DRAGONSTONE
Joffrey corrió por los pasillos del castillo con Ser Erryk caminando detrás de él a paso rápido junto con Lady Elinda Massey que iba al lado del caballero.
Syrax voló cercas junto con Sunfyre directo a las cuevas de dragones.
Rhaenyra entro a paso rápido por el pasillo principal con Aegon detrás de ella, ambos en silencio.
Ser Harrold los había esperado en la entrada y ahora caminaba detrás de ambos Targaryen.
-¡Madre! – exclamo Joff al ver al ver a su madre, corrió a los brazos de ella.
Rhaenyra no pudo evitar sonreír con amor al ver a su niño, Aegon aprecio la imagen y un pequeño recuerdo del pequeño Lucerys lo hizo sentir la nostalgia del vacío que dejo su sobrino en la familia.
Rhaenyra sintió un nudo en su garganta al recordar que tenía que hablar con su hijo, esperaba que él pudiera entender.
-Su majestad. – Ser Erryk y Lady Elinda hicieron una reverencia, Rhaenyra miro a ambos y dio un leve asentamiento a su recibimiento.
-Elinda, puedes ordenar que preparen una habitación para una invitada, pronto llegara en un barco de la Casa Velaryon, Ser Erryk espero que pueda dar aviso de ello, para que los dirijan de inmediato al castillo y que se me notifique de la llegada. – ordeno Rhaenyra tomando la mano de su hijo para luego caminar al salón de guerra, los soldados abrieron las puertas y Joffrey corrió a ver la mesa de Aegon el Conquistador, siempre era atraído por el fuego del mapa.
Rhaenyra vio con dolor a su hijo, a ver ido a Bastión de Tormentas le trajo recuerdos de su Lucerys, jugo con sus manos para apaciguar sus nervios.
Aegon camino a la mesa y tomo la jarra de vino para poder servir su copa, no fue desapercibido para él sus nervios de su hermana.
-Ser Harrold, puede dejarnos solos. – ordeno Aegon sin quitar la mirada de su hermana.
Ser Harrold estaba a punto de negarse a su orden, pero sabía que, si la reina no contradecía tal orden, era necesario dejarlos solos.
Rhaenyra tomo asiento y tomo aire.
-Joff. – lo llamo Rhaenyra, su voz era débil y eso hizo que el castaño mirara con curiosidad a su madre.
-¿Estas bien mamá? – pregunto él con preocupación.
Ella bajo la mirada y se replanteo lo que diría.
-Pronto llegara una invitada. – comento ella viendo a su hijo.
-Lo sé, te escuche, ¿Quién es esta invitada? – preguntó el niño acercándose a su madre.
-Lady Floris Baratheon. – respondió ella viendo a los ojos de su hijo que pasaban de curiosidad a furia.
-¿Por qué traer una traidora de la casa que mato a mi hermano? – pregunto el niño con odio.
Rhaenyra se quedó en blanco al escuchar a su hijo decir eso, el sentimiento de pérdida volvió a ella.
Aegon al ver como su hermana se quedó callada y con la vista nublándose de lágrimas, tuvo que intervenir, dejo su copa y se acercó a unos pasos de ellos.
-Lady Floris, tiene tu edad, es una niña que no tuvo voz ni voto en una decisión y traición que hizo su padre Borros Baratheon, esa joven es inocente de lo que paso con Lucerys. – hablo Aegon con voz tranquila pero firme.
Joffrey miro a su tío y negó levemente.
-Ella lleva la sangre de un traidor, ¿Y la vamos a dejar entrar en nuestra casa?, las manos de su padre están manchadas con sangre de dragón, con sangre de mi hermano. – recalco lo último. - Tal vez ese patético hombre ya esté muerto, pero eso no quita lo que hicieron, eso no quita que perdí a mi hermano a manos de los Baratheon, tienen un pago de sangre con nosotros, con nuestra familia. – habló con dureza.
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DANZA DE DRAGONES
FanfictionUna historia donde se buscara salvar la casa Targaryen. Lo único que podría derrumbar a la Casa del Dragón era la casa misma. Amores que te haran sangrar. Verdes contra negros. Negros contra verdes. Dragón contra dragón. La sangre sera derramada y...
