Ryley había tenido un sueño muy extraño esa noche.
Los había estado teniendo desde aquel ataque buceando con Avery. Eran siempre iguales. Él en la inmensidad del mar y una voz incorporea llamándolo desde la lejanía, como un cante desde lo profundo que lo estremecía hasta su centro.
-Ven aquí-llamaba la voz- Ven a mi.
Después de eso, a menudo despertaba llorando, aunque no inherentemente triste, era más bien como si hubiera presenciado algo muy hermoso, conmoviéndolo hasta las lágrimas. No sabía porque, pero aquella voz le sonaba maternal, quizá porque extrañaba a su propia madre.
¿Sabría ella ya lo que les pasó? Si era así, seguro que estaría muy preocupada y devastada, aunque era poco probable. Estando en espacio profundo era difícil comunicarse, era difícil recibir noticias. Dentro de la nave un mensaje tardaba unos segundos pero fuera de ella podía tomar semanas o meses, incluso años en algunos casos. Aunque Alterra si que sabía lo que les había pasado, y les había dado igual. Probablemente no dijeran a nadie aún, la perdida de una nave tan grande y con una misión tan importante seguro representaría no solo una perdida de capital físico importante, también la perdida de confianza de los inversionistas.
Fue así que pensando en voces, en madres, en noticias y corporaciones que se levantó al fin, sintiendo un hueco en el estómago. Se sentía como si algo estuviera mal pero lo atribuyó al hambre y a la falta de sueño.
Salió de la habitación, Ozzy, su compañero de cuarto, normalmente se habría levantado ya para hacer el desayuno, pero ese día dormía panza abajo. La herida de su espalda aún necesitaba sanar. Por suerte ni se había infectado y gracias a la intervención de Keen estaba sanando bien.
Keen.
Keen no se había visto bien últimamente. La revelación de su culpa había sido un golpe fuerte para todos. A Ryley no le gustaba pensar en eso realmente, aunque hoy no podía dejar de dirigir sus pensamientos hacia él. ¿Por qué sería?
La luz de la superficie delataba que ya había amanecido así que se decidió a hacer el desayuno él. No sería delicioso como el de Ozzy pero vivirían. Tenían que.
Cogió a los peces de la pecera de la cocina, poniéndolos en el fabricador para cocinarlos y cortó un melomarmol de la huerta de Ozzy, exprimiendolo con sus propias manos para hacer jugo. No mucho más tarde apareció Avery, aún con su brazo en su cabestrillo. Su hombro ya estaba mucho mejor, pero era mejor que lo mantuviera en reposo, no querían que se lo dislocara otra vez.
-Buen día, Ryley.
-Buenos días, Avery. Listo para desayunar.
-Por supuesto, me comería un tiburón.
-Bien. Toma un plato y...
Un ataque de tos lo interrumpió, dejándolo sin aliento. Avery de inmediato lo sostuvo pues se arqueo tanto que casi se va al suelo.
- ¡Ryley!
-Estoy bien, estoy bien. *Cof cof* Ya se me está pasando.
Avery lo miró con recelo y a las pústulas entre sus dedos. Comenzaba a ser común ver a sus compañeros hacer eso. Aún no le pasaba a él, probablemente porque se había infectado último. No sabía que era más aterrador, ver cómo todos a su alrededor se enfermaban más y más o saber que eso era un preludio para si mismo.
- Creo que necesitamos más mirones brillantes- dijo el ex-capitán.
- Estoy de acuerdo, cof cof. - respondió Ryley. Quizá vaya más tarde con la Jefa Yu.
- O el oficial Keen- dijo Avery, no dejando atrás al hombre.
Fue Yu la siguiente que salió de su habitación, y también tenía cara de haber dormido poco, y algo más. Fue directamente al bote de basura, donde procedió a vomitar, probablemente culpa de las náuseas matutinas.
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Hope runs deep
FanfictionRyley Robinson es el famoso único sobreviviente de la Aurora tras estrellarse en el lejano planeta 4546B. Pero, ¿y si el no hubiera sido el único? ¿ Y si algún otro hubiera sobrevivido? ¿Habrían colaborado para hacer más sencillas las cosas o todo h...
