¿Puedes mostrarme la cámara de quilla?

John no asintió por temor a moverse demasiado, solo lo hizo, logrando vislumbrar lo que estaba bajo ellos. El Behemoth y el Mirón. Ambos inmóviles pero el Mirón parecía estar emitiendo una leve pero extraña nube en algunas partes. Yu también lo notó de reojo, tenía a Ryley al lado pero no sé atrevía a girar la cabeza.

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