Capítulo 30: Consideraciones futuras

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- ¿Oficial Keen? Pensé que le gustaría comer algo- dijo Ozzy entrando con una piedra como charola improvisada llena de fruta picada, no obstante al ver a Yu despierta, casi lo tiro todo de la emoción.

-¡Jefa Yu! ¡Que alegría verla bien!

Fue incómodo. Ya no estaba llorando pero seguía acurrucada en Keen y ambos se soltaron rápido.

-Ehem... Gracias, Señor Lawson -dijo Keen tomando el plato rápido para evitar llamar mucho la atención.

-De nada. No tardo.

-¿En qué?

-En traer una porción para la Jefa Yu. Debe estar hambrienta.

Justo en ese instante, el estómago de ella rugió, y ella se sonrojó, aún más avergonzada que antes.

-Ehm... Excelente idea, Lawson. Vaya, ¿y puede decirle al Oficial Danby que venga? Sería prudente que haga otra revisión a la Jefa Yu.

- Si, señor.

Ozzy salió del hábitat y a los pocos minutos. Danby apareció por la puerta siendo ayudado por Ryley a entrar. Tras ellos, Ozzy con otro plato improvisado, este aparentemente hecho de titanio de la nave, y una porción incluso aún más grande de fruta.

-Para usted, Jefa Yu. Le puse un poco más. Ya sabe.  Por el bebé.

Yu le miró como si estuviera viendo un fantasma, y luego miro a Keen, molesta.

- ¿Les dijiste?

-¿Qué? Yo no...

-Fui yo, lo lamento-interrumpió Danby incómodamente a lo que Yu levantó una ceja, aún algo contrariada.

- Romper la privacidad doctor-paciente no me parece muy hipocrático, Oficial Danby.

Esto hizo a Danby encogerse de la vergüenza.

-No sea tan dura con el doc, Jefa. Seguro que lo hizo con su mejor interés en mente- añadió Ryley.

-Si. Justo- respondió Danby que no lo había pensado en absoluto.

Yu lo pensó. Era el deber del médico mantener su salud y la de su bebé, tenía sentido que le dijera al chef de sus necesidades dietarias, y tenía sentido que Keen y Robinson supieran para que tuvieran en consideración su condición.

-Entiendo. Gracias, Oficial Danby. Y gracias por la comida, Ozzy. Y gracias a ti, Robinson.

- ¿Gracias porqué?- preguntó Ryley.

- Por lo que hiciste por mi... Por nosotros -dijo sosteniendo su vientre levemente- allá en el Aurora. Gracias por sacarnos de esa.

-Ah... No fue nada, jeje- dijo Ryley riendo nerviosamente con sus manos detrás de la cabeza.

No había mucho más por hacer ese día. Tras cenar, Ryley se disponía a tomar la primera guardia de esa noche, no obstante,  mientras se dirigía a la playa designada para ello, Keen le detuvo.

-Robinson, ¿Podemos hablar?

-Por supuesto, señor.  ¿Qué ocurre?

Keen parecía incluso más serio de lo normal, pero también incómodo, pues movía los pies de un lado a otro.

-Primero que nada. Estoy muy decepcionado de usted. Hoy desobedeció mis órdenes, poniéndose en peligro a si mismo. Esa pierna solo es prueba de ello-dijo señalando a la herida de Ryley.

Ryley frunció el ceño de inmediato, listo para replicar pero antes de poder hacer nada. Keen le tomo del hombro.

-Pero de no haber sido por ello, dudo que la Jefa Yu o yo hubiéramos podido salir de esa. Gracias. Le debo mi vida.

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