Siendo 4546B un planeta alienígena, obviamente se habían encontrado con su buena tanda de cosas que se veían alienígenas. Arañas cangrejo de dos metros de alto. Medusas cargando arrecifes en la espalda, un manatí con máscara de gas, extraterrestres literales capaces de curvar el espacio mismo.
Pero frente a la burbuja que era la cabina del Cyclops, estaban viendo justo ahora la cosa más alienígena que habían visto. Cabeza de martillo, cuerpo de anguila. Filas y filas de ojos amarillos, y una piel que era al mismo tiempo traslúcida y un hermoso azul fluorescente. En su interior se podían ver sus órganos internos brillar y encenderse con los impulsos eléctricos de sus propios nervios. Sería fascinante... Sería hermoso y casi místico... Si es que no fuera una pesadilla. Era mucho más grande que un Portarrecifes y un Segador combinados y se estaba lanzando contra ellos otra vez, emitiendo el mismo horrido grito, como una Banshee lamentándose en un cementerio.
-¡Advertencia: ataque de criatura!, dijo la IA del submarino como si no fuera obvio. Otro impacto, de su cabeza de martillo está vez si los lanzó al suelo.
-¡Yu! -Grito Keen. La caída no había sido tan grave pero con el bebé...
-¡No te preocupes por mi ahora! ¡Hay que salir de aquí!- respondió ella también a gritos
Keen asintió nervioso y como pudo se puso de pie, otro impacto de la criatura estremeció la nave otra vez y está advertía ya que no podría tolerar mucho mas.
-¡Advertencia: Daño del casco externo detectado!- dijo la IA de la nave, al mismo tiempo que Keen tomaba de nuevo los controles, cambiando la marcha a velocidad de flanco, e intentando dar vuelta, aún cuando la mole le indicaba que esto estaba calentando los motores.
-¡Cuidado!- gritó Avery, viendo a la criatura apunto de golpearlos otra vez. Yu, no obstante, reaccionó rápido. Poniéndose a un lado de Keen, tomo el mando de los controles secundarios, activando los escudos del Submarino, evitando más daño al submarino pero no el tremor. No obstante, era una solución a corto plazo, no era como el Aurora que podía desviar toda la energía restante a los escudos, nada más activarlo se comió la mayoría del jugo que les quedaba para avanzar.
Keen lo sabia, así que ya estaba dando media vuelta. Daba igual sus planes o lo que sea que hubiera querido hacer, la única opción era volver, volver y poner a todos a salvo. No obstante, la criatura era implacable. De otro golpe, inclinó la nave, y de un cabezazo más, causó que quedasen contra una formación rocosa y las algas de sangre, las cuales de inmediato se enredaron contra el rotor, haciendo chillar el motor y deteniendo su marcha.
-¡Advertencia: sobrecalentamiento crítico del motor!- anunció la computadora del Segador. Tenían que quitarse a la criatura de encima de alguna forma o no iban a sobrevivir. Con este pensamiento encima, Ryley corrió al pasillo principal, en donde había un lanzador de reclamo de criaturas. No habían podido probarlas en el pasado, así que solo podían rezar que funcionase.
-¡Reclamo, fuera! - anunció a todos que miraron con expectación. Por un segundo, parecía que había funcionado, los ataques cesaron. Pero pronto, un coletazo fue lo que los estremecio, seguido de un nuevo cabezazo.
-Integridad del casco baja. ¡Advertencia: fuego detectado!
-¡El motor!
La velocidad excesiva, los golpes y el atasco del rotor habían sido demasiado. Se estaban incendiando. Raudo, Keen dejo los controles y fue a la sala de máquinas, intentando coger el extintor para apagar el fuego. Tenía que hacerlo, tenía que mantenerlos a sal...
-¡Oficial Keen, no!- gritó Ryley, pero era tarde. Una de las celdas de energia del motor estalló por el fuego, disparando ácido y restos de metal encendidos.
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Hope runs deep
Fiksi PenggemarRyley Robinson es el famoso único sobreviviente de la Aurora tras estrellarse en el lejano planeta 4546B. Pero, ¿y si el no hubiera sido el único? ¿ Y si algún otro hubiera sobrevivido? ¿Habrían colaborado para hacer más sencillas las cosas o todo h...
