Propulsándose con sus gigantescas manos, el Dragon avanzó a toda velocidad con un objetivo claro. Destrozarlos.
Pero estaban preparados, o eso creían.
-¡John, escudos!
-¡Escudos listos!- respondió el aludido- ¡Prepárense para el impacto!
Y eso hicieron, pero ninguna cantidad de preparación era suficiente en ocasiones. Esta era una de esas veces.
-¡Gahhh!
-¡Bart!
El de los Estados Mongoles había intentado aferrarse a su asiento, no contando con que el asiento entero saldría despedido. Ya de por si estaba débil, caer de cara no le ayudaba en nada. Ryley por su parte, saltó de inmediato a ayudarle, pero fue casi inmediatamente derribado también por el siguiente embate de la titánica criatura.
-¡Aghh , carajo!
-¡Aguanten, chicos!- grito Avery, intentando quitarse a la bestia de encima solo con pericia. Pero estaba costando, un manotazo de esa cosa podía cambiar de eje y dirección al vehículo con facilidad.
-¡Aquí viene otra vez!
Los escudos estaban resistiendo increíblemente bien, por ahora... El reactor térmico, ahora en aguas que superaban los 70 grados, funcionaba como esperaban ...cuando no tenían puesto el escudo. La maldita cosa gastaba tanta energía que como mucho, les daba unos dos o tres minutos más. Suficiente para escapar de ahí, pero no era la idea. Era el único camino, era la única opción. Incluso si se iban tenían que volver.
-¡Aghh! ¡Mi hombro! -se quejó Keen, chocando súbitamente contra la consola a su lado.
Incluso si los escudos durasen cien años, la cosa era que daba igual si la lata no se aplastaba, si uno la agitaba mucho, las sardinas se despedazarían igual. A cierta velocidad y fuerza, los propios huesos de su interior podían convertir los musculos y organos a los que debían dar sostén en carne picada y su cerebro en gelatina. Y eso sin contar los muros de plastiacero. Ah, condenado Newton y su ley de la inercia.
-¡Ahi viene de nuevo! ¡A popa! - gritó John, viendo desde las cámaras.
Y como si Newton quisiera probarles su ley desde la muerte, ese último impacto les dio con tal fuerza que Avery, recientemente debilitado por su primera fiebre, salió disparado contra el cristal reforzado, chocando directamente de cara.
-¡Agh!
-¡Avery!
No pudo levantarse por su cuenta, y si eso no delataba lo serio que había sido el golpe, la pequeña mancha que había dejado contra el cristal era prueba suficiente.
-¡Agh! ¡Mi ojo!
-¡Avery!- trato de auxiliarlo Ryley. No corrió, porque sabía que se caería de nuevo sino que fue de rodillas arrastrándose hasta llegar con él, levantándole el rostro.
-¡Ryley!
-Estoy aquí, Avery.
-¡No veo con mi ojo izquierdo!
En efecto, la sangre corría desde su ceja, pegando su ojo con el viscoso líquido rojizo. Para colmo de males, eso obviamente los había dejado sin timonel. Cualquier ganancia de movimiento contra el dragón perdida inmediatamente. La nave dio otro gran vuelco, y Ryley puso toda su fuerza en intentar proteger tanto a Avery como a Bart en el suelo, mientras que John, raudo como saeta, salió de su lugar en las cámaras y tomo el mando él mismo.
-¡¿Tienes alguna idea, John!?
-¡Una! ¡Pero no le va a gustar a nadie!
-¡Lo imaginé! ¡¿Puedo ayudar en algo!?
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Hope runs deep
FanfictionRyley Robinson es el famoso único sobreviviente de la Aurora tras estrellarse en el lejano planeta 4546B. Pero, ¿y si el no hubiera sido el único? ¿ Y si algún otro hubiera sobrevivido? ¿Habrían colaborado para hacer más sencillas las cosas o todo h...
