Capítulo 118: Menos o más miedo

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Al final, debido a todo el jaleo que habían tenido por el bebé Hamburguesa y las fiebres, el viaje se había pospuesto hasta la mañana siguiente después del desayuno, lo que los hizo llegar al arrecife escaso acercándose más al medio día que al amanecer. Habían perdido tiempo, pero la mayoría concordaba que había valido la pena. 

-No sé cómo te las arreglaste para meter a Hamburguesa en un Hammerspace- dijo Keen sorprendido a Ryley, el cual nuevamente navegaba en el Mirón. 

-Es un recién nacido. No lo iba a dejar solo en la base Aurora. 

-Pero también son recién nacidos los otros peces. 

-Tienen un alimentador automático en el hábitat, estarán bien.

-Igual lo vas a dejar solo en la base Degasi, ¿Sabes?

-Ya sé. No me molestes.

-Je. 

Al lado, Bart en el Cacharro y Avery en el Behemoth. Había cambiado temporalmente de vehículo con la jefa Yu la cual estaba en las cámaras del Fantasma con Keen al timón. El motivo: estaba especialmente molesto por el retraso causado nuevamente por Danby y sus fiebres, aún si era un motivo válido, así que quería estar lo más lejos posible de él en ese momento.

-¿Ningún problema con los controles, Capitán Quinn?- preguntó Yu por la radio.

-Pues estoy algo oxidado. Pero eso es problema mío.

-Con práctica estarás como nuevo. 

-Atención. Vamos llegando- se oyó decir a Keen, el cual ya vislumbraba la entrada de la "Barticueva" desde el ojo del Cyclops. 

No estarían ahí mucho tiempo. Solo tenían que terminar las mejoras para el Fantasma y el Behemoth. Los materiales para otro cuarto escáner no serían difíciles de conseguir. Lo más tardado sería terminar de cargar las celdas de energía del Cyclops, aunque habían adelantado eso un poco en la base Aurora. Esperaban estar listos ese mismo día, ya no les importaba a qué hora terminasen, tenían que irse tan pronto finalizaran esas tareas.

-¿Crees que se sienta solo?- preguntó Ryley a Bart, dejando a Hamburguesa dentro del acuario de la Base Degasi. 

-No creo. Parece que ya hizo un amigo. Mira.

La criatura parecía estar hablando a base de chirridos con los residentes del acuario. Mirones con enzima. Eso seguía llenándolos con la interrogante ¿Qué es lo que tenían los Mirones de especial? No importaba que hicieran o investigarán, siempre había un Mirón de por medio.

Tomó todavía un par de pares de horas. Pero antes del atardecer ya tenían las mejoras listas. Y no solo las de profundidad, Yu se había tomado la molestia de hacer un brazo gancho para el Behemoth. Si iban a seguir bajando, eso evitaría que se queden varados en alguna fosa.

-¿De dónde sacaste los materiales para eso?- preguntó Keen.

-Del rio también. Tenía que aprovechar. Que ganas de probar a este bebé- Dijo la mujer, palmeando el chasis del vehículo.

-Jefa Yu. Si fuera posible, ¿Podría ser yo quien haga la prueba? 

-Ahmmm... Claro. Iba a probarlo yo pero...

-Lo siento. Es solo que... Me divertí mucho llevándolo hasta aquí. Tenia mucho que no usaba uno.

Yu se conmovió un poco. Keen llevaba días mortalmente serio. No podía negarle ese único placer, especialmente cuando había sido tan efusivo para pedirlo.

-Vale. Está bien. Tu lo bajas y yo lo subo cuando vengamos de regreso.

 -Je, vale.- rió el Alpherazita.

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