Capítulo 126: Nauseas y mal humor

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El plan era salir con la primera luz del día. Pero una vez más, ni siquiera eso les salía bien, aunque está vez en el sentido opuesto. En lugar de retrasarse, acabaron saliendo antes del alba. ¿Por qué? Porqué todos fueron despertados por un evento sonoro y un tanto maloliente.

-¡Aggh! Maldita sea... ¡Agh!

Si no los había despertado la esclusa repentinamente abierta, los pasos pesados pero veloces de Yu en la arena o el sonido de sus arcadas si que lo habían hecho. Ahi iban todas las deliciosas brochetas de pescado convertidas en bocadillos para los mirones y los Reginalds.

-¿Yu?

-¿Te sientes bien?- preguntó Keen preocupado, corriendo de inmediato para sostenerla desde la espalda mientras ella se enjuaga el rostro en las olas cercanas.

-Si. Si. Son... las nauseas- contestó ella débilmente, ante la mirada lejana pero preocupada de todos.

Tenía bastante tiempo sin malestares matutinos. Apenas y habían construido la base Aurora desde la última vez. Pero ahora había vaciado el estómago entero.

-No me digas que te cayó mal la cena-dijo Ozzy tras llegar corriendo detrás de Keen, preocupado porque quizá cocinar directamente en fogata como humanos de la antigua Tierra no hubiera sido tan buena idea.

-No... No te mortifiques, Ozzy. No fue tu receta- respondió ella conteniendo el impulso de vomitar de nuevo- Cosas... de embarazadas.

Ozzy acepto la explicación, aunque no se veía muy convencido. Lo mismo paso con Keen. Quizá era la media luz de esa hora de la madrugada pero Yu se veía más pálida que de costumbre.

-Deberias dormir otro rato.- aconsejó él.

-Nah... de todos modos falta muy poco para el amanecer. Voy a preparar mis herramientas.

-Te acompaño.

En parte era que dudaba en dejarla sola, en parte  tampoco le veía sentido a dar vueltas para dormir otros míseros veinte minutos. Pronto, los demás los siguieron, cargaron las celdas de energía que habían puesto el día anterior y guardaron lo último de sus viveres.

Estaban listos.

-Vamos.

Mismos lugares de antes Avery cuál piloto del Fantasma, Keen su oficial de Navegación. Ryley, Yu y Bart en sus respectivos vehículos y Ozzy en la cabina del Fantasma en standby, como un jugador en la banGgca, solo que esperaba que nunca tuvieran que llamarlo para suplir a nadie.

Salvo por Ryley, los demás ya conocían el camino, pero seguía siendo una vista memorable. Debían de andarse con cuidado en territorio de Segadores, así, bordearon las montañas subacuáticas hasta llegar a la frontera de la zona de Bulbos.

-¿La...doce está cerca de aquí?- preguntó Ozzy cauteloso desde atrás

Fue doloroso pasar por ahí, aunque no pudieran verla. Pese a la belleza de los brillantes arbustos bulbo, las anguilas gigantes y la hierba rosada, ese seguía siendo el lugar donde la vida de Danby comenzó su trayecto final. Pronto, llegaron a su destino. Una depresión masiva del terreno. No tan estrecha como la fosa de algas de sangre pero igual de profunda y daba el mismo miedo. Aunque eso no era lo más preocupante. Tenían que prepararse para su encuentro programado con el titan azul traslúcido una v z llegaron a dónde se veía la salmuera verde.

-¿Lista, Yu? - se oyó decir a Avery desde la radio.

-Hmph.-Fue todo lo que respondió como aprobación la mujer. El plan era el que ya habían hecho en su visita anterior con el Fantasma del Campo de Huesos. Mandar al caminante electrónico por el río de salmuera y lanzar un reclamo de criaturas en un punto preciso. Así lo hicieron, así se hizo. Solo que está vez, Yu no se distrajoó con la belleza de los minerales bajo la salmuera. Fue únicamente a su cometido. Quizá era por la tristeza, quizás era la urgencia de saber que se les acababa el tiempo pero algo la tenía lo suficientemente incómoda para no intentar nada raro.

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