Si no era por la espera, era el calor lo que comenzaba a ser desesperante.
Era lo que pensaba Avery, sentado a su silla frente al mando, viendo si de alguna manera podía bajar la temperatura interior un poco más, pero era imposible.
Así, simplemente se quedó en su asiento, revisando su PDA. Miró el detector de señales, rastreando la baliza del Behemoth. Estaba inmóvil en ese momento pero había avanzado a una buena distancia del Fantasma. Probablemente habían encontrado algo importante, o quizás... Algo horrible les había pasado.
-Agh, no puedo estar pensando así- pensó Avery mientras ahogaba una tos. Seguro que era lo primero. Si, por eso estaban tardando tanto. Llevaban ya más de 30 minutos lejos. Hubiera querido contactarlos para saber si estaban bien, saber que habían encontrado pero hacía mucho que la radio había perdido su rango efectivo. Ellos no podían oírle ni él a ellos.
Así, se quedó viendo al frente de él. Admirando las criaturas que nadaban lento y rápido. Las bonitas rayas cuyos cantos podía oír, los lagartos que las perseguían, los Veoveos y los Magmarans confundiéndose con el ambiente. Aquellas horribles larvas que se seguían pegando al vidrio. ¿Qué las llevaba a adherirse? ¿Seguridad? ¿Curiosidad? Estaba sumido en ese pensamiento cuando escucho un ruido tras él, a lo cual suspiró.
-Pense que estabas durmiendo.
-¿Quién podría dormir con todo.... esto?- dijo Keen en la puerta estanca. No se refería a la lava, o al menos no solamente, se refería a todo, y Quinn lo sabía. Dejando su posición incómoda en el pasillo, Keen se sentó en su silla de los controles secundarios al mismo tiempo que masticaba una fruta linterna. Ya sentado, le ofreció otra igual a Avery.
-No has comido aun, ¿Verdad?
Avery negó. Tenía demasiadas cosas en la cabeza para pensar en comer, incluyendo el hecho de que Keen se veía como el mismísimo diablo. Estaba cada vez más verde y las bolsas oscuras de sus ojos y las venas negras que subían por su mentón no podían ser nada bueno. Aún así, agradeció el gesto y comenzó a comer también.
-¿No hay señales de los chicos?- preguntó Keen.
-Aun nada. La radio probablemente no penetra tanto.
-Ya veo-
Keen suspiró, y tras acabar su fruta, Avery lo vislumbró poniéndose su propia PDA ocular. Alcanzaba a distinguir que usaba el detector de balizas, no obstante, él no miraba hacia el Behemoth, miraba directamente encima de ellos.
-¿Ozzy y Yu?- preguntó Avery compasivo.
-Si... En serio espero que estén bien.
Sabía que la baliza indicaba que el Cacharro había llegado a la base Aurora, pero incluso si eso le daba la certeza de que hubieran llegado a salvo, que no la daba, no podía dejar de pensar en ellos, bueno... especialmente en ella.
-Van a estar bien. Ozzy es muy capaz, y Yu también.
-Lo sé. Pero no es eso lo que me preocupa.
-Entiendo. Pero nosotros estamos haciendo todo lo posible también. Vamos a llevarles la cura... Tenemos que- susurro la última parte para si mismo pero John aún pudo escucharlo. Ambos habían perdido a tantos. No podían perder más. No queriendo vagar más hacia temas oscuros, John desvío su atención a la otra cosa que lo ponía de nervios en ese momento. La ¿Babosa? que se había pegado al vidrio del ojo del Fantasma, otra vez.
-¿Por qué harán eso?
-Lo mismo estaba pensando- dijo Avery- Quizás traemos algo de la Salmuera del Rio pegada o algo y les gusta. No sé.
YOU ARE READING
Hope runs deep
Fiksi PenggemarRyley Robinson es el famoso único sobreviviente de la Aurora tras estrellarse en el lejano planeta 4546B. Pero, ¿y si el no hubiera sido el único? ¿ Y si algún otro hubiera sobrevivido? ¿Habrían colaborado para hacer más sencillas las cosas o todo h...
