Pese a que había tomado la determinación de seguir vivo, eso no iba a ser tarea fácil solo. Maida había hecho la mayor parte del salvamento de la Degasi y los materiales para la base. De la nave nada quedaba ya, y no estaba seguro de dónde conseguir que, así que cogió lo que pudo de su derruida base.
Había perdido la tableta que Marguerit había encontrado entre los escombros, así como la mayoría de materiales. Y muchos otros se habían perdido en el arrecife profundo. Lo único de provecho que consiguió fue titanio, para variar, y unos escasos componentes electrónicos por deconstruir cosas con el constructor de habitats. Cargó todo lo que pudo en viejo cacharro, comió de su cosecha por última vez y se retiró a las aguas.
Marguerit había tenido razón. Tendrían que mojarse los pies. No tenía muchas ideas de dónde comenzar. Consideró la cueva de gelasetas pero recordó la razón por la que dejaron esa base en primer lugar.
-Linda crustabora... ¡No, no, no, no, no! ¡Espera!
Los constantes ataques de las bestias que tanto admiraba, claro. Habían causado fugas en la estructura. Sabía que no podría quedarse ahi, así que buscó lugares para migrar.
Bien podría construir nuevamente en el Gran Arrecife. Pero no, no podía volver ahí. Donde lo había perdido todo. Aunque aun sabía que Marguerit de nuevo tenía razón. Tenían que ir más profundo. No sabía cómo, no sabía a dónde, ni siquiera sabía porque.Pero algo debía lograr. Fue así, que dejó de lado las opciones más seguras para una nueva base que eran los bajíos, los bosques de algas o las mesetas.
-Hmmm, ¿quizás por aquí...?
Intentó los bosques de hongos, la zona de bulbos. Pero parte de estás pasaban por áreas que pronto descubrió, estaban patrulladas por Segadores. Solo de pensar en el ataque que acabó con todo le dieron escalofríos. Esto mismo causó que las Dunas, las Montañas y las Mesas Verdes quedarán descartadas. Habían decenas de Segadores en esas zonas. Lo mismo paso cuando llegó por primera vez a la zona de Algas de Sangre, cuya cantidad de curvadores, y peor aún, crustapodos, lo hicieron dejar el lugar en completo terror.
Finalmente, terminaría llegando a una zona poco prometedora. No había casi vida, no había practicamente nada. Pero, tras bajar del Maldito Cacharro en un intento de conseguir peces para freír con su termo cuchillo, se encontró con una vista familiar. Un pez Mirón, no obstante, este era bastante peculiar.
Brillaba.
-¿Huh?
Desprendía destellos tras de si, como si fueran hadas de los cuentos de la antigua Tierra. Pronto, vio otro, y otro viniendo del mismo lugar, así que, como si se viera atraído por su "magia", bajó a su punto de origen.
-No solo salen de ahí, también van hacia alla- se dio cuenta, mientras veía mirones bajar junto a viejo cacharro. ¿Seguían alguna promesa de ser bellos y brillantes? Fue así, que se encontró de frente con el equivalente a una coladera negra y verde, su color delatando su similitud con la tableta de Marguerit. Ya no tenía duda. Entre eso y los curvadores, esto era claramente obra...
-Alienigena.
Marguerit también lo había pensado. La mujer había sido mucho más inteligente de lo que su padre le había dado crédito y también algunos escaneos que había hecho sugerían algo más. Aun así, no estaba seguro de lo que significaba para él. ¿Tenía que ver con lo que lo derribó? ¿Con lo que lo enfermaba?
Igualmente, la curiosidad lo hizo acercarse e intentar tomar un pez, no obstante, al hacerlo, casi se heló al sentir que las pústulas en sus manos dejaban de arder.
-¿Qué?
Las miro. Las pústulas de algún modo se habían reducido en talla. ¿Que demonios era ese brillo? ¿Era acaso una cura?
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Hope runs deep
FanfictionRyley Robinson es el famoso único sobreviviente de la Aurora tras estrellarse en el lejano planeta 4546B. Pero, ¿y si el no hubiera sido el único? ¿ Y si algún otro hubiera sobrevivido? ¿Habrían colaborado para hacer más sencillas las cosas o todo h...
