Capitulo 54: Memorias de una nave muerta

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Para el grupo, se sentía exactamente igual a meterse al cadáver de una gran criatura. Como un pescador en una ballena muerta. Claro, el Aurora nunca estuvo vivo en sí mismo.

Pero albergó vida.

-Advertencia: la integridad estructural de la nave es baja. Equipo de supresión de incendios y cortadores láseres podrían ser necesarios. La exploración es conducida bajo tu propio riesgo.- rezó la PDA

Otro temblor movió el piso, haciéndoles difícil el mantenerse de pie. Danby tenía razón y había sido sabio al no venir. Ya de por si daba tumbos por su cuenta.

-Bueno, ¿Por donde empezamos?- preguntó Avery.

No obstante, no recibió respuesta.

-¿Amigos?

Solo entonces notó los rostros descompuestos de sus compañeros bajo sus cascos y no pudo evitar sentir pena por ellos. Estaban ahí, en su hogar destruido, era como llevar a la víctima de un terremoto a los escombros de su casa. También no pudo evitar pensar que si el pudiera acceder a su amada Sunbeam, probablemente se sentiría igual.

-¿Qué... Qué parte creen que sea esto?- preguntó Ozzy con voz trémula, refiriéndose a dónde estaban parados.

-No lo sé- respondió Ryley con la misma inflexión. Si, sabía que estaban cerca de la proa pero está había tenido más de una decena de cubiertas. Considerando su ubicación, el impacto y la explosion, no estaba seguro si estaban parados en una de las cubiertas intermedias o si el piso había caído desde un nivel superior.

Keen por su parte, no dijo nada. Parecía estar completamente paralizado, el peso de sus errores oprimiendolo más que nunca. El Aurora había sido el orgullo de Alterra, ahora no era más que una bola de llamas y metal destruido. Y un mensaje de la IA de su PDA solo lo dejo más destruido.

- Precaución: los escaneos muestran que los tractos digestivos de las formas de vida cercanas contienen tejido humano.

- Eso... No es muy alentador- dijo Ryley.

-¡Cuidado!- se escuchó gritar a Avery, y todos voltearon, viendo odiosos reptadores de cueva, saltando hacia ellos. Todos sacaron sus cuchillos, listos para despacharlos. Todos menos Keen, el cual tomo uno de los cañones de propulsión hecho por Quinn y disparo su rayo tractor, dejando a la criatura flotando en el aire mientras agitaba sus patas sin parar.

- ¡Muere, porquería!

Y acto seguido, lo disparó con el cañón tan fuerte que se perdió en el horizonte. Ante la mirada anonadada de todos. Viendo que otros reptadores los acechaban aún, el resto de hombres siguió la estrategia del Oficial, atrapando a las criaturas y disparándolas a muros, al aire, entre ellas.

-¡Ja, esto es genial!- dijo Ryley demasiado entusiasta, mientras el olor de la amarillenta sangre se asentaba en el aire. Algunos de esos cangrejos alien se acercaron pero está vez, para comerse a las víctimas del grupo.

- Ugh, estás cosas son de lo peor- dijo Ozzy.

Dejando de lado el canibalismo, se decidieron a avanzar, lo que era terriblemente difícil con los temblores y el fuego por todas partes. Incluso con el traje hazmat cubriéndoles los pies, el suelo de metal se sentía incómodamente caliente, y tras una buena media hora de búsqueda ya habían localizado un montón de cajas de suministros con medicamentos, barras de nutrientes y baterías.

-Mira, más de esas cosas que saben a cartón- dijo Ryley.

-Si, pero son nutritivas. Y tardan como nueve años en echarse a perder- dijo Ozzy.

- Prefiero tu comida- respondió Ryley, honesto.

Tras un rato más, finalmente lograron localizar la que parecía ser una puerta que iba a la parte no colapsada de la nave. Aunque estaba por las llamas.

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